No fue un partido de futbol… fue una tragedia internacional. El 8 de julio de 2014, Brasil vivió la noche más oscura de su historia deportiva cuando Alemania le anotó siete goles en semifinales y en su propia casa.
Brasil 2014 era una fiesta llena de emociones, goles y selecciones históricas, pero todo cambió en el Mineirão. La verdeamarelha llegaba ilusionada con sanar la herida del Maracanazo y alcanzar la final frente a su gente, aunque las ausencias de Neymar y Thiago Silva ya pesaban demasiado.
Lo que parecía una noche histórica terminó convirtiéndose en una pesadilla colectiva. Alemania mostró precisión absoluta y en apenas unos minutos destruyó por completo al conjunto brasileño. Müller abrió el marcador y después llegaron los goles de Klose, Kroos y Khedira para firmar un impensable 0-5 antes del descanso.
Schürrle completó la humillación en el segundo tiempo y el gol de Óscar solo maquilló el marcador. Aquella noche no fue solo una derrota… fue una cicatriz que el futbol brasileño todavía no logra olvidar.