Katia Herrera Backhoff ha convertido el bordado sobre papel en una disciplina que une técnica, memoria y sensibilidad visual. Su propuesta artística, que combina fotografía en blanco y negro con intervenciones de hilo de colores, ha cruzado fronteras.
La artista explica que, “trabajo arte mixto combinando fotografía y bordado con hilaza directamente sobre papel. Generalmente utilizo imágenes en blanco y negro y el color lo aporta el bordado, lo que genera contraste, textura y profundidad visual”.
Para Herrera Backhoff, el proceso no es sencillo, pues el papel es un soporte delicado, por lo que la técnica requiere ajustes específicos: “adapto puntadas tradicionales del bordado en tela para que el papel resista sin romperse. Esto convierte cada pieza en un trabajo técnico y artístico a la vez”.
El trayecto hacia esta disciplina comenzó con una formación en diseño industrial, que le brindó herramientas para crear y desarrollar nuevas ideas. Más adelante se especializó en fotografía y video, actividad que fue su principal fuente de trabajo durante años.
“La fotografía siempre ha sido una forma de conservar momentos y memorias. Integrarla con el bordado fue una evolución natural: unir dos disciplinas que permiten detener el tiempo y resignificar recuerdos a través del color y la textura”, afirma.
Además de crear piezas originales, Herrera Backhoff comparte su conocimiento mediante cursos presenciales y en línea, consolidando una comunidad internacional interesada en esta técnica, además de que realiza encargos personalizados para clientes en distintos países. Para ella, el proceso de la enseñanza es una forma de extender el arte y acompañar a otras personas en el desarrollo de su propio lenguaje creativo.
Su inspiración no proviene de una figura específica, sino de la vida cotidiana, las experiencias personales y el trabajo de otros artistas que comparten su proceso. “Admiro a las personas que se atreven a crear desde su propia historia”, afirma.
Desde el punto de vista femenino
La experiencia femenina también ocupa un lugar central en su obra. Los retos, las exigencias sociales y la necesidad constante de sobresalir en entornos dominados por hombres marcan la forma de trabajar. “Mi obra refleja firmeza, sensibilidad, disciplina y la capacidad de crear sin rendirse”.
A lo largo de su carrera, uno de los mayores retos ha sido mantener el enfoque creativo en un entorno acelerado y cambiante, adaptándose sin perder identidad ni calidad. Esa constancia es, precisamente, uno de los hilos conductores de su trabajo.
Actualmente, la artista quien se describe como una soñadora, perfeccionista y disciplinada, desarrolla un nuevo proyecto editorial: un libro o manual de bordado sobre papel que busca ofrecer una guía estructurada para artistas interesadas en aprender y perfeccionar esta nueva técnica.
Con ello, la artista Katia Herrera Backhoff no solo borda recuerdos; también teje conocimiento y abre paso para nuevas creadoras que encuentran en el hilo una forma de describir su propia historia en papel.