M+.- La muerte de Dafne Zapata durante un campamento militarizado en Tamaulipas puso en entredicho la continuidad de las escuelas que ofrecen servicios educativos bajo modelos castrenses, al tratarse de instituciones que no forman parte del modelo educativo nacional.
En Puebla, la Academia Militarizada Ignacio Zaragoza (AMIZ) se ostentó durante 16 años como la única de su tipo en el estado, al ofrecer formación de cadetes en los niveles de preescolar, primaria, secundaria, bachillerato y licenciatura.
La escuela privada, ubicada en el Centro Histórico de Puebla, se promociona en su sitio web, revistas y redes sociales como "la mejor escuela de México", aunque no existe un estudio oficial que respalde esa afirmación. Pese a esta idea que presentaba la institución, testimonios de exalumnas revelaron a MILENIO una serie de presuntos abusos a su integridad.
La institución asegura fomentar valores como disciplina, lealtad, fuerza y valor entre sus alumnos, quienes participan en actividades académicas y extracurriculares como campamentos, agrupamiento montado, paracaidismo, bailes folclóricos y desfiles cívico-militares.
"Gloriosa institución poblana de alto nivel académico y de enorme prestigio y tradición. Cultivamos una educación completa de triple dimensión: militar, intelectual y humana", presume la AMIZ.
Sin embargo, esa imagen quedó bajo cuestionamiento tras diversos señalamientos contra su director, Daniel Guzmán López, quien en actos públicos es presentado como "doctor", pese a no haber concluido la carrera de Médico Cirujano en la Escuela Militar de Medicina, en la Ciudad de México.
El hombre, de 71 años, también es propietario de una revista especializada en finanzas y afirma contar con formación como contador y abogado, lo que le ha permitido mantener una relación cercana con políticos vinculados tanto al Partido Acción Nacional (PAN) como a Morena.
Exintegrantes acusan abusos en escuela militar
Aunque la Academia Militarizada Ignacio Zaragoza presume formar personas con valores, tanto su director, Daniel Guzmán López, como integrantes de la institución han sido señalados por presuntas irregularidades en el trato hacia alumnos y profesores.
En entrevista con MILENIO, Isabel —nombre ficticio para proteger su identidad—, quien perteneció a la generación 2025-2026 del Colegio Nacional de Sobrecargos, denunció que durante su estancia fue víctima, junto con sus compañeras, de acoso, maltrato e incluso fraude.
Explicó que se inscribió con la promesa de obtener su licencia de sobrecargo al concluir el curso; sin embargo, aseguró que hasta la fecha Daniel Guzmán López sólo ha postergado la entrega del documento a toda la generación.
"Te lo venden de una manera demasiado atractiva. Te decían que, al tener una educación militarizada, ibas a ser seleccionada por tu disciplina en las aerolíneas; que era cien por ciento seguro que obtendrías tu licencia".
No obstante, afirmó que eso no fue lo más grave de su experiencia, pues el acoso era una constante y el trato hacia las alumnas las hacía sentir más como edecanes que como estudiantes.
"El director tiene una revista llamada ‘Defensa Fiscal’ y organiza congresos dos veces al año para abogados. A las señoritas de la Academia nos ponían como edecanes; permanecíamos horas de pie en puertas, salidas y escaleras, como si fuéramos un adorno. Él decía que era para darnos experiencia de servicio", relató.
Según Isabel, las conductas inapropiadas aumentaban durante el tercer día de los congresos, realizados en un hotel del bulevar Hermanos Serdán.
"En la noche había una cena-baile. A las alumnas del internado nos obligaban a vestirnos elegantes para asistir. En lugar de sentarnos juntas, nos indicaban ocupar mesas distintas y sentarnos junto a hombres invitados completamente desconocidos", denunció.
También aseguró que las actividades de paracaidismo representaban un riesgo para las estudiantes, pues antes debían realizar hasta tres horas continuas de ejercicio, además del tiempo de traslado, lo que comprometía su condición física como futuras sobrecargos.
"A veces había ejercicios como la posición de mortero, que es un castigo militar donde se coloca la cabeza en el suelo. También estaba el ejercicio del koala, que consistía en abrazar un árbol de cabeza. Nos hacían sumergirnos en la alberca y algunas personas lo hacían contra su voluntad".
Arturo —también nombre ficticio—, exdocente de la institución, confirmó los señalamientos de Isabel y añadió que el trato de Daniel Guzmán López hacia los profesores era "humillante".
Afirmó que en diversas ocasiones fue obligado a acudir a la escuela durante sus días de descanso para participar en desfiles, ceremonias cívicas y campamentos, actividades que, dijo, se privilegiaban sobre las clases.
Cuando se negaba, aseguró que el pago de su salario se retrasaba hasta un mes y además sufría descuentos, práctica sancionada por la Ley Federal del Trabajo.
También sostuvo que los alumnos eran obligados a participar en campamentos de "supervivencia", donde debían demostrar su "valor" sin alimentos, suministros de emergencia ni cobijas.
Añadió que una profesora —cuyo nombre omitió por seguridad— mantenía relaciones sentimentales con alumnos de su preferencia y compartía con ellos bebidas alcohólicas y mariguana.
Arturo aseguró haber denunciado estas anomalías tanto al director Daniel Guzmán López como al capitán Yosafat N.; sin embargo, afirmó que ninguno atendió sus señalamientos.
Del mismo modo, recordó que durante un campamento una alumna llegó en estado de ebriedad y, al recuperar el conocimiento, aseguró que el propio Daniel Guzmán López le había autorizado consumir alcohol durante una convivencia.
Expansión en el morenovallismo
Daniel Guzmán refundó la AMIZ en 2010. El antiguo Colegio Ignacio Zaragoza había operado durante 39 años, de 1935 a 1974, impulsado por el general José Mijares Palencia, quien fue gobernador de Puebla en dos ocasiones.
Con la llegada de Rafael Moreno Valle Rosas a la gubernatura, Guzmán estrechó su relación con la élite política poblana mediante Luis Maldonado Venegas, entonces secretario general de Gobierno y posteriormente de Educación.
Fue Maldonado quien autorizó el inicio de operaciones de la AMIZ. En 2011 obtuvo la clave de la SEP para bachillerato; en 2012, para secundaria; y en 2013 amplió la autorización al nivel primaria.
Dos años después incorporó el nivel preescolar y, en 2018, durante la gestión del secretario de Educación Ignacio Alvízar Linares y del gobernador Antonio Gali Fayad, obtuvo el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios (RVOE) para impartir la licenciatura en Derecho.
Paralelamente, abrió el Colegio Nacional de Sobrecargos, que presume contar con licencia de la Agencia Federal de Aviación Civil.
La entrega del RVOE fue investigada en 2019, cuando Miguel Barbosa Huerta asumió la gubernatura, debido a que Ignacio Alvízar enfrentó más de 14 denuncias relacionadas con procesos presuntamente irregulares de autorización para 52 escuelas.
Un fundador cercano al poder
La historia reciente de la AMIZ también está marcada por su presencia constante en los desfiles cívico-militares organizados por los gobiernos federal y estatal con motivo del 5 de Mayo, la Independencia y la Revolución Mexicana.
Asimismo, alcaldes de Puebla, San Andrés Cholula y Zacatlán han reconocido públicamente a los presuntos cadetes formados por la institución, pese a que ni la SEP federal, ni la SEP estatal, ni la Secretaría de la Defensa Nacional reconocen grados militares para estudiantes de educación básica.
La cercanía de Daniel Guzmán López con la clase política también quedó reflejada en las distinciones que entregó a personajes públicos. En noviembre de 2013 otorgó la presea Ignacio Zaragoza al entonces alcalde Eduardo Rivera Pérez y, en julio de 2018, al gobernador Antonio Gali Fayad.
También recibieron el galardón Niké la expresidenta del Patronato del Sistema Estatal DIF, Gabriela Bonilla Parada, y el arzobispo Víctor Sánchez Espinoza.
Durante la última década, alcaldes, secretarios y diputados acudieron a graduaciones de la Academia o participaron junto con sus alumnos en ceremonias cívicas, entre ellos Antonio Gali Fayad, Luis Maldonado Venegas, Mario Riestra Piña, Edmundo Tlatehui Percino, José Luis Márquez y Beatriz Sánchez Galindo.
De 2012 a la fecha, todos los presidentes de México, gobernadores de Puebla y comandantes de la XXV Zona Militar permitieron la participación de la AMIZ en los desfiles del 5 de Mayo, pese a que la educación militarizada no está contemplada dentro del sistema educativo nacional.
Más recientemente, el 16 de julio, Daniel Guzmán López encabezó la graduación de sus alumnos en el Mausoleo al General Ignacio Zaragoza, inmueble administrado por Convenciones y Parques Puebla.
A ello se suman las constantes visitas de estudiantes a las instalaciones de la XXV Zona Militar, donde reciben recorridos guiados por personal castrense, una actividad restringida para la mayoría de las escuelas públicas y privadas del estado.
SEP cerrará escuela
Luego de que la Secretaría de Educación Pública (SEP) ordenó el cierre de todas las escuelas militarizadas del país tras la muerte de Dafne Zapata, el gobernador Alejandro Armenta Mier anunció acciones jurídicas para clausurar la Academia Militarizada Ignacio Zaragoza.
Horas después, la SEP estatal informó que aplicará "las acciones necesarias dentro de la normativa vigente".
"Estas acciones determinarán el actuar de la autoridad educativa estatal. El compromiso del Gobierno del Estado se mantiene para dar certeza legal a la comunidad escolar a través de la Secretaría de Educación", señaló en un comunicado.
La postura se dio después de que Daniel Guzmán López sostuvo que la institución cuenta con argumentos legales para continuar operando, pese a la instrucción del secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, de cerrar este tipo de escuelas en las 32 entidades del país.
No obstante, el director ordenó retirar la palabra "Militarizada" de la fachada del plantel y de sus redes sociales.
AH
