A días del arranque del Mundial de futbol, el gobierno federal elevó al máximo sus protocolos ante escenarios de secuestro, terrorismo o sabotajes, con la activación de unidades de élite y ensayos que simulan crisis de alto impacto en aeropuertos, hoteles y estadios.
En el partido entre México y Portugal de este sábado, en el Estadio Banorte, fueron desplegados seis elementos federales para ensayos de estas unidades, incluyendo técnicos en urgencias médicas, medicina táctica y un grupo especializado en atención de ataques terroristas químico-biológicos, radiológicos y nucleares.
Durante el Mundial, el despliegue incluirá a la Fuerza Especial de Reacción e Intervención (FERI) de la Guardia Nacional, considerada el brazo fino para operaciones de alto riesgo, junto con fuerzas especiales del Ejército, la Marina y células de inteligencia del Centro Nacional de Inteligencia.
Fuentes de seguridad estimaron que unos mil 900 elementos integran este agrupamiento de élite que operará durante el Mundial con apoyo de drones, sistemas de monitoreo, inteligencia en tiempo real y centros de mando móviles para detectar y neutralizar amenazas.
El foco, dijeron, está puesto en tres escenarios críticos como el secuestro de alto perfil, incluido el aéreo, actos terroristas o de sabotaje, y ataques con drones, riesgos que ya son considerados reales por las autoridades mexicanas.
Los grupos de élite imparten cursos y ensayos a policías estatales y de la Ciudad de México ante escenarios de una crisis terrorista como la intercepción de una aeronave “hostil”, el secuestro de un avión comercial y ataques coordinados con drones.
También escenarios de toma de rehenes, con despliegue de fuerzas especiales, instalación de perímetros de seguridad, negociación y asalto táctico para liberar a los pasajeros o personas privadas de su libertad.
El ensayo también incorporó sobrevuelos irregulares de drones, una de las amenazas emergentes considerada por las autoridades.
Por ejemplo, entre el personal adiestrado también está considerada una célula de elementos de la Policía de la Ciudad de México y del Estado de México, en el caso del Valle de México.
Ellos realizaron un curso denominado “Ejercicio Ollamani”. Esta capacitación se llevó a cabo del 11 al 19 de marzo de 2026, en dos fases, la primera en la Escuela Superior de Guerra, ubicada en la avenida San Jerónimo, de la colonia San Jerónimo Lídice, en la alcaldía La Magdalena Contreras, bajo la modalidad de “Gabinete” los días del 11 al 13 de marzo de 2026 de 8 a 18 horas.
La segunda fase consistió en actividades prácticas y tuvo como sede el Campo Militar Estratégico Conjunto Número 37-D “General de División P.A. Alfredo Lezama Álvarez”, en Santa Lucía, Estado de México, del 16 al 19 de marzo.
En el lugar, el personal de la Dirección General de la Policía Cibernética realizó los ejercicios simulados de secuestro y traza de interés a una aeronave, detención y traslado de rehén (es), así como Centro de Comando y Control (C2), que les permitirá tener una respuesta ante una situación real.
Asimismo, los uniformados de la Policía Metropolitana, Fuerza de Tarea, pusieron en práctica lo aprendido en el ejercicio Localización de un artefacto explosivo en el estacionamiento del Estadio Ciudad de México, Protección antidrones y Evaluación aeromédica.
Durante esta capacitación, los efectivos también aprendieron qué hacer en caso de sabotaje por explosión e incendio en una estación del Metro de la Ciudad de México y evaluación aeromédica, contaminación por materiales peligrosos en las inmediaciones del Estadio Ciudad de México, intento de robo de equipaje y material deportivo de una selección de futbol y sombrilla aérea con helicóptero.
También aprendieron cómo actuar en un intento de secuestro a personal diplomático y reconocimiento aéreo, bloqueo por manifestaciones en rutas de acceso a la Ciudad de México, ataque con arma de fuego en el fan festival y disturbio en un hotel.
Frente a ello, la FERI juega un papel central. Esta unidad creada en 2022 fue diseñada precisamente para intervenir en situaciones de crisis como rescate de rehenes, neutralización de explosivos y operaciones en entornos urbanos complejos.
Su entrenamiento incluye combate cercano, irrupciones en espacios confinados, manejo de artefactos explosivos improvisados y operaciones aeromóviles, capacidades clave ante escenarios de terrorismo o sabotaje.
Además, cuenta con personal especializado en desactivación de explosivos y manejo de materiales peligrosos, lo que le permite actuar frente a amenazas químicas, biológicas o dispositivos detonados a distancia, incluidos los adaptados a drones.
Durante los ensayos también se activó el Programa Local de Seguridad Aeroportuaria (PLSA), protocolo que regula la respuesta ante actos de interferencia ilícita como terrorismo, sabotaje o secuestro de aeronaves.
En los últimos días, el grupo de élite ha encabezado ensayos en al menos diez escenarios simultáneos, que son ataques con drones, control de multitudes, explosivos, incendios, rescate de lesionados, monitoreo de comunicaciones, protección de delegaciones extranjeras e intentos de secuestro.
En paralelo, la Secretaría de la Defensa Nacional entrena a unidades como “Los Murciélagos” en su base de Temamatla para responder a ataques terroristas, mientras que la Marina ha simulado incidentes con materiales químicos y biológicos en instalaciones portuarias.
Todo forma parte del Plan Kukulcán, la estrategia federal de seguridad para el Mundial, que contempla el despliegue de más de 100 mil elementos.
HCM