Han pasado 20 años desde que un estallido sepultó la Mina 8 de Pasta de Conchos, en la región carbonífera de Coahuila. Aquella madrugada del 19 de febrero de 2006 no solo dejó 63 trabajadores atrapados bajo tierra, sino que también abrió una de las heridas más profundas en la historia reciente de la minería mexicana.
Desde entonces, la recuperación de los cuerpos se convirtió en una demanda persistente de las familias, que durante años exigieron a distintos gobiernos volver a entrar a la mina.
Hoy, ese rescate —convertido en compromiso de Estado y en símbolo de justicia pendiente— avanza entre túneles reconstruidos, contratos públicos y una inversión que ya suma miles de millones de pesos.
De acuerdo con información obtenida por MILENIO, el Plan Integral de Reparación y Justicia en Pasta de Conchos ha asignado —con corte al cierre de 2025— un total de 169 contratos de adquisiciones, arrendamientos, servicios y obra por un monto de dos mil 899 millones 215 mil 131.59 pesos.
De este monto, el rescate de los restos de los 63 mineros atrapados, coordinado por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), ha requerido 2 mil 353 millones 934 mil 041.12 pesos de un monto estimado de 5 mil 400 millones de pesos, inversión con la que se prevé concluir los trabajos en 2028.
Excavando en la memoria de la mina
La dependencia precisa, vía la solicitud de transparencia con folio 340007700007626, que a la fecha se continúa trabajando en las tres unidades de rehabilitación de galerías siniestradas correspondientes a las zonas identificadas en las bitácoras de trabajo donde laboraba la mayor parte del personal minero: lumbrera PCT-1, lumbrera PCT-2 y rampas.
“A la fecha se logró la interconexión entre ambas lumbreras. Actualmente, el avance programado considera un total de mil 583 metros, de los cuales se han ejecutado mil 086 metros, lo que corresponde a 69 por ciento”, establece la CFE.
A 20 años del siniestro minero en la Mina 8 de Pasta de Conchos, el saldo del rescate —iniciado desde el sexenio pasado por la administración de Andrés Manuel López Obrador— arroja la restitución de 25 mineros a sus familias y 38 aún pendientes de ser recuperados de la mina.
Cada metro excavado no solo abre túneles en la roca: también remueve la memoria de una tragedia que marcó para siempre a la cuenca del carbón.
La promesa presidencial
Los trabajos continuarán hasta el final del presente sexenio, así lo aseguró hace unas semanas la presidenta Claudia Sheinbaum al supervisar las labores durante su visita a la Región Carbonífera.
“Lo primero es decirles que hasta el último día del sexenio vamos a seguir buscando; y a los primeros que debemos agradecer es a ustedes, porque nunca se cansaron y siguen luchando por justicia. Así que primero es reconocer el ejemplo que ponen al pueblo de México y a nosotros por la lucha que emprendieron, y lo segundo es agradecer a los rescatistas por el trabajo que realizan”, estableció.
Las palabras resonaron frente a familiares que llevan veinte años sosteniendo fotografías, veladoras y expedientes.
Otras inversiones derivadas de Pasta de Conchos
La tragedia no solo dejó una deuda moral con los mineros. También detonó una serie de programas públicos que, con el paso de los años, buscan recomponer el tejido social de una región acostumbrada a vivir entre carbón, polvo y silencios.
La Comisión Nacional de Vivienda realizó 73 acciones como parte del Plan de Reparación y Justicia en Pasta de Conchos entre 2021 y 2023.
La Subdirección General de Operación y Seguimiento respondió, mediante la solicitud 3300093240000168 interpuesta vía la Plataforma Nacional de Transparencia, que para estas acciones se ejercieron 31 millones 259 mil 907.29 pesos.
Por su parte, la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano informó, a través de la solicitud 330025724001171, que realizó diversas obras en los municipios de Múzquiz y San Juan de Sabinas.
Entre ellas se encuentran la Renovación Integral y Ampliación del Polideportivo de Palaú y la Construcción de un Campo de Béisbol Infantil en Múzquiz, en las que se invirtieron 129 millones 796 mil 164.66 pesos.
En el caso de San Juan de Sabinas se realizaron tres acciones: la Renovación Integral de la Plaza Central de Nuevo Rosita y su entorno urbano, la Renovación de un Módulo Deportivo con plaza en la colonia Nueva Imagen y la Construcción del Memorial Pasta de Conchos, con un monto de 62 millones 955 mil 592.05 pesos.
Un memorial que no todos aceptan
Sobre el memorial, familiares que integran la organización Familia Pasta de Conchos han manifestado no estar de acuerdo con este espacio; mientras que otros lo utilizan como un lugar para llevar flores o mensajes a sus seres queridos fallecidos en la mina hace dos décadas.
En ese sitio, las placas y los nombres intentan fijar en piedra lo que la tierra se negó a devolver durante años.
A través de otro ejercicio de transparencia, la Secretaría de Gobernación estableció que fueron identificados 245 deudos del siniestro minero dentro del plan federal y que el 100 por ciento fue indemnizado, sin precisar los montos destinados para ello.
En total, por las obras de rescate, las acciones de vivienda, el memorial y las obras de mejora urbana, se han ejercido como parte del Plan Integral de Reparación y Justicia en Pasta de Conchos un total de 3 mil 123 millones 226 mil 795.59 pesos.
Una deuda que sigue abierta
En el marco de las dos décadas de la tragedia, familiares de mineros consultadas por MILENIO reconocieron que la administración de Claudia Sheinbaum Pardo mantiene las labores de rescate, pero advirtieron que las acciones realizadas dentro del plan federal no garantizan la no repetición de hechos similares.
Además, señalaron la carencia de espacios médicos que permitan atender a los mineros enfermos tras años de trabajar en las minas de la Región Carbonífera de Coahuila.
Según el recuento realizado por la organización Familia Pasta de Conchos, en 20 años han muerto en las minas 145 trabajadores del carbón en distintos municipios de esa región.
Esto contrasta con el Plan Integral de Reparación y Justicia en Pasta de Conchos, que además de las acciones de obra contempla también labores de vigilancia en las minas para garantizar la seguridad de los trabajadores.
De acuerdo con cifras de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social obtenidas por MILENIO con corte al sexenio pasado, existen 11 inspectores para la zona y se realizaron 914 inspecciones, 53 suspensiones y 104 sanciones por casi 68 millones de pesos.
En la cuenca carbonífera, donde el carbón aún sostiene economías familiares enteras, la tragedia de Pasta de Conchos sigue funcionando como recordatorio: la mina nunca se cierra del todo, y la deuda con los trabajadores tampoco.
e&d
