Papás modernos registran a sus niños con nombres de artistas o futbolistas famosos pero también influenciados por las tecnologías como las redes sociales. El titular de la Oficialía Número 1 del Registro Civil en Valles, Víctor Hugo Barrios Barrios refirió que ahora la moda es "alterar" o modificar nombres ya existentes o incluso utilizan abreviaciones como en el Facebook o el teléfono celular.
"Lo hacen con la intención de ser originales o son motivados por las redes sociales, están generando una nueva forma de escritura, distorsionada, alterada. Incluso me han dejado escritos con la abreviatura DLB y no sabía qué significaba hasta que me dijeron que es Dios Lo Bendiga", señaló.
Un ejemplo es Adamari, que ahora piden registrarlo como Addammary o crean nombres compuestos con las primeras letras de los nombres del papá y mamá o los abuelos, o con combinaciones de "y" con "h", de artistas, de futbolistas, de niños de programas televisivos, de cantantes juveniles.
"No son chistosos, si no que a veces son difíciles de pronunciar o escribir y las consecuencias pueden ser que ni el mismo niño pueda escribir su nombre o se equivoquen posteriormente. El acta pasa por la persona que se las redactó y finalmente por mis manos, así que cuando detectamos esto, lo que hacemos es platicar con la pareja o mamá y hacerle una sugerencia o explicarle sobre lo que puede pasar", señaló.
El trámite para cambiar un nombre es un procedimiento judicial que puede costar tiempo y dinero porque se tiene que contratar un abogado o defensor de oficio que lo solicite ante el juez y presentarle a éste los documentos necesarios y comprobarle que se han tenido consecuencias negativas por tener ese nombre.
Un caso reciente es el de un niño al que registraron como Lourdes y que por eso era motivo de burla en la escuela. Su madre dijo que su pareja fue la que quiso ese nombre y ahora están en el proceso de cambiárselo.
A la oficina llegan personas de diversas edades, hasta de dos o tres años, para cambiar sus registros.
En la oficialía número 1 registran en promedio de cinco a diez menores al día y es de septiembre a febrero cuando más alta es la cifra.
De cuatro oficialías, ésta es la que acapara el mayor porcentaje de trámites en el municipio.