El Día de Muertos también es una oportunidad para recordar a los animales de compañía que dejaron huella en la vida de sus familias. Por ello, cada año se acostumbra dedicar una ofrenda a las mascotas fallecidas, una tradición que permite honrar su recuerdo y el vínculo que compartieron con sus dueños.
Al igual que los altares para familiares y amigos, las ofrendas para perros, gatos y otros animales pueden incluir fotografías, flores, agua y objetos especiales. Si quieres preparar una en casa, en MILENIO te contamos qué elementos puedes colocar y cuál es su significado.
¿Qué se coloca en la ofrenda para mascotas?
La ofrenda para mascotas puede incluir distintos elementos para recordar a los animales de compañía que fallecieron. Aunque no existe una lista obligatoria. Entre los objetos que puedes incluir en el altar están:
- Fotografía: representa a la mascota a la que está dedicada la ofrenda.
- Agua: se coloca como símbolo de descanso y para saciar la sed de las almas durante su visita.
- Flores de cempasúchil: sus pétalos se asocian con el camino que guía a las almas.
- Alimento favorito: puedes colocar sus croquetas habituales u otro alimento que disfrutaba.
- Juguetes y accesorios: su pelota, collar, manta o algún objeto que utilizaba con frecuencia.
- Veladoras: simbolizan la luz que guía a las almas en su camino.
- Papel picado: aporta color al altar y representa el viento dentro de la tradición de las ofrendas.
La elección de los elementos depende de cada familia y de los recuerdos que conserve de su mascota. También puedes añadir su nombre, una carta o algún objeto especial que represente el vínculo que compartieron.
¿Cuándo se pone la ofrenda para mascotas?
En México, el 27 de octubre se ha popularizado como la fecha para colocar la ofrenda dedicada a las mascotas fallecidas, como perros, gatos y otros animales de compañía. De acuerdo con esta tradición, durante ese día se recuerda a los animales que formaron parte de la familia y que dejaron recuerdos especiales en sus hogares.
Para este 2026, la fecha cae en martes 27 de octubre, por lo que se recomienda preparar el altar desde el lunes 26, aunque cada familia puede instalarlo cuando lo considere adecuado. Esta fecha se ha popularizado en años recientes y no constituye una regla oficial que se siga en todo México.
M. R.