La capital del juego se distingue por las múltiples atracciones que tiene para sus visitantes; y la gastronomía es un área especial, en la que chefs reconocidos y cocineros tradicionales se esmeran por ofrecer una amplia oferta para consentir paladares.
A lo largo del boulevard Las Vegas, en cada uno de los hoteles que dan vida a la Ciudad del Juego se ofrece una diversidad de gastronomías de todo el mundo, asiática, mediterránea, mexicana, italiana, china, japonesa, etc.; Sin embargo, más allá del boulevard, en el centro de la ciudad, existe la experiencia, Lip Smacking Foodie Tours, muy rica y no solo en sabores, sino en cuanto al bagaje de conocimiento que ofrece al turista, pues mientras hace el recorrido por tres restaurantes y un bar; el guía comparte datos históricos, anécdotas de la zona, costumbres e incluso las propuestas que existen por esa zona, destacando el clásico Freedom Experience, donde el juego de las miles de luces se transforman en un gran espectáculo que recrea los sentidos.
La aventura de sabores inicia en Carson Kitchen, un restaurante en pleno centro de Las Vegas. Ahí, el guía que lleva al grupo por todo el tour explica el concepto. La puntualidad se agradece, porque todo el recorrido está diseñado con un horario preciso. Así que una vez que los 20 comensales para el recorrido de las 6 de la tarde han llegado, inicia el festín de sabor para el paladar.
La cocina de Carson Kitchen está inspirada en la comida norteamericana que, en pequeñas porciones, es una interpretación de clásicos, como hamburguesas, pollo crujiente o camarones empanizados, aunque el rey en la vista fueron los huevos rellenos acompañados con caviar.
A tan solo unos pasos, la siguiente parada del tour es una propuesta mexicana, que se sirve en el restaurante La Mona Rosa.
Con detalles mexicanos que llevan al turista a adentrarse en el ambiente nacional, el restaurante se distingue por servir platillos muy tradicionales de nuestra cocina.
Queso fundido, Alambre de pollo y Esquites son las opciones a degustar, las cuales se proponen maridar con el cóctel de la casa, que lleva por nombre MonaRita, a base de tequila blanco.
Los platillos ameritan sobremesa, pero tras poco más de 30 minutos es tiempo de partir rumbo al bar Glitter Gulch Tiki, apenas unas tres calles adelante, en la misma zona céntrica.
Ahí la música tropical ambienta la visita, que da oportunidad de probar un par de cócteles, uno de ellos provoca la sorpresa de los visitantes, pues al prepararlo la magia de la bartender se materializa cuando prende fuego y la llamarada se eleva.
Antes de llegar a la cuarta y última sesión de la experiencia, el camino lleva a Freedom Experience, así que la oportunidad para hacer fotos teniendo como marco el espectacular juego de luces es inevitable.
Pero como el reloj avanza, el tiempo de selfies es breve, porque la cocina del restaurante 7 th & Carson ya está preparada para recibir a los comensales.
Empanadas de jamón, Ensalada de pera con burrata y el clásico Cheesecake se proponen para cerrar la experiencia gastronómica que se adereza con la charla entre los comensales, que para entonces ya han intercambiado gustos, experiencias y hasta recomendaciones para probar en Las Vegas.
Y Además
Las recomendaciones
Se pide puntualidad a los participantes para que la experiencia se respete en inicio y tiempos en cada sede; así como no separarse del grupo en los traslados que se hacen a pie.
Para contratar la experiencia se puede consultar la página de Lip Smacking Foodie Tours, donde también se recomienda pagar las bebidas o tomar el paquete completo de alimentos con bebidas.
AJR