La hora de comer tendría que ser un momento de disfrute, calma y bienestar para los perros, pero en muchos hogares termina convirtiéndose en una situación cargada de tensión, por ello la Doctora Veterinaria Andrea Bernal, compartió con MILENIO los mejores consejos para atender este problema y evitar repercusiones a la larga en la calidad de vida de nuestros peludos.
Cuando un perro protege su alimento de forma agresiva, ese instante que debería ser positivo se transforma en una experiencia marcada por el estrés, tanto para los tutores responsables como para el animal; entre regaños, miedo y conductas defensivas.
Lejos de ser un episodio menor, este tipo de comportamientos puede tener efectos que van más allá de la convivencia diaria, pues también abre la puerta a hablar de cómo el estrés, la ansiedad y la relación emocional con la comida pueden impactar en su salud y en la manera en que aprovechan sus nutrientes.
La relación entre comportamiento y nutrición canina
La Doctora Andrea Bernal, ha relacionado estas dos áreas desde su experiencia profesional. Ella ha sido parte del equipo de veterinarios de PETCO en donde los capacitaban constantemente con cursos de comportamiento canino, lo que la llevo a ser parte de las adiestradoras con reforzamiento positivo.
Más adelante comenzó a desarrollar un fuerte interés en la nutrición canina, por lo que hoy es la veterinaria de la marca mexicana de alimentos, Maka Recetas. Tras años de preparación en cursos y diplomados, ella misma ha comprendido que tanto el comportamiento como la nutrición están fuertemente ligados.
Al igual que en la alimentación humana, existen muchas recomendaciones que también es correcto aplicarlo en las mascotas de nuestra familia. La doctora Bernal nos revela el motivo de forma sencilla para comprender el trasfondo y cómo podemos comenzar a abordar esta situación.
“Cuando un perro vive con estrés, no aprovecha bien ni la alimentación ni los cuidados que le ofreces. Si se mantiene en un estado constante de estrés, el cortisol se eleva, y eso puede provocar retención de líquidos, además de una menor capacidad para retener órdenes y aprendizaje. Al igual que en una persona que vive bajo estrés permanente, en los perros esto también acelera el deterioro y el envejecimiento. Por eso, el estrés es uno de los primeros factores que influye en la manera en que se aprovecha la alimentación”.
¿Cómo sé si mi perro protege su comida y como le afecta?
Un perro con protección de recursos está constantemente estresado, ya que alguna experiencia durante su desarrollo hizo que registrara un trauma en donde interpreto que el momento de comer no es seguro.
Esto suele verse con mayor frecuencia en perros que son adoptados de refugios en situación de calle o incluso en perros que fueron retirados muy pronto de su camada y no tuvieron la corrección necesaria de su madre quien era la principal fuente de alimento al nacer.
Por ello nuestro perro se siente amenazado y no permite que se acerquen humanos o perros, ya que el cree que pueden quitarle el alimento en cualquier momento. Aunque este comportamiento puede ser selectivo ya que, para algunos perros, los humanos no suelen representar un riesgo o viceversa.
Puedes darte cuenta de que tu perro se siente inseguro al momento de comer cuando suelen 'engullir' su comida, es decir, comer lo más rápido posible, señala la Doctora Andrea Bernal. Esto suele afectar ya que un perro que come ansioso y con estrés, no mastica su comida, perjudicando directamente en la digestión de sus alimentos y por lo tanto en la absorción de los nutrientes.
Comer de forma acelerada también puede provocar, vómitos, reflujo que a la larga puede dañar el esófago de nuestros peluditos y también provocar gases, aumentando dolor o infamación en el área abdominal, lo que suele ser peligroso en un perro activo o que se tensa al momento de comer.
Por ello si queremos que nuestro perro tenga una buena alimentación, nutrición, absorción de nutrientes y digestión, necesitamos atender principalmente el comportamiento desde raíz.
Así puedes comenzar a solucionar la conducta de protección de recursos en tu perro
Esto por lo regular suele darse en hogares que cuentan con más de un perro, donde el horario de comida se convierte en una apuesta diaria que pone en riesgo a cualquiera de los integrantes del hogar.
No saber cómo actuar frente a esta situación lleva a los tutores responsables a reprender al perro que suele ser agresivo cuando se acercan a su comida, sin embargo, contrario a lo que se creía, más que ser un perro que te esté retando, está tratando de comunicarte que la está pasando mal.
Por ello la Dr Andrea nos explica la forma correcta de comenzar a evaluar esta situación y principalmente autoanalizarnos como tutores.
"Debemos hacernos estas preguntas: ¿mi perro tiene un horario fijo para comer? ¿Tiene un lugar fijo para hacerlo?, si la respuesta es no, debemos comenzar a implementarlo dentro de su rutina, ya que estos dos elementos juntos brindaran mayor calma y seguridad ya que restaran la incertidumbre de no saber si esta porción será la última que tendrán durante el día"
Muchas veces somos los dueños que de forma inconsciente fomentamos este comportamiento, cuando les arrebatamos las cosas cuando los distraemos, no estamos enseñando que el alimento lo vamos a proveer durante toda su vida y que no es algo que tenga que pelear.
Por ello de la mano de un etólogo o adiestrador de perros podemos comenzar a implementar dinámicas de intercambio, que consisten en antes de recoger el plato de forma abrupta, tenemos que ofrecerle algo a cambio como un premio ya sea alimento o juguete.
Para comenzar este adiestramiento positivo es importante señalar que no se puede trabar enfrente de otro perro, por lo que, si tienes la posibilidad de apartar a este perro en un cuarto aparte donde pueda comer en calma, debes de hacerlo para evitar premiar al perro frente a otro ya que puede resultar contraproducente.
¿Qué NO debemos hacer para evitar que nuestro perro proteja su comida?
La especialista nos recuerda que hay muchas formas de evitar conflictos no deseados por ello debemos evitar las siguientes conductas
"Muchas veces he escuchado que los propietarios hacen es no, es que a mí me tienes que respetar porque yo te doy de comer, no me tienes que morder. Entonces, ¿qué sucede? Regañan al perro, lo castigan y lo único que hacen es fomentar la mala experiencia de la de la alimentación, de cuando yo estoy comiendo. Entonces, ¿qué pasa? El perro comienza a grabar más esta este comportamiento"
Fomentar el miedo a nuestros perros nunca va a ser la vía adecuada para disminuir la ansiedad y el estrés, por ello los collares de castigo quedan totalmente descartados, ya que esto no significa trabajar la situación sino bloquearla.
"Es como cuando los niños con baja tolerancia a la frustración que son niños que suelen tener una mala experiencia al perder, cuando van al psicólogo a trabajar esta conducta, le enseñan al niño que perder puede ser relacionado con una buena experiencia y no necesariamente con la burla o el regaño"
Por otra parte, la Doctora explico cómo podemos evitar fortalecer conductas o situaciones estresantes para nuestros perros
"Por poner un ejemplo, en las guarderías de perros suelen aventar premios o juguetes con una idea incorrecta de que esto les enseñara a compartir. Los perros son otra especie totalmente diferente, esto solo puede provocar tensión y competencia"
Estos consejos no son una solución mágica, suelen ser complementarios del adiestramiento básico de obediencia que requiere de constancia y total compromiso para asegurar una mejor nutrición y calidad de vida de tu perrito.