• Regístrate
Estás leyendo: Arquitectura sin egos
Comparte esta noticia
Viernes , 26.04.2019 / 12:14 Hoy

Arquitectura sin egos

Salinas Lasheras traspasa la frontera norte de México y ahora abarca varias ciudades de la República. Platicamos con la cabeza de esta firma, que es referente en proyectos residenciales y comerciales.

Publicidad
Publicidad

El despacho de arquitectura, interiorismo y diseño gráfico, Salinas Lasheras, tiene oficinas en Monterrey –donde inició hace 20 años– Ciudad de México y, ahora, en Miami. El estudio está en pleno crecimiento gracias al trabajo de un equipo de alrededor de 20 profesionistas, de diferentes disciplinas, encabezado por Edmundo Salinas y su socio Manuel Lasheras.

El éxito ha movido a Edmundo de una ciudad a otra y sus actividades se han diversificado; los retos son cada vez mayores, pero eso a él le gusta. Desde siempre supo que iba a ser arquitecto, de hecho se considera afortunado porque a muy temprana edad tuvo claro lo que quería: fue un niño que adoraba los legos, armaba cosas, hacia casitas y desde entonces ya dibujaba distribuciones espaciales.

Para Edmundo, la arquitectura es el arte de crear espacios en la nada, y de ahí se derivan muchas cosas, como el que sea funcional y estética o que se convierta en creación volumétrica e interiorismo. Porque al igual que la edificación en sí, el interior también requiere de soluciones como iluminación, recubrimientos, pisos o muros. Cree firmemente que la arquitectura nunca debe ser un monumento al ego, sino que debe cumplir con las necesidades del cliente acorde a una estética aplicable, bella, atractiva, de interesante apreciación. No hay que caer, afirma, en la tentación de vanagloriarse como arquitecto.

Dedicarse a esta disciplina le resulta muy interesante porque en el proceso de diseño la solución se da de manera natural. Edmundo no sigue modas, hace trajes a la medida, tomando en cuenta las necesidades del cliente, las características del terreno, clima y otros factores determinantes. Es arquitecto las 24 horas, su cabeza está siempre en ese universo, aún su tiempo libre lo dedica a ver muebles, arte, museos, referencias que en algún momento servirán en sus proyectos. Considera que los viajes son una herramienta fundamental para entender lo que pasa a nuestro alrededor y pueden ser desde ir a conocer una zona de la ciudad hasta ir al otro lado del mundo. Hay que abrirse a ver y conocer, con una mirada atenta, crítica, con una visión profunda.


Tanta actividad diaria puede provocar estrés, pero para remediarlo, Edmundo hace por la mañana hora y media de ejercicio. Esto es fundamental para funcionar bien el resto del día en sus actividades. Y es que en esta disciplina, confiesa, la inspiración no llega sola, hay que buscarla. Los medios electrónicos son un apoyo en este aspecto, ya que documenta y guarda en archivos personales muchos elementos, e incluso posibles colaboraciones, y parte de la información que recaba la comparte en el blog de Salinas Lasheras.

Aprovecha la tecnología para trabajar con mayor rapidez, y de alguna manera estar presente en cada una de las ciudades donde Salinas Lasheras tiene presencia. Otra inquietud del arquitecto es la sostenibilidad, sobre todo porque percibe que México aún no está en el nivel que debería para cumplir con los estándares internacionales, ya que implica mayores costos económicos y no toda la gente está lista para trabajar bajo normativas sustentables al 100 por ciento.

El interiorismo, le parece particularmente divertido a este egresado del Tecnológico de Monterrey, porque le permite ser más atrevido que en la parte arquitectónica, después de todo, dice, es más fácil corregir la elección de una lámpara que un edificio. Cuando el despacho realiza un proyecto de interiorismo, alrededor del 70% es producto de marcas y el 30 restante lo diseñan para el espacio específico, por lo que sus clientes tienen la garantía de que siempre contarán con piezas originales e icónicas. Para ello, una parte del trabajo de Salinas Lasheras es ir a las ferias y eventos de diseño y arquitectura para conocer lo nuevo. Edmundo sí tiene marcas favoritas, pero como una de sus premisas es no repetir, aún cuando se sienta enamorado de una pieza, no la vuelve a usar, a menos que un cliente lo pida.


Además de las satisfacciones profesionales, este trabajo también le ha dado muchas historias y amistades. Incluso al pasar el tiempo, cuando sus clientes viajan o ven alguna pieza que les guste, le envían la imagen al arquitecto para pedir su opinión. Algunos de ellos se involucran mucho en el proyecto mientras que otros le dan libertad total, pero de todos modos contribuye a que ellos impriman su personalidad en los espacios.

Sobre el área de diseño gráfico, comenta que comenzó como un complemento en el despacho para cubrir los requerimientos de algunos proyectos, sobre todo los comerciales; sin embargo, ha crecido tanto que hay clientes que les hacen peticiones en exclusiva de este rubro, como la creación de logos o incluso toda la imagen de una empresa.

Lo más importante es que cree en el trabajo como evolución, es decir, que las cosas siempre se pueden mejorar, y su mayor satisfacción es que el cliente quede contento. También reconoce que nada de esto se podría lograr sin un equipo tan apasionado y tan talentoso como el que lo respalda. Agrega, contundente, que aunque él pone el nombre para la firma, se trata de un equipo que siempre se apoya. De esa manera los resultados son aún más satisfactorios.

Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.