Crecer escuchando las canciones de Natalia Lafourcade es algo que le deseo de todo corazón a cualquiera.
En el trabajo —y de camino al mismo—, una de las canciones que coloco en loop es Mango, canción que pertenece a su álbum debut del 2002 con la gran frase:
"Quizás te harás mi adicción... Tal vez llegare a tu corazón".
Con el tiempo, aprecié, viví y les aprendí a dar diversos sentidos a canciones de su repertorio, tales como:
- Jugar con mis amigos con 'En el 2000' (2002) de fondo.
- Fiestear y bailar con 'Busca un problema' (2002).
- Imaginar escenarios que no existen con 'Te quiero dar' (2002).
- La siempre dolorosa 'No viniste' (2009).
- Viajar en el tiempo con el disco tributo a Agustín Lara del 2012.
- Y hasta el primer heartbreak con 'Nunca es suficiente' de 2015.
Con el tiempo, uno cambia, empieza a mirar el mundo de otra manera, trabaja —hasta escribe— y descubre que hay cosas que ya no puede escuchar de la misma forma. La división social, los discursos de odio y las disputas ideológicas también terminan por atravesar nuestra manera de relacionarnos.
Retomando las canciones de Natalia, para una entrevista con MILENIO; hay algo particularmente doloroso en la frase "Hermano, no me dispares". No se trata de una persona que le pide a un desconocido que no la ataque, sino de alguien que reconoce en quien tiene enfrente a un semejante. Alguien con quien comparte una raíz y hasta las mismas ganas de volver a casa.
Esa es la imagen desde la que Natalia Lafourcade (Ciudad de México, 1984) y Carlos Santana (Jalisco, 1947) construyen Hermano, su nueva colaboración musical.
La canción llega en un momento en el que las fronteras, las diferencias ideológicas y los discursos políticos parecen tener cada vez más peso en la manera en que nos relacionamos.
Escrita por la cantante junto a Edgar Barrera, quien también estuvo a cargo de la producción, Hermano encuentra un punto de encuentro entre el son jarocho y la guitarra eléctrica de Santana. Pero el diálogo más importante ocurre en el desarrollo de la canción.
La letra habla de alguien que apunta contra su propio hermano, de las balas alimentadas por el miedo y de una vida que, aunque parezca humilde desde afuera, tiene todo por perder.
Para Lafourcade, la canción no se limita a pedir que termine la violencia. También habla de recuperar una relación que hemos descuidado con los demás y con el lugar del que venimos.
En medio de ese escenario, Lafourcade propone detenerse en una pregunta:
"¿En qué momento olvidamos que compartimos mucho más de lo que nos separa?"
"La humanidad ha perdido el sentido de la vida, de la unión y de la hermandad", dice en entrevista con MILENIO. Y cuando habla de ese origen compartido, no se refiere únicamente a los lazos familiares: también está la Madre Tierra.
Un hermano convertido en enemigo
La escena inicial de Hermano es directa: alguien pide que no le disparen. La violencia está ahí, pero Natalia no construye la canción desde el odio hacia quien sostiene el arma.
"Es como el hermano que le da la espalda a otro, a pesar de compartir la misma sangre, la misma raíz y venir del mismo lugar", explica a MILENIO.
La referencia a la madre atraviesa toda la composición. Primero aparece como la figura que dio vida a ambos hermanos; después, como una representación de la Madre Tierra.
La contradicción que señala Lafourcade es que una humanidad que proviene de un mismo origen ha terminado atentando contra él.
"Venimos de una madre que nos llevó en su vientre y, sin embargo, hemos terminado apuntándole. Todos venimos de la MadreTierra, a la que también le hemos dado la espalda", comenta para MILENIO.
La canción también introduce elementos que suelen definir la identidad de las personas, como la patria, la bandera y la religión. Sin embargo, esos mismos referentes pueden convertirse en líneas de separación cuando se utilizan para justificar la confrontación.
En esa interpretación, las armas representan los valores que hemos perdido, mientras que las balas remiten a los miedos que terminan alimentando guerras e injusticias. La canción no señala un conflicto en particular. Su preocupación es más amplia: cómo llegamos a un punto en el que alguien puede mirar a otro ser humano y dejar de reconocerlo como alguien cercano.
"No te traiciones, no le des la espalda a tu propio hermano, a tu propia raíz. No te des la espalda a ti mismo", dice sobre el mensaje de la canción para MILENIO.
"Lo que para alguien es poco, para otro lo es todo"
Hay otro momento de la letra que permite entender por qué Hermano no habla solamente de violencia:
"Si parece que soy pobre, tengo mucho que perder".
La frase cuestiona aquello que consideramos valioso y la facilidad con la que juzgamos la vida de otras personas desde nuestra propia posición.
Para Natalia, la riqueza no necesariamente está relacionada con lo material. Puede ser una casa, un pueblo, una familia o el lugar al que alguien desea regresar.
"Quizás para ti sea poco, pero para mí eso es mi riqueza. Y mi riqueza es aquello que para ti puede no significar mucho, pero para mí lo es todo", explica.
La canción también se acerca a las desigualdades sociales. No desde una discusión económica, sino desde una pregunta sobre el valor que damos a la vida de los demás. Las condiciones materiales no determinan el valor de lo que una persona tiene ni lo que representa su hogar.
