Espectáculos

“Africa” de Toto, una canción que no conocía su casa y el mito de la bocina eterna en el desierto

Lo que comenzó como una composición inspirada en relatos, documentales y fantasías terminó transformándose en una de las historias musicales más curiosas de la cultura pop contemporánea, una canción creada sin conocer África.

Hay canciones que no sólo se escuchan, se habitan. “Africa”, de Toto, es una de ellas: un paisaje sonoro que no nació de la experiencia directa, sino de la imaginación, del eco de relatos ajenos, de mapas mentales construidos a partir de voces de maestros, documentales y una fascinación profunda por un continente que, paradójicamente, no conocían de primera mano.

Porque esa es, quizá, la primera ironía hermosa de la canción: África fue soñada antes de ser vista.

Los integrantes de Toto –músicos de estudio, virtuosos, obsesivos del detalle– no pisaron África para escribirla. La recorrieron desde los libros, desde la televisión, desde la nostalgia heredada. En entrevistas, David Paich y Jeff Porcaro han contado cómo la canción nació de una mezcla de romanticismo y respeto por ese territorio inmenso, misterioso, casi mítico para el imaginario occidental de los años ochenta.

Y entonces aparece esa línea que lo resume todo: “I bless the rains down in Africa” (“Bendigo la lluvia que cae en África”).

Descubre la fascinante historia de "Africa" de Toto: desde su creación sin haber visitado el continente hasta la instalación solar que la toca en bucle.
La historia de la canción de Toto demuestra cómo una melodía puede trascender generaciones y geografías. Especial

No es una frase turística. Es una declaración emocional. La lluvia –escasa en muchas regiones del continente– representa vida, redención, continuidad. Es casi un milagro. Y quizá por eso la canción, sin proponérselo, se convirtió en algo más que pop: en una especie de plegaria moderna.

Pero hay otra historia que circula, una que parece salida de la misma canción. En algún punto del desierto africano –se dice que en el Namib Desert– existe una instalación solitaria: un conjunto de bocinas conectadas a un sistema de energía solar que reproduce “Africa” en bucle, durante todo el día, todos los días. No hay escenario, no hay público, no hay aplausos. Solo arena, viento… y Toto.

El proyecto fue creado por el artista Max Siedentopf, quien buscaba justamente eso: llevar la canción “al lugar al que siempre perteneció”, aunque ese lugar fuera más simbólico que geográfico. La instalación no tiene una ubicación exacta pública –en parte para protegerla, en parte para alimentar el mito–, pero se sabe que está en Namibia, en una zona remota.

Descubre la fascinante historia de "Africa" de Toto: desde su creación sin haber visitado el continente hasta la instalación solar que la toca en bucle.
El proyecto fue creado por el artista Max Siedentopf y su ubicación exacta se desconoce para su protección y para alimentar el mito. Max Siedentopf

​