Ante la mirada de 107 mil 412 espectadores que vivían la fiebre mundialista de la magistral final de la Copa Mundial de 1970, el brasileño Edson Arantes do Nascimento mejor conocido como Pelé se consolidaba como el mejor jugador de la historia, 16 años más tarde el jugador argentino Diego Armando Maradona emulaba y superaba la hazaña de Pelé coronándose como el campeón del mundo en la Copa Mundial de 1986, estos hitos históricos del balompié del mundo y de México consolidaron al Estadio Azteca, hoy Estadio Banorte, como un templo del futbol y testigo de la consagración de los dos mejores futbolistas del siglo XX, que ofrecieron actuaciones legendarias y memorables en las justas mundialistas de México 1970 y México 1986.
En agosto de 1962 el Presidente de la República Mexicana, licenciado Adolfo López Mateos colocó la primera piedra del estadio en compañía del Presidente de la FIFA, Sir Stanley Rous, este acto marcó el inicio de la construcción del Coloso de Santa Úrsula, la cual duró cuatro años hasta su inauguración oficial el 29 de Mayo de 1966, esto fue pieza clave para que México demostrara que era capaz de albergar una Copa del Mundo, siendo un país con infraestructura moderna y vanguardista, que pudiera competir con los mejores estadios de Europa y Sudamérica.
El estadio era la carta de presentación de un ambicioso proyecto político-comercial para que México fuera sede de importantes eventos deportivos a nivel mundial como los Juegos Olímpicos de 1968 y la Copa Mundial de 1970 dejando claro que estaba a la par de las tendencias globales de comercialización deportiva.
La historia del Azteca se escribía con letras de oro desde su concepción pero no fue hasta la Copa Mundial de 1970 que llegaría a su momento cumbre como icono global del futbol.
El astro brasileño
El 21 de Junio de 1970, en la histórica final mundial, Brasil vencía a Italia con un 4 a 1, la afición mexicana se volcaba efusivamente a favor de la selección brasileña y al igual que el Coloso de Santa Úrsula eran testigos de la leyenda futbolística en la que se convertiría el jugador brasileño Pele al ser acreedor de un tricampeonato mundial y ser considerado el Rey del futbol por ser el único jugador en la historia de la FIFA en realizar esta hazaña, ganar tres Mundiales: Suecia 1958, Chile 1962 y México 1970.
Edson Arantes do Nascimento con la edad de 29 años lideró estratégicamente a la selección brasileña, con el legendario número 10 en su camiseta, Pele mostraba su madurez, inteligencia, su brillantez técnica y su capacidad goleadora como futbolista. Registrando cuatro goles y seis asistencias en seis de los partidos jugados durante el torneo.
El héroe albiceleste
Años más tarde en la Copa Mundial de 1986 celebrada nuevamente en México resonaba el nombre del jugador argentino Diego Armando Maradona, superestrella de talla mundial por sus triunfos futbolístico en Europa con el Barcelona y el Napoli. Sin embargo alcanzó la cima de su carrera durante el Mundial de 1986, con tan sólo 25 años de edad lideró a Argentina hacia el título mundial, marcó cinco goles durante el torneo, dos de ellos, los más icónicos de su carrera futbolística: la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo" contra Inglaterra.
Con su inmortal número 10 en su casaca, Maradona se convirtió en el protagonista absoluto del Mundial México 1986, por su actuación individual donde combinó técnica, astucia y una gran capacidad física frente a sus rivales en el terreno de juego se llevó el Balón de Oro del torneo.
Estos hitos históricos futbolísticos que tuvieron como escenario el estadio Azteca hoy estadio Banorte, redefinieron no solo el deporte si no la cultura de México y el Mundo, posicionaron al país como un referente mundial y su imagen a nivel internacional, mientras que el Coloso de Santa Úrsula se consolidó como una catedral sagrada del futbol, que este 11 de Junio del 2026, abrirá sus puertas nuevamente como sede mundialista de la Copa Mundial de Futbol 2026.
RGS