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  • Liberar a los delfines enfermos y cautivos en Cancún de forma inmediata es “profundamente peligroso”, revela especialista

  • Profepa tiene un plan de cinco fases para el traslado de los delfines que se encuentran en cautiverio.
Los cetáceos permanecen bajo resguardo de Profepa en Cancún. | Profepa
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M+.- Si lográramos entender lo que es ser un delfín, comprenderíamos su sufrimiento en cautiverio. En el mar, los delfines nadan hasta 100 kilómetros al día, o bucean a gran profundidad, y lo hacen en grupos familiares. En el ambiente turbio del océano, dependen de su oído para sobrevivir, por lo que a lo largo de millones de años de evolución desarrollaron un sonar natural, la ecolocalización, que les permite crear imágenes mentales en 3D, cazar, nadar a oscuras y saber la distancia de las cosas, pero todas esas facultades se quebrantan en los delfinarios.

Así lo advirtió la doctora Yolanda Alaniz Pasini, especialista en bioética y consultora de la organización Conservación de Mamíferos Marinos de México (Comarino), al destacar que el caso de los nueve delfines en semiabandono en Dolphin Connection Ventura Park en Cancún, Quintana Roo, es el reflejo de la industria del cautiverio

No obstante, advirtió que los nueve cetáceos no pueden ser liberados a corrales marinos inmediatamente, debido a su estado de salud crítico, pero seis son candidatos a un traslado, pero antes deberán pasar por fases de preparación hacia el mar, tras décadas encerrados en albercas.

“No podemos hablar de bienestar de delfines en cautiverio, por eso esta inconformidad social que hay ahora de la gente consciente, porque una vez en cautiverio ya todo está mal. Lo que podemos hacer es lo menos malo para ellos, es minimizar los impactos”, señaló Alaniz Pasini, en entrevista con MILENIO.
Seis delfines serán preparados para un posible traslado a corrales marinos.
Seis delfines serán preparados para un posible traslado a corrales marinos. | Profepa
“Hay grupos que quieren que se les abran los corrales y se vayan al mar, directamente. Es profundamente peligroso hacer una cosa así, porque los animales han estado mucho tiempo en albercas de concreto, llevarlos bruscamente, violentamente, sin poder constatar que su cerebro tiene la capacidad de adaptarse y de responder a las novedades. Han estado encerrados años, necesitamos acondicionar el cerebro para que pueda entender los cambios y adaptarse a ellos”.
“Esa parte es bien importante para no arriesgar a los propios delfines y decir que, por su bien, los liberamos. Cuando otros proyectos han hecho eso de llevar los delfines de un albergue a un corral en el mar, entran en shock y se mueren. Eso pudiera pasar si violentamos los procesos. Lo sensato, pero además lo científico, es irlos estabilizando, primero médicamente”, apuntó.

Desde octubre de 2025, los nueve cetáceos con enfermedades crónicas permanecen asegurados por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), luego de clausurar el delfinario Dolphin Connection Cancún, tras encontrar que 16 delfines habían muerto entre 2018 y 2025 por negligencia.

El 3 de agosto, MILENIO dio a conocer que los nueve cetáceos sobrevivientes, se encontraban en condiciones deplorables, por medio de videos de dron, la organización Veeleaf documentó que reciben una sola comida al día, y que son abandonados 17 horas, por lo que pasan la mayor parte del tiempo sumergidos e inmóviles, varios de ellos en el fondo de la piscina; además de que no cuentan con sombra.

De inmediato, diversas organizaciones como Empty the Tanks demandaron el traslado urgente de los cetáceos a corrales marinos, mientras que la industria y la Secretaría de Ecología local se empeñaban en sostener que los delfines estaban bien.

La estabilización médica será el primer paso antes de cualquier traslado.
La estabilización médica será el primer paso antes de cualquier traslado.

El 10 de agosto, este medio reveló un informe oficial que confirma el grave estado de salud de los nueve delfines, que presentan ceguera, problemas respiratorios y gastrointestinales, abrasión dental por estrés, úlceras, desnutrición y anemia, entre otros padecimientos, se trata de: Squalo de 38 años, Oceania de 37 años, Mincho de 35 años, Satu de 30 años, Solei de 28, Solomon, 21, Diego, 18; Flex, 18 y Apolo de 13 años.


​El estudio elaborado por la especialista norteamericana Heather Rally entregado a la Profepa en mayo, precisa que Mincho –que además padece cáncer de lengua–, junto con Oceanía y Solei no son candidatas a un posible traslado debido a su grave deterioro; en ese momento, el resto tampoco se encontraba apto, pero el informe señaló que, tras un programa de estabilización, podrían ser candidatos para moverlos a corrales marinos

Tras la controversia del caso, este viernes 14 de agosto, la Profepa anunció que comenzará las fases de preparación de los seis delfines, por lo que incluyó a expertos como la doctora Alaniz Pasini.

“Con este caso, si había alguna duda de que el peor escenario para los delfines son albercas de concreto, la duda se suprime, es el peor escenario. Necesitamos ser un poco más humanos y tratar de ayudar a los delfines para llevarlos a una mejor situación. Poder llevar a los animales a un corral en el mar, va a aliviar el sufrimiento”, reconoció.
“Los delfines están sufriendo. ¿Qué se está haciendo? Estamos tratando de mitigar el sufrimiento al que están expuestos y con el que viven cotidianamente. La procuradora lo dice bien, sin que les cueste la vida. ¿Qué se tiene que hacer? programas de estabilización”, indicó.
Expertos explican por qué los seis delfines de Cancún no pueden ser liberados de inmediato y cuál será el plan de cinco fases de Profepa.
Los delfines deberán adaptarse gradualmente a nuevas condiciones ambientales. | Profepa

De acuerdo con Yolanda Alaniz, la Profepa llevará a cabo la preparación de los delfines, con base en el informe de la especialista Heather Rally que establece cinco etapas; la primera fase evalúa si el animal se encuentra clínicamente estable. La fase 2 evalúa si la trayectoria de la enfermedad del animal es estable o ha alcanzado una meseta clínicamente aceptable a lo largo del tiempo.

La fase 3 evalúa si el animal posee suficiente reserva fisiológica para tolerar el estrés agudo asociado a la manipulación y al transporte entre las albercas y el mar. La fase 4 analiza si el delfín es fisiológicamente capaz de mantener sus funciones en las condiciones ambientales en las jaulas marinas, y evalúa la capacidad de tolerar la variabilidad ambiental continua y la demanda metabólica en episodios de estrés agudo.

Mientras que la fase 5 evalúa si se pueden mantener la función conductual necesaria, la resiliencia emocional y el manejo veterinario tras el traslado a un entorno de corral marino, además de evaluar la capacidad del animal para regular su comportamiento y estado emocional en condiciones de menor control ambiental y mayor variabilidad.

“Un programa de estabilización, primero va físicamente todo lo que es biológico, el agua es fundamental. Vas a ver lo que necesita el delfín, medicamentos, antibióticos y hormonas para que pueda estar estable al menos dos ciclos. Entonces, pasamos a otra fase en donde ya se van a empezar a hacer ejercicios, y va más orientado a que los delfines vayan acostumbrándose y vayan conociendo objetos nuevos, que su cerebro se vaya desarrollando de una manera distinta a estar encerrado 24/7; paso a paso para que el cerebro pueda ir reformando su andamiaje y el comportamiento aquí tiene que ver con etólogos, tiene que ver con veterinarios”, explicó.
Expertos explican por qué los seis delfines de Cancún no pueden ser liberados de inmediato y cuál será el plan de cinco fases de Profepa.
Expertos advierten sobre los riesgos de una liberación brusca al mar. | Profepa

Como medidas de mitigación urgentes, esta semana, la Profepa ordenó a los responsables del delfinario, implementar medidas adicionales a las impuestas en octubre pasado, que incluyen actividades diarias de enriquecimiento ambiental también durante la tarde, adaptadas a las condiciones de cada ejemplar, para evitar que se queden abandonados 17 horas. 

También ordenó vigilancia médica veterinaria las 24 horas del día; reparación e instalación permanente de malla sombra en los estanques; revisión por parte de especialistas del sistema de soporte de vida y de la circulación del agua; así como adecuación de bordes, salientes y otras estructuras de los estanques para reducir riesgos de lesiones.

Yolanda Alaniz señaló que la estabilización clínica de los cetáceos que se encuentran en Dolphin Connection tomará meses, aunque recordó que la llamada “Ley Mincho”, establece como plazo máximo abril de 2026, para que todos los delfines en cautiverio se encuentren en corrales marinos. No obstante, subrayó que “los tiempos van a ir marcados por los propios delfines”. Además, destacó que con la intervención de Profepa, sí ha mejorado la condición de los cetáceos.

“Antes de que interviniera Profepa, había muertes, del 2018 al 2025 había un promedio de dos muertes por año (tan solo en ese delfinario). Yo creo que es buena señal que, a partir de la intervención de Profepa, se han mejorado las situaciones y entonces no hemos tenido muertos, y tenemos casos graves como Mincho y Oceanía, pero aun así están en condiciones más estables”.

La especialista señaló que, tras la prohibición de capturar delfines en México en 2002, cinco de los nueve delfines de Dolphin Connection fueron capturados en 2003 en las Islas Salomón en Oceanía, entre ellos Mincho, por lo que llevan 23 años en cautiverio; mientras que el resto nacieron sin conocer el mar.

Expertos explican por qué los seis delfines de Cancún no pueden ser liberados de inmediato y cuál será el plan de cinco fases de Profepa.
Los delfines enfrentan un proceso gradual antes de volver al entorno marino. | Profepa
“La captura de delfines equivale a un secuestro, fueron secuestrados porque llegamos a su hogar, los elegimos, los cazamos, los perseguimos y capturamos a los que nos conviene. Esto es un secuestro dicho por Jean Goodall, y luego los llevan y los encierran en estos sitios como fueron Atlantis, Aragón en México”, indicó.
Si entendemos lo que es ser un delfín, aunque sea de lejos, porque no lo podemos entender cabalmente, si entendemos esto de sus sentidos y su capacidad evolutiva, todo lo que les costó millones de años de adaptación, se lo suprimimos en un día: el día de la captura o el día en que nacen ya en cautiverio y nacen entre paredes”, advirtió la doctora Yolanda Alaniz Pasini, médica cirujana de formación con maestría en Salud Pública y en Antropología Social, así como los posgrados en Bioética y en Desarrollo Sustentable.

Alaniz Pasini fue profesora de las asignaturas de Epidemiología y Antropología Médica en la UNAM, y de Bioética y Ética Ambiental en la Escuela Nacional de Antropología e Historia. Se desempeñó como secretaria técnica de las comisiones de Medio Ambiente y Recursos Naturales tanto en el Senado de la República como en la Cámara de Diputados, y ha sido observadora y parte de la delegación mexicana ante la Comisión Ballenera Internacional y en la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

CHZ 

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Fanny Miranda
  • Fanny Miranda
  • Reportera de MILENIO, fan de la naturaleza y cazadora de atardeceres. Por sus trabajos sobre medio ambiente, ha ganado el Premio Aleman de Periodismo Walter Reuter 2022 (2do lugar) y Premio Nacional de Periodismo de Ciencia, Tecnología e Innovación en 2016, entre otros.
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