La limpieza en el hogar puede facilitarse u optimizarse con diferentes tips, como usar bicarbonato de sodio en los rieles de las ventanas. Este método no solo lo hará más fluido sino que te permitirá no olvidar esta tarea doméstica que muchas veces se deja de lado o se le resta importancia.
Aunque parecen lugares sin importancia, estos rincones del hogar deben limpiarse pues no solo acumulan polvo que propicia alergias, sino también otros residuos que complican su deslizamiento, dañando así los marcos.
¿Para qué sirve poner bicarbonato en los rieles?
Según detalla la empresa de limpieza madrileña Crespo Mantenimientos en su sitio oficial, el bicarbonato de sodio es un excelente aliado para esta tarea porque actúa como un abrasivo suave.
Esto permite remover con facilidad la basura y las manchas difíciles acumuladas en las ranuras sin temor a rayar el material ni dejar residuos químicos.
Si quieres un potenciador, al unirse con el vinagre blanco, provoca una reacción química efervescente que desinfecta el área y levanta la suciedad pesada, haciendo que limpiarla sea una tarea mucho más sencilla.
¿Cada cuándo se debe usar?
Mantener un hábito constante evita que la suciedad se solidifique en las esquinas y obstruya el mecanismo de las ventanas. Como se aconseja en el canal de YouTube "Simply Dunia", realizar esta limpieza de manera periódica, por ejemplo una vez al mes, es suficiente para mantener los rieles impecables y reducir notablemente el tiempo y el esfuerzo dedicados en cada sesión de aseo.
No obstante, si se vive en zonas expuestas a mucha contaminación ambiental, polen o humedad persistente, es recomendable aumentar la frecuencia para evitar la acumulación excesiva de suciedad.
Así se comparte:
Paso a paso: Cómo aplicar este método en el hogar
Para limpiar a fondo utilizando bicarbonato, se debe seguir un procedimiento rápido que aprovecha elementos cotidianos de la despensa:
- Abre la ventana por completo y retira cortinas o persianas que puedan obstruir el paso o ensuciarse durante el proceso
- Distribuye una capa de bicarbonato de sodio a lo largo de todos los rieles, prestando especial atención a las esquinas y ranuras, solo espolvorealo
- Si quieres potenciar, rocía una pequeña cantidad de vinagre blanco directamente sobre el polvo de bicarbonato y permite que comience a burbujear
- Deja actuar la mezcla durante unos 10 minutos
- Frota con un trapo o una esponja para arrastrar la suciedad desprendida
- Usa un paño limpio y seco o papel de cocina para retirar cualquier residuo líquido, asegurando que los rieles queden completamente secos y relucientes
De esta forma, las ventanas correderas volverán a deslizarse con total suavidad, previniendo su desgaste y manteniéndose limpias.
YRH