El territorio que ocupa el último remanente del lago de Texcoco en el Valle de México, que se niega a desaparecer, representa el ecosistema mexicano más patriótico, ya que el nombre y fundación de México-Tenochtitlan y el Escudo Nacional se concibieron desde ese sitio.
“El Lago de Texcoco está en el escudo de nuestro país; no hay un ecosistema con esa importancia o esta trascendencia, y es una oportunidad de regenerar y reconstruir. Sabemos que tenemos muchos problemas con la gestión del agua en la Ciudad de México y lo que no tenemos son grandes zonas donde retengamos esa agua, y esa es una posibilidad que Texcoco está brindando ahora”, señaló Fernando Córdoba Tapia, investigador del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la UNAM.
De acuerdo con la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp), el Lago de Texcoco ha sido siempre el cuerpo de agua más importante de la Cuenca de México y es el único vaso regulador hídrico y climático que existe al oriente del Estado de México.
“En los últimos 100 años, este humedal ha sufrido las más fuertes transformaciones por la intervención humana para desecarlo. En algún momento de la historia, el agua pasó de ser un elemento sagrado de nuestros antepasados a ser un enemigo de las sociedades actuales, siendo que los mexicas fueron la cultura lacustre más avanzada de Mesoamérica y de ahí fue que lograron tener una gran fortaleza económica, cultural y militar”, indicó.
Lago de Texcoco, en el nombre de México: Origen
El estudio previo justificativo para el establecimiento del área natural protegida Lago de Texcoco resalta que la etimología náhuatl de la palabra México cuenta con más de 50 acepciones; sin embargo, para el célebre antropólogo Alfonso Caso, no hay la menor duda de que el nombre de México quiere decir “En el ombligo de la Luna”.
Lo traduce de la siguiente manera: metztli, luna; xictli, ombligo o centro; y co, lugar. Además, según el escritor Gutierre Tibón, el Lago de Texcoco se llama “de la Luna”, como aparece en el Códice Ramírez, y centra su atención en lo escrito por Antonio Caso:
“Tenochtitlan es la ciudad fundada en el centro del Metztliapan, que rememora aquel otro lago que rodeaba la isla de Aztlan […]. Allí estaba la isla que se llamaba México […] de metztli (luna), xictli (ombligo, centro) y co (lugar), dando en su composición ‘en el centro de la luna’, por ‘el centro del lago de la luna’, que es como se llamaba el gran lago de México”, explicó.
De esa manera, el documento de la Conanp indica que el Lago de Texcoco da forma al mito de la fundación de Tenochtitlan y, por lo tanto, concede el nombre de México para el país, teniendo como arquetipo para el mito fundacional de Tenochtitlan un islote rocoso prominente al centro del gran lago que se conoce como Tepetzinco, un cerro aledaño al actual Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México Benito Juárez.
Del aeropuerto a la protección: así se logró la recuperación del Lago de Texcoco
A pesar de todas las transformaciones a las que se ha enfrentado, el Lago de Texcoco ha logrado mantener su función estratégica como espacio vital para la reproducción, hibernación, reposo y alimentación de diversas aves acuáticas migratorias, principalmente del grupo de las aves playeras que cada año llegan a este lugar durante el otoño.
“La recuperación de los cuerpos de agua en la zona de la cuenca de México recae en esta justicia ambiental que se ha dado en estos últimos años, justo para la recuperación de los hábitats de otras especies, ya que aquí está el hogar de más de 230 mil especies de aves, aparte del pez mexcalpique, y la repoblación de las actividades lacustres”, dijo José Manuel Espino Espinosa, subdirector del Área de Protección de Recursos Naturales Lago de Texcoco.
La Conanp señala que, a pesar de su valor ambiental, histórico-cultural, ecológico, social y económico, en 2014 inició la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM) dentro de la zona federal del Lago de Texcoco.
El estudio previo justificativo para el establecimiento del área natural protegida Lago de Texcoco relata que durante los siguientes cuatro años diversas voces se alzaron y unieron al Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra (FPDT), quienes en las últimas dos décadas han luchado incansablemente para difundir y evidenciar la importancia y el valor del territorio, y de aquí surgió la campaña Yo prefiero el Lago y la iniciativa Manos a la Cuenca.
En enero del 2019, se anunció la cancelación del proyecto aeroportuario, por parte del gobierno federal, tras una encuesta nacional, por lo que en 2020 se iniciaron una serie de reuniones para identificar los mejores mecanismos de protección para el territorio que lograran garantizar su conservación a largo plazo, así como la provisión de sus servicios ambientales.
El 22 de marzo de 2022, se decretó como Área de Protección de Recursos Naturales (APRN), con una extensión de 14 mil hectáreas, que se extienden a lo largo de los municipios de Texcoco, Atenco, Chimalhuacán, Ecatepec de Morelos y Nezahualcóyotl en el Estado de México.
Actualmente, el área natural protegida ha recuperado diez cuerpos de agua. “Es agua que se va acumulando por la época de lluvia y también por los sistemas de humedales que tenemos alrededor de las 14 mil 300 hectáreas del área natural protegida”, añadió el subdirector del ANP, Manuel Espino.
Por su parte, Daniel Fonseca, director del área natural protegida Lago de Texcoco, destacó que uno de los cuerpos de agua recuperados más importantes es la zona donde se construiría el edificio terminal del extinto NAIM, en forma de X, que se extiende en 100 hectáreas, con profundidades de hasta seis metros.
“Hemos logrado actualmente que la ‘X’ sea un cuerpo de agua permanente. Comenzamos regulando 1 millón de metros cúbicos aquí, ya de manera permanente, y tiene una capacidad de hasta 2 millones de metros cúbicos tan solo en la terminal del aeropuerto. El reto es generar que estos volúmenes aumenten conforme nosotros vayamos realizando las acciones del proyecto o plan hidrológico que está establecido para el Lago de Texcoco”, indicó.
Asimismo, destacó que es el sitio que tiene la mejor calidad del agua, debido a que “todo ese material pétreo que se utilizó para el relleno del aeropuerto, ahora nos funciona como un gran filtro o un biofiltro en el cual las aguas, conforme se internan al polígono del Lago de Texcoco, se empiezan a depurar hasta asentarse aquí”.
PNMO