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  • Stephen King y su “canalizador” resucitaron a 'Carrie'

  • The New York Times

Mike Flanagan y Stephen King en la casa de King en Lovell, Maine. | David Billet/ The New York Times

El escritor y el director Mike Flanagan se sentaron en la oficina de Steve para hablar sobre la serie, sus paralelismos políticos y sus adaptaciones favoritas de la obra del autor.

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M+.- En lo que a peregrinaciones de la cultura pop se refiere, pocas cosas superan una excursión a la zona rural de Maine para visitar a Stephen King.

El escritor, tan sinónimo del estado como la langosta o el pastel whoopie, vive con su esposa, Tabitha, en Lovell, un bonito pueblo cerca de la frontera con Nuevo Hampshire. Una edificación cercana, en una colina con vista a los ondulados pies de colina y a un lago glaciar, alberga tanto su oficina para escribir como una especie de museo de King.

Tras conducir por caminos sinuosos y bordeados de pinos, un letrero advierte: “Cuidado con Molly” —un homenaje al corgi de King, una estrella de las redes sociales conocida como “La cosa del mal”—; encontramos un espacio luminoso y cavernoso, repleto de carteles de películas y recuerdos de las más de 100 adaptaciones cinematográficas de las historias de King. Hay que estirar el cuello y dar vueltas para abarcarlo todo.

Ordenados cronológicamente, van desde Carrie —ahí está la pobre Sissy Spacek, con los ojos muy abiertos bajo su manto de sangre— hasta Carrie. El primer cartel es de la adaptación de 1976 de Brian de Palma de la primera novela de King, sobre una tímida marginada que destruye telequinéticamente a sus acosadores de la secundaria. (La película celebra su 50 aniversario en noviembre.)

El segundo es el motivo de la visita de hoy: una nueva adaptación televisiva, que ya está disponible en Amazon Prime Video.

El escritor Stephen King en su casa, en Lovell, Maine
El escritor Stephen King en su casa, en Lovell, Maine. | David Billet/ The New York Times

Creada por Mike Flanagan, la serie de ocho episodios es una versión moderna en la que el bullying que sufre Carrie proviene en gran parte de las redes sociales, y entre los horrores se incluyen simulacros de tiroteos en la escuela.

La propia Carrie, interpretada con entusiasmo y energía por Summer H. Howell, no es tanto una marginada como una curiosidad que ha sido ocultada del mundo por sus padres, adeptos a las teorías de la conspiración. Al final, claro, hay sangre de cerdo en el baile de graduación, pero también una trama más amplia sobre una subcultura telequinética que apunta a posibles temporadas futuras.

Flanagan, quien ha idolatrado a King desde que leyó It en quinto grado, ha adaptado varias obras del escritor al cine (El juego de Gerald, Doctor Sueño). En su mayoría son adaptaciones fieles, mientras que Carrie se acerca más, en espíritu, a las ingeniosas actualizaciones televisivas que ha hecho de clásicos literarios de terror como La maldición de Hill House y La caída de la casa Usher.

“Nunca tuve que mirar a Edgar Allan Poe a los ojos y preguntarle: ¿Qué te parece?”, bromeó Flanagan.

Pero si ahora le preocupaba la respuesta, no tenía por qué preocuparse.

“Tengo el derecho a rechazar cualquier cosa —aseguró Stephen King—. Y, básicamente, no lo uso, porque confío plenamente en Mike. Él es el ‘canalizador de King’”.

A sus 79 años, Stephen King sigue escribiendo casi todos los días. Otros mundos, el último libro de su trilogía El talismán, escrita junto a Peter Straub, acaba de salir a la venta. Y está terminando su última novela sobre la investigadora privada Holly Gibney, quien apareció por primera vez en Mr. Mercedes (2014).

Dejar para siempre los mundos que ha creado es “muy triste”, confesó King, y reconoció que esta nueva versión de Carrie, su primer éxito, representa una especie de cierre de ciclo.

“Podría retirarme —dijo, y luego se retractó rápidamente—. “No no no. Ya me metí en problemas una vez por decir que pensaba que tal vez me iba a retirar. Lo único que no me gustaría es morir en mi escritorio. Eso es todo”.

El escritorio se encuentra en una oficina en el piso de arriba, repleta de honores y más cachivaches: un certificado de la Medalla Nacional de las Artes cuelga a unos metros de un Chia Pet de Pennywise.

—¿Por qué “Carrie”? ¿Por qué ahora?—

Flanagan (F). Fue la primera pregunta que Steve hizo cuando lo discutimos por primera vez. ¿Cómo tomamos la idea central de esta increíble novela y la trasladamos a 2026? La novela habla de acoso, bondad, crueldad y las consecuencias cuando elegimos la crueldad. Esa pregunta se ha vuelto más relevante para la generación más joven. Hemos puesto en manos de nuestros hijos una tecnología que fomenta la crueldad, que la celebra.
King (K). Carrie trata sobre el acoso, y la serie de televisión trata sobre el ciberacoso.

—También hay una dimensión más política. El padre de Carrie defiende propaganda de derecha, y su madre, aunque es una fundamentalista religiosa, también es una especie de fanática de los derechos de los padres.—

F. En estos tiempos, el fanatismo religioso se sentía más como un síntoma en el caso de Margaret White. Todos vivimos en diferentes burbujas de verdades seleccionadas. Esas tribus, esas distorsiones, son un gran desafío que los adolescentes, especialmente, deben enfrentar. ¿Qué es real? ¿Qué es el mundo que están heredando? Depende de qué sitio web visiten en busca de respuestas. Carrie creció en esta secta de tres personas; sus padres habrían desarrollado su propia burbuja. Él escuchaba programas de radio de extrema derecha, pero Margaret tenía opiniones extremas que, en algunos casos, podrían considerarse ultraprogresistas. En realidad, no se trataba tanto de su política.

—¿Intentabas mantenerte imparcial y no partidista al respecto?—

F. Sí, quiero que las personas que se beneficiarán de una serie que nos anima a reconsiderar la crueldad se vean reflejadas en varios personajes. Y si digo que uno es bueno y otro es malo, no les daré nada en qué identificarse. En cuanto a los temas partidistas, tengo cosas que decir, pero no quiero excluir a la gente de la conversación en un momento en el que estamos tan polarizados.

—¿Qué son esas cosas que quieres decir?—

F. ¡Se lo puedo contar al New York Times! Suena a una idea genial, pero voy a dejar pasar la oportunidad.
M+

—Ha habido varias adaptaciones de Carrie a lo largo de los años. Steve, ¿tuviste alguna reserva respecto a revivir esta historia otra vez?—

K. No. Ya no pienso tanto en Carrie, porque fue mi libro de principiante.

—También fue lo que lanzó tu carrera.—

K. Fui muy afortunado, pude dejar de dar clases y dedicarme a escribir a tiempo completo, y eso era lo que quería.
“Comenzó como un cuento corto. Iba a ser una de esas historias que le vendía a Cavalier o Swank o a alguna de esas revistas; en ese momento aún no había dado el salto a Penthouse. Empecé a escribirla y vi que iba a ser más larga, así que la tiré a la basura. Mi esposa la sacó de la basura, alisó las páginas que había escrito y me dijo: ‘Esto está bueno. Deberías seguir con esto’. Le respondí: ‘No sé nada sobre los vestidores de las chicas’. Ella me dijo: ‘Yo te diré todo lo que necesitas saber’”.
“Se lo envié a Bill Thompson, el editor, y él me dijo: ‘Creo que tienes un éxito’. Reescribí la historia según lo que él quería y vendí el libro. El anticipo fue de 2 mill 500 dólares; Doubleday era increíblemente tacaña en esa época. Pero luego Bill llamó un domingo y me dijo: ‘Vendimos los derechos de la edición de bolsillo por 400 mil dólares’. Se lo conté a Tabby y ella se puso a llorar, porque en ese momento vivíamos en un departamento barato de mierda. La gente se peleaba en el piso de arriba; eso lo incluí en El resplandor”.

—¿Te gustó la película de De Palma?—

K. Me encantó. La primera vez que la vi, hubo una proyección en Boston, en Roxbury. En la sala principal, donde se proyectaba Carrie como película de acompañamiento, se estaba proyectando principalmente Norman, Is That You? con Redd Foxx. El público pertenecía en su totalidad a la comunidad negra; nosotros éramos como dos granitos de sal en el pimentero. Había dos tipos que parecían defensas de futbol americano justo detrás de nosotros. Al final de la película, Sue Snell tiene ese sueño, y la mano sale de la tierra y la agarra. Y esos tipos gritaron como niñas pequeñas. Y pensé: 'Esto va a funcionar'.

—Y ahora muchas de tus obras se han adaptado al cine y a la televisión. ¿Cómo te sientes cuando la gente hace de tus historias algo propio?—

K. Es como enviar a un hijo a la universidad, esperas que les vaya bien y que no se metan en drogas ni en nada que pueda arruinarlos.

—¿Cuáles son algunas de tus adaptaciones favoritas?—

K. Misery es una buena. Me gusta The Stand, la que hizo Mick Garris. Hay muchas que me gustan, y no hablo de las que no me gustan. Me han preguntado una y otra vez sobre El resplandor, nunca me gustó. Esa es la que la gente más pregunta porque, de alguna manera, se ha ganado una reputación entre la crítica que la ha elevado. Tabby dice que la [improperio] flota.

—¿Las tuyas, Mike?—

F. No puedo decidirme entre The Shawshank Redemption y Stand by Me. Ambas son películas perfectas. Me encanta el terror y sentir miedo. Sin embargo, lo que más me llega de Steve es el corazón; son historias sobre la esperanza, y ambas están llenas de ella.
Mike Flanagan, director encargado de diversas adaptaciones de Stephen King.
Mike Flanagan, director encargado de diversas adaptaciones de Stephen King. | David Billet/ The New York Times

—Cuando actualizas una historia tan conocida como Carrie, ¿cómo lo haces sin perder su esencia?—

F. Estaba nervioso por los cambios que estábamos haciendo. En el proceso, tienes que preguntarte: '¿Cuáles son las cosas que si no aparecen en pantalla significan que no estamos haciendo Carrie?' Para algunas de ellas, se trata de las locaciones. Por supuesto que debemos ver el baile de graduación; claro que Carrie va a quedar cubierta de sangre de cerdo. Por supuesto que vas a ver esa escena espantosa en el vestidor.
K. Al principio de la serie, ves sus pies caminando por el pueblo. Porque no es ninguna gran sorpresa.
F. Se trata de las sorpresas que puedes incorporar en el camino hacia ese punto. Carrie White, en todas las versiones que hemos visto, es desde el principio una chica temblorosa, aterrorizada y traumatizada. Ha pasado por momentos difíciles en la vida; es curiosa y entusiasta, inocente y sin haber sido lastimada por el mundo, y es por eso que este la ataca, de inmediato. Como fanático de toda la vida de Stephen King y como estudiante del cine, supe el día que empezamos a filmar la secuencia del baile de graduación que necesitaba tomarme un momento, exhalar, mirar a mi alrededor y decir: 'Estoy en el baile de graduación con Carrie White'.

—¿Y sentiste el peso de eso?—

F. Lo siento profundamente en proyectos como este, también una enorme responsabilidad cada vez que Steve me confía sus juguetes. Cuando me dice que puedo jugar en su patio, tengo mucho cuidado de no desmadrarlo. Si Steve se siente orgulloso de lo que hemos hecho con su historia, eso es lo que importa.
K. Bueno, estoy muy complacido con lo que hiciste, pero también te divertiste un poco.
F. Me divertí muchísimo. Tengo el mejor trabajo del mundo.
K. Ambos tenemos el mejor trabajo del mundo.

CQ

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