En los últimos años la industria hotelera aprendió a convivir con gigantes tecnológicos capaces de concentrar millones de reservaciones en una sola plataforma, que transformaron la forma de comercializar el hospedaje a escala global, pero también modificaron la rentabilidad de miles de hoteles, que terminaron dependiendo de intermediarios digitales para comercializar sus habitaciones.
Con los avances tecnológicos y la implementación de uso de Inteligencia Artificial, además de estrategias enfocadas en la venta directa, los hoteles independientes y cadenas regionales buscan recuperar el control de sus ventas online.
Combo digital para los hoteles
Para Mirai, firma global especializada en tecnología hotelera, México se convirtió en el principal motor de crecimiento en América Latina, impulsado por la necesidad de los hoteles de reducir costos de intermediación y fortalecer sus ingresos: “lo que hacemos es rebajar la dependencia de terceros”, explica a MILENIO Javier Marín, Country Manager para Latam y Caribe de Mirai.
El directivo considera que “las grandes agencias online aportan valor, pero hay una parte muy importante de la demanda que el hotel puede garantizar directamente”.
La compañía opera en 14 países y trabaja con alrededor de cinco mil hoteles en el mundo. Su modelo de negocios combina motores de reservación, marketing digital, inteligencia artificial y consultoría estratégica para convertir las páginas oficiales de los hoteles en canales de venta.
Decisión financiera para los hoteles
Y es que, de acuerdo con Javier Marín, las comisiones de las plataformas globales pueden representar entre 20 y 25% del valor total de una reserva, mientras que una venta directa puede reducir ese costo a cerca de 10%.
“Es una decisión financiera: si las reservas tienen costo de 25 mil dólares en comisiones y ahora representan 10 mil, el impacto en rentabilidad es inmediato”, afirma.
No obstante, considera que no solo son las tarifas más bajas para el huésped, “el verdadero desafío está en convencer al usuario de reservar directamente con el hotel y no con un intermediario que durante años concentró la confianza del consumidor”.
Ahí entran factores como velocidad, experiencia de usuario y seguridad digital: “la gente quiere todo inmediatamente. Estamos perdiendo la paciencia para todo, por lo que el motor de reservas tiene que ser rápido, fácil y transmitir confianza desde el primer clic”.
México con ventajas competitivas sólidas
Mirai proyecta en nuestro país un crecimiento superior a 125% en volumen de reservaciones y de 85% en ingresos a corto plazo, impulsado principalmente por hoteles que buscan fortalecer sus canales propios de venta.
La transformación también coincide con una nueva revolución tecnológica dentro del turismo: la irrupción de la inteligencia artificial conversacional.
Mirai ya desarrolla infraestructura que permite realizar reservaciones directamente desde asistentes inteligentes como OpenAI, sin necesidad de abandonar la conversación. Su sistema integra disponibilidad en tiempo real, procesamiento de pagos y recomendaciones automatizadas mediante “Sarai”, un asistente virtual capaz de interactuar en más de 100 idiomas.
El cambio tecnológico ocurre mientras México mantiene una intensa expansión hotelera en destinos como Cancún, Puerto Vallarta y Los Cabos, donde la competencia obliga a los hoteles a optimizar márgenes y diferenciarse más allá de la ubicación o el precio.
Para Marín, el sector hotelero mexicano atraviesa uno de sus momentos más relevantes en materia de profesionalización tecnológica.
“La hotelería mexicana se infravalora muchísimo”, afirmó. “Tienen ganas de aprender, altos conocimientos y algo muy importante: integran al proveedor como parte del equipo. Eso ha permitido una revolución hotelera en los últimos años”.
Aunque reconoció que el turismo nacional enfrentó meses complejos por factores de inseguridad y tensiones internacionales, considera que México mantiene ventajas competitivas sólidas por infraestructura, inversión y dinamismo turístico.
RRR