Durante años se popularizó la idea de que el perro es "el mejor amigo del hombre", sin embargo, un estudio de la Universidad Estatal de Washington plantea una perspectiva distinta sobre el origen de este vínculo.
Se cree que la domesticación del lobo comenzó desde hace 30 mil años, cuando algunos grupos humanos comenzaron a convivir con el lobo gris (Canis lupus), especie de la que descienden los perros actuales.
Aunque durante mucho tiempo esta relación se entendió principalmente desde la alianza para cazar y conseguir alimento, además de la protección; nuevas investigaciones han comenzado a analizar el componente emocional detrás de este vínculo histórico.
En MILENIO te contamos de qué habla el estudio que asegura que las mujeres pudieron haber sido clave en la creación del lazo afectivo entre humanos y perros.
¿Las mujeres desarrollaron el vínculo afectivo con los perros?
Una investigación publicada en Journal of Ethnobiology realizó un análisis intercultural que reunió más de 844 datos etnográficos de 144 sociedades tradicionales y encontró que los perros eran vistos con mayor afecto y cercanía cuando tenían vínculos especiales con las mujeres.
Según el estudio que retoman, en las culturas donde las mujeres cuidaban más de los perros, estos solían recibir nombres, ser tratados como miembros de la familia y participar más en la vida doméstica.
Pudieron notar que la utilidad de los perros aumentaba conforme se les daba un trato igualitario con los humanos, dormir en las mismas camas e incluso se les lloraba cuando morían. Esta interacción cercana hizo que los perros desarrollaran personalidad.
La antropóloga Jaime Chambers, explicó que la relación entre mujeres y perros pudo haber tenido "un mayor impacto en el vínculo humano-canino" que la relación con los hombres, quienes históricamente estaban más asociados al uso funcional de los perros para la caza o el trabajo.
Las mujeres y la responsabilidad del cuidado de los perros
Es importante recordar que los estudios más recientes han revelado que existía un 30 por ciento de la población femenina que cazaba en la época prehistórica, por ello no se puede atribuir totalmente la domesticación canina al hombre.
Además, el estudio revela que el sector agricultor que estaba a manos de mujeres se encargaba del cuidado y la crianza de los cachorros que incluso llegaban a amamantar.
Los investigadores plantearon que las mujeres se ganaron la confianza de los lobos al compartir su alimento con ellos y brindarles un espacio en sus hogares cuando comenzaron a establecerse y finalmente lograron protección mutua.
Actualmente, de acuerdo con diversas encuestas retomadas por un artículo de Pets in the Sky, las mujeres continúan asumiendo una mayor carga en el cuidado de los perros, con un 85 por ciento de participación frente al 65 por ciento de los hombres encuestados.
Esto refleja cómo las dinámicas de cuidado y los vínculos emocionales cercanos con las mascotas siguen siendo cultivados principalmente por mujeres.