M+.- Los brasileños están por salir a las urnas en lo que, saben, es una elección crítica para su país. El panorama es claro, apoyar el progresismo de Lula o el proyecto conservador de Bolsonaro.
La polarización existe, en las campañas y en las calles.
“Yo como estudiante sé que la derecha siempre quiere perjudicar haciendo muchos recortes en el área de educación; entonces, sabemos que esto va a causar un impacto grande, va a ser una votación decisiva”, explicó Bianca estudiante de la Universidad de Brasilia.
En contraste, Thiago, un burócrata, se lanza en contra del gobierno para el que trabaja.
“Creo que es una elección muy importante, muy crítica; tal vez uno de los comicios más importantes desde la redemocratización”, dijo.
Un acontecimiento determinante para Brasil
Este clima lo resume Fidel Pérez, investigador de la Universidad de Brasilia, como un momento complicado para el país por la marcada división que existe entre los ciudadanos.
Es decir, les da la razón a ambos jóvenes en que el acontecimiento es determinante para los intereses de cada proyecto.
Pero el experto en Relaciones Internacionales agregó un punto más a la discusión: la duda, generada por la marcada intervención de Estados Unidos para impulsar el triunfo de Bolsonaro.
“Es una jornada muy complicada donde hay una división muy fuerte en la sociedad brasileña que no permite vislumbrar mayorías claras y que desde el punto de vista de la injerencia y del equilibrio de fuerzas regionales, pues sí, va a ser determinante”, apuntó.
Blindaje electoral ante posible injerencia
En medio del torbellino, las autoridades electorales lanzan mensajes de certeza y claridad.
El Tribunal Superior Electoral dio la bienvenida a decenas de observadores electorales para vigilar el proceso. Se les ofreció transparencia y acceso a toda la información que requieran.
Y a la vez, presumió la preparación que tuvieron meses atrás para enfrentar este proceso en medio de cambios tan fuertes que ha vivido el mundo, como la aparición de la inteligencia artificial.
“Nos preparamos preventivamente porque sabemos que los desafíos de la democracia contemporánea no se limitan a la jornada de votación; también se encuentran en el entorno digital.
“La información se ha convertido en uno de nuestros mayores retos: la inteligencia artificial y otras posibilidades afines, pero también las nuevas formas de manipular imágenes e información”, destacó Renata Gil, directora de Asuntos Internacionales del Tribunal Electoral de Brasil.
En tanto, los protagonistas de la trama brasileña se alistan para cerrar la primera fase de la campaña que, si no tiene ganador definitivo, se extenderá a una segunda vuelta.
Lula, en la recta final, está lanzando sus últimas propuestas para atrapar a indecisos, sectores específicos y arropar a su base más fiel. Por ejemplo, aumentó los apoyos sociales y prohibió las apuestas en línea.
“Debo mucho, porque el pueblo pobre un día descubrió que era posible elegir a un tipo como ellos para ser Presidente, y eso requiere mucho coraje”, expresó Lula.
Y Bolsonaro, mantiene un constante ataque al proyecto progresista de Lula, acusándolo de corrupción; pero al mismo tiempo, reitera sus propuestas de campaña, su cercanía al sector empresarial y a Estados Unidos, siempre mostrando confianza de que va a obtener el triunfo.
“Todo queda en manos de Dios. Que Dios los bendiga, que Dios bendiga a nuestro Brasil, que Dios bendiga a nuestra nación. Un abrazo para todos”, destacó el derechista.
MD