Cuando se le pregunta por el hogar y las raíces que aparecen en la composición, Lafourcade habla de su pueblo, su tribu y su casita. Son imágenes sencillas, pero tienen un peso particular en medio de las guerras y los desplazamientos: representan aquello que puede perderse cuando la violencia irrumpe en la vida cotidiana.
Y hay una pregunta que la cantante utiliza para explicar esa idea:
"Cuando nos vamos de este mundo, ¿qué nos llevamos?".
Su respuesta está lejos de lo material. Se quedan las relaciones, las experiencias, el amor de nuestra gente y la manera en que tratamos la tierra y el entorno donde vivimos.
Un puente entre dos mundos
La colaboración con Carlos Santana representa otra forma de construir esos puentes. Para Natalia, trabajar con el guitarrista fue una oportunidad de conocerlo más allá de su trayectoria musical y encontrarse con alguien que lleva años defendiendo un mensaje de amor frente al miedo.
La invitación llegó a través del equipo de Sony Music. Después supo, por Edgar Barrera, que Santana y su equipo habían escuchado su música y querían que participara en el proyecto.
"Para mí es una enorme oportunidad, principalmente de conocer a un gran ser humano, alguien espectacular, con un corazón y un alma enormes. Es una leyenda viva".
"Esta colaboración me permite ver que los puentes están ahí para seguir uniendo mundos y universos. Es un privilegio y un honor poder estar aquí, hacer lo que más amo, que es escribir una canción, componer y formar parte de un mensaje que Carlos quiere llevar y seguir compartiendo", compartió en entrevista.
En la canción, ese encuentro también se escucha: los elementos del son jarocho y la sensibilidad de Lafourcade conviven con la guitarra eléctrica de Santana, en una composición que busca llevar un mensaje más allá de sus respectivos públicos.
"Estoy aquí para compartir su mundo y el mío, encontrarnos en la música y llevar este mensaje a las personas", comentó a MILENIO.
La idea conecta con una visión que ambos comparten. Santana ha hablado durante años de elegir el amor sobre el miedo, mientras que Lafourcade encuentra en esa postura una necesidad particularmente urgente. Para ella, hace falta despertar la empatía, la generosidad y el valor por la vida, incluso en las cosas que parecen más simples.
"Es algo que todos necesitamos actualmente: generar amor, despertar la empatía, la unión, la generosidad y el valor por la vida", sentenció para MILENIO.
Al final, Hermano regresa a su punto de partida: una persona que le pide a otra que no dispare. La canción no ofrece respuestas sencillas a las divisiones que atraviesan al mundo, pero sí plantea una posibilidad: reconocer al otro antes de convertirlo en enemigo.
"Al final, es una canción de paz, de amor y de hermandad; una canción sobre la reparación de nuestros vínculos", resume Lafourcade.
¿Qué dice la letra de 'Hermano', canción de Natalia Lafourcade y Carlos Santana?
Según el sitio web de Genius, esta es la letra original de la canción que ya cuenta con 1.4 millones de reproducciones en YouTube:
[Verso 1]
Hermano, no me dispares.
Con tu pistola de miedos.
No olvides nunca a la madre.
Que te llevó bajo el vientre del amor.
Hermano, no.
Hermano, no me mates.
Hermano, toma mi mano.
Por favor, nunca te olvides.
De dónde vienen tus sueños.
[Pre-Coro]
Tú y yo soñamos lo mismo.
Tú y yo soñamos lo mismo.
No des la espalda a tu patria.
A tu bandera ni a tu religión.
No olvides nunca tu nombre.
Hermano, no me mates.
[Coro]
Yo sé bien que en esta lucha, no has logrado comprender.
Somos de una misma madre, un mismo cielo nos vio nacer.
Si parece que soy pobre, tengo mucho que perder.
Un amor, una familia, un hogar que proteger.
Un pueblito, una casita que quiero volver a ver.
[Verso 2]
Hermano, no me dispares.
Que llevo un hijo en el vientre.
Ya te gastaste toditas, toditas tus balas.
Creyéndole a quien te miente.
Hermano, baja la guardia.
Por favor, nunca te olvides.
Esta batalla no es tuya.
[Pre-Coro]
Tú y yo, que somos lo mismo.
Tú y yo, que somos lo mismo.
No des la espalda a tu patria.
A tu bandera ni a tu religión.
No olvides nunca tu nombre.
Hermano, no me mates.
[Coro]
Yo sé bien que en esta lucha, no has logrado comprender.
Somos de una misma madre, un mismo cielo nos vio nacer.
Si parece que soy pobre, tengo mucho que perder.
Un amor, una familia, un hogar que proteger.
Un pueblito, una casita que quiero volver a ver.
Que quiero volver a ver.
[Puente]
Hermano, quita la venda que te pusiste en los ojos.
Mira tu alma divina cómo ha quedado marchita.
Hermano, quita la venda que te pusiste en los ojos.
Mira tu alma divina cómo ha quedado vacía.
[Outro]
Cómo ha quedado vacía.
Cómo ha quedado vacía.
Cómo ha quedado vacía.
Hermano, no me mates.
Hermano, no me mates.