Luego de la detección de cuatros casos nuevos de gusano barrenador en México, se agrava la situación para los productores locales, dado que se complica que se abra la frontera para la exportación de ganado, dijo Rogelio Soto, presidente de la Unión Regional Ganadera de Durango.
“Teníamos la esperanza que a mediados del mes de febrero, y la seguimos teniendo, que pudieran abrir la frontera de Chihuahua y Sonora, es la negociación que se tiene avanzada ahora ante departamento de Agricultura de los Estados Unidos, y las autoridades, que se pudiera abrir en ese tiempo estos dos estados. Aliviaría mucho la presión que hay sobre la oferta de ganado hacía el mercado local. Desgraciadamente se dan estos casos en la temporada vacacional”.
El entrevistado comentó que uno a en requieren de plantas para generar moscas estériles para evitar la proliferación de las larvas.
Sostuvo que la complicación en este momento, es que ya los gusanos son endémicos de México, por lo que se requieren acciones urgentes en la entidad.
“Lo triste es en el caso de Altamira, en el poblado de Llano Grande, ya no es transporte, ya es endémico porque es un becerro de seis meses. Nos ayuda ahora el clima, que estamos a cero grados, y menos de cero grados; hay lugares donde son menores de cero grados. Se ha presentado temperaturas de menos cinco, seis grados entonces ayuda para que no se disperse la mosca. México es una preocupación para nosotros los ganaderos de Durango”.
Indicó que uno de los casos se dio en el estado de Tamaulipas, cerca de la frontera con los Estados Unidos.
“Está a 370 kilómetros de la Frontera, cuando ellos nos habían dicho que todo se podía mantener la esperanza cuando se tuviera a 420 millas en línea recta hacía la frontera a los Estados Unidos”.
Otro de los puntos mencionados por el entrevistado fue en el sentido que se había trabajado bien durante los últimos meses, para frenar los casos de gusano barrenador, por lo que este es un grave retroceso.
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