El pez diablo, el perico monje argentino y el lirio acuático se han adaptado a los ecosistemas mexicanos y desplazado a las especies nativas, causando estragos. Tan solo son un ejemplo de las cerca de 500 especies que se han clasificado como exóticas invasoras, por los daños que causan a los ecosistemas, a la salud, y a los sistemas productivos, informó la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio).
“La prevención y la participación social, son las herramienta más eficaces y menos costosas para enfrentar las invasiones biológicas. Una vez que una especie se establece y se dispersa, su control puede ser extremadamente complejo y costoso”, señaló la maestra Yolanda Barrios, especialista en especies invasoras de la CONABIO.
En el marco de la Semana Nacional de las Especies Invasoras que se conmemora del 23 al 27 de febrero, la Conabio llamó a la sociedad a informarse y acercarse a las acciones que se realizan en el país para prevenir y erradicar la presencia de las especies exóticas invasoras.
La dependencia explicó que las especies exóticas invasoras son organismos que, al establecerse fuera de su distribución natural, se reproducen y dispersan causando impactos ecológicos, económicos y sociales significativos. A nivel global, y en México, las invasiones biológicas son una de las principales causas de pérdida de biodiversidad.
Las especies invasoras llegan a México principalmente por el comercio de mascotas, de plantas ornamentales y de organismos con fines productivos, que en muchos casos son liberados intencionalmente o escapan al medio natural.
Entre las especies invasoras más preocupantes en México está el pez diablo (plecostomus), altamente adaptable y sin depredadores, ha desplazado a especies nativas y comerciales. Detectado en 1995 en el río Mezcala, Guerrero, hoy se distribuye por el sur y sureste del país.
Otro caso es el perico monje argentino, una especie que llegó a México a través del comercio de mascotas y que hoy invade los cielos debido a liberaciones intencionales y escapes. Afecta a especies nativas y puede dañar los sitios donde anidan, pues sus nidos comunales pueden pesar entre 200 kg y una tonelada.
El lirio acuático, introducido por su valor ornamental, ha invadido gran parte de los cuerpos de agua del país, cubriéndolos casi por completo. Otras especies, como los gatos, generan graves impactos en islas y Áreas Naturales Protegidas.
En México se tienen registradas dos mil especies exóticas, de las que cerca de 500 son exóticas invasoras. Además de estas especies, se tienen identificadas alrededor de 200 especies invasoras potenciales que aún no han llegado al país, pero representan un riesgo latente.
Las invasiones biológicas no solo afectan la biodiversidad local; también generan pérdidas económicas, afectan actividades productivas como la agricultura y la pesca, y pueden impactar la salud humana.
A nivel global, los costos anuales asociados a las invasiones biológicas se estiman en 423 mil millones de dólares, datos del Resumen para los encargados de la formulación de políticas de la evaluación temática de las especies exóticas invasoras y su control, de la IPBES, publicado en 2024. En México, los costos acumulados entre los años de 1992 a 2019 se estiman en cinco mil 300 millones de dólares, de acuerdo con datos del artículo Costos económicos de las especies invasoras en México.
Las especies invasoras representan una preocupación común para prácticamente todos los países del mundo. México ha desarrollado diversas acciones para prevenir, controlar y reducir la introducción y dispersión de estas especies, entre ellas la Estrategia Nacional sobre Especies Invasoras, que sienta las bases para acciones de prevención, control y erradicación en nuestro país.
Las especies de mayor preocupación en México se encuentran enlistadas en la legislación nacional y en las listas actualizadas que integra la Conabio, las cuales abarcan todos los grupos taxonómicos. La gravedad de los impactos varía según la región: mientras algunas especies causan daños generalizados, otras generan efectos particularmente severos en islas o Áreas Naturales Protegidas, con la presencia de gatos.
La Conabio resaltó que México cuenta con la participación de instituciones gubernamentales, académicas y de la sociedad civil, y colabora con la Asociación Norteamericana de Especies Invasoras en acciones de difusión, prevención e intercambio de experiencias de manejo.
A estos esfuerzos se suma la participación ciudadana, esencial para prevenir la llegada y dispersión de especies exóticas invasoras. Cualquier persona puede contribuir reportando especies desconocidas en su región, por lo que se pide consultar la app EncicloVida de la Conabio (www.enciclovida.mx), en donde podrás identificar a las especies invasoras y encontrarás fotos, mapas de registros en el país y mucha más información.
“La Conabio invita a la sociedad a evitar liberar mascotas en el medio silvestre, preferir especies nativas en jardines y espacios urbanos, reportar especies invasoras a las autoridades ambientales locales y mantenerse informada en www.biodiversidad.gob.mx”.
Como parte de las actividades para concientizar al público sobre el tema, la Conabio llevará a cabo actividades virtuales en sus redes sociales; además, invita a participar este viernes 27 de febrero, en el Zócalo de las Ciencias, de 10:00 a 16:00 horas, donde contará con un stand con actividades lúdicas sobre especies invasoras.
rdr