Entre las tradiciones que dan vida al Día de Muertos, destacan las artesanías mexicanas que cada año llenan de color las calles, los desfiles y los altares dedicados a los seres queridos que han fallecido.
Entre estas figuras sobresalen los alebrijes, criaturas fantásticas que, gracias a sus formas y sus diseños llenos de colores, se han convertido en un símbolo de la creatividad y la riqueza cultural de México.
Desde MILENIO te compartimos más sobre el origen de estas figuras, su significado y la relación que tienen con las creencias sobre el más allá.
¿Qué son los alebrijes y cuál es su origen?
Los alebrijes son figuras artesanales que representan criaturas imaginarias a partir de la combinación de diferentes animales, formas y elementos fantásticos.
Sus diseños se distinguen por la mezcla de colores intensos, patrones detallados y características que parecen sacadas de un mundo de sueños y que año con año incluso inspiran concursos para fomentar el arte y la creatividad ligados a esta tradición.
Su origen se remonta a la década de 1930, cuando el artesano mexicano Pedro Linares López dio vida a estas creaciones a partir de una experiencia onírica. Según contó el propio artista, mientras se encontraba enfermo tuvo un sueño en el que apareció en un bosque habitado por seres extraños, con cuerpos y rasgos que combinaban distintas especies.
En aquella visión, las criaturas repetían la palabra alebrijes, un nombre que Linares retomó para bautizar sus figuras. Al recuperarse, decidió plasmar aquellas imágenes en piezas elaboradas con cartón y papel maché.
¿Cuál es la relación de los alebrijes con el Día de Muertos?
Durante el Día de Muertos, los alebrijes llaman la atención por su apariencia fantástica y su presencia en algunas ofrendas y celebraciones.
Su relación con esta festividad se vincula con las interpretaciones populares que los consideran seres protectores o guías espirituales, capaces de representar la conexión simbólica entre el mundo de los vivos y el de los difuntos.
Desde esta perspectiva, sus formas extraordinarias y su carácter misterioso evocan la idea de acompañar a las almas en su camino y protegerlas durante su tránsito entre ambos mundos.