Alegre y amorosa con sus hermanos y abuelos, así describen familiares a Sherlyn Hernández, de 14 años, la menor que murió ahogada en la playa de Coatzacoalcos, Veracruz, tras escaparse de la secundaria donde estudiaba, la tarde del martes 24 de marzo.
Este miércoles es velada en su hogar, en el municipio de Cosoleacaque, en un ambiente de tristeza y consternación.
Sherlyn estudiaba el primer grado de secundaria en la escuela Martín Alor, en Cosoleacaque. Todos los días era llevada por su abuelo, quien la veía ingresar a la institución y la recogía al terminar las clases, toda vez que estaba inscrita en el turno vespertino.
Así ocurrió el martes por la tarde, incluso la señora María Leonarda, abuela de Sherlyn, asegura que su abuelo la vio ingresar a su salón de clases antes de retirarse.
"De hecho, como todos los días, la fue a dejar mi esposo —entraba a las 13:25 (horas)—, porque iba a buscar a mi otro hijo.
"Más tarde, nos avisaron que se había escapado con otra niña de la escuela, y después ya me enteré porque a mi nieta le hablaron que fuéramos a reconocer el cuerpo, que una niña se había ahogado e iba con otra, pero no imaginé que se tratara de mi Sherlyn”, cuenta a MILENIO su abuela, entre lágrimas.
Sherlyn y sus dos hermanos menores quedaron bajo el cuidado de su abuela desde hace siete años, luego de que su madre falleció en un accidente.
“Para mí eran mis hijos, y los amo muchísimo, por eso me duele mucho que muera de esta forma mi niña”, exclama María.
El reporte de las autoridades indica que las menores acudieron a nadar después de las 15:00 horas, a la altura del paseo de las escolleras, y a los pocos minutos fueron arrastradas por la corriente a una zona de mayor profundidad.
Incluso en redes sociales circula un video donde se observa a las menores ahogándose y pidiendo ayuda desde el agua, mientras luchan por no naufragar.
Al escuchar los gritos de auxilio, tres jóvenes que se encontraban en la costa no dudaron en intentar rescatarlas, pero solo sacaron a la amiga Sherlyn.
Posteriormente, acudieron cuerpos de emergencia y autoridades policiales, además de elementos de la Marina, quienes sacaron a la menor con vida, de identidad reservada.
Decenas de personas acuden al funeral; la recuerdan como una adolescente muy alegre
Leonarda viajó a Coatzacoalcos para identificar el cadáver de su nieta, el cual fue sacado en una embarcación hacia un muelle. En medio del dolor, realizó los trámites y lo reclamó ante la Fiscalía General del Estado (FGE).
El cuerpo de la menor llegó este miércoles en un ataúd blanco de madera a la vivienda marcada con el número 44 de la calle Porfirio Díaz, colonia Díaz Ordaz, en Cosoleacaque.
La calle fue cerrada con una carpa colocada por familiares y vecinos para velar a Sherlyn. La familia se preparó para ofrecer comida y bebida a las personas que acudieron; eran más de 50 quienes rodeaban la casa y el féretro.
“Siempre la veíamos salir a comprar, casi siempre iba a la tienda o al cyber en compañía de sus hermanitos, porque ella los quería mucho. Para nosotros era una niña muy tranquila”, señala una de sus vecinas, mientras llora por su muerte.
El ataúd quedó rodeado de flores y veladoras en la sala de donde fuera su hogar. Sus tías lloran, mientras observan el cuadro de fotografías tomadas al concluir la primaria.
“Cuando me hablaron nos llevó un señor hasta las escolleras, en Coatzacoalcos, y yo pensaba encontrarla viva, iba con las esperanzas, pero las esperanzas mueren y ya me dicen los (elementos) de la Marina 'no aparece', hasta que la encontraron, pero ya estaba muerta mi bebé”, lamenta Leonarda.
Era la primera vez que Sherlyn se escapaba de la escuela, pues nunca había tenido un reporte de mala conducta.
“Sigo sin entender muchas cosas, no entiendo por qué mi Sherlyn hizo eso; yo siempre le decía que no se dejara influenciar por otras personas, pero no se qué pasó”, indica su abuela.
Será sepultada el jueves
Sherlyn aún no decidía la profesión que estudiaría, pero tenía presente trabajar para ayudar a su abuela y a sus hermanos, de quienes estuvo al cuidado desde que murió su madre.
Siempre saludaba a sus vecinos; todos la recuerdan con una sonrisa de oreja a oreja.
En el funeral hay amigos de la secundaria, vecinos, familiares y maestros de la menor; todos lloran y lamentan la forma en la que murió.
La adolescente será sepultada este jueves en su natal Cosoleacaque. Su familia aún está reuniendo el dinero para pagar el espacio en el panteón.
El caso ha generado opiniones encontradas en redes sociales, en su mayoría padres de familia, pues lo que sería una tarde de diversión terminó en tragedia para los parientes de Sherlyn, quienes hoy lloran por su muerte.
ksh