Empezar la mañana con un desayuno calientito no tiene por qué limitarse al tazón aburrido de todos los días que preparamos con prisas.
Convertir las hojuelas de cereal en una preparación sumamente suave y llena de sabor es un gran acierto para arrancar la jornada de la mejor manera. Con un par de detalles sencillos, este plato de siempre se transforma en un verdadero abrazo que te llena de energía.
¿Qué ingredientes lleva un desayuno de avena?
El gran toque especial de este desayuno está en el contraste entre la suavidad de la base y el dulzor de la fruta, al pasar las rodajas por el sartén con un poquito de calor, la fruta suelta sus azúcares naturales y crea una capita que transforma por completo cada bocado.
No necesitas ser un experto en la cocina ni tener mil trastes sofisticados para lograr una consistencia espectacular y un dorado perfecto.
Todo se reduce a cuidar la flama para que no se nos queme nada y dejar que los ingredientes se vayan haciendo a su ritmo. A continuación te compartimos la lista con todo lo necesario y los pasos para que te consientas desde temprano.
- 1 taza llena de hojuelas de avena de grano entero
- 2 tazas de la leche que más te guste (puede ser entera de vaca o vegetal)
- 1/2 taza de agua pura
- 1 plátano bien maduro pero firme, cortado en rodajas delgadas
- 1 cucharadita de extracto de vainilla
- 1 cucharadita de canela en polvo
- 1 cucharada sopera de mantequilla
- 1 cucharada sopera de azúcar morena o piloncillo molido
- 1 pizca muy pequeña de sal fina
¿Cómo hacer avena con plátano?
- En una ollita pequeña, vierte las dos tazas de leche junto con el agua y la pizca de sal, llévala a la estufa a fuego medio y espera a que empiece a calentarse sin dejar que hierva a borbotones.
- Cuando el líquido esté bien caliente, añade la taza de avena, la mitad de la canela y la cucharadita de vainilla, revuelve bien con una cuchara para que todo se integre desde el principio.
- Baja la flama al mínimo y deja que la avena se vaya cocinando despacio por unos ocho o 10 minutos; muévela de vez en cuando para que no se pegue al fondo, hasta que veas que el líquido se absorbe y queda bien espesa.
- Apaga el fuego de la ollita, tapa el recipiente y déjalo a un lado unos minutos para que la mezcla termine de agarrar cuerpo.
- En un sartén pequeño aparte, pon a calentar la cucharada de mantequilla a fuego medio hasta que se derrita por completo y cubra el fondo.
- Coloca las rodajas de plátano en el sartén una al lado de la otra, sin amontonarlas y espolvorea por encima el azúcar morena y el resto de la canela en polvo.
- Deja que se cocinen por unos dos o tres minutos de cada lado sin moverlas mucho, hasta que notes que el azúcar se derrite con la mantequilla y la fruta toma un tono dorado.
- Sirve la avena bien calientita, acomoda los plátanos doraditos por encima y vierte todo el jarabe dulce que haya quedado en el sartén. Disfrútalo mientras conserve el calor.
KVS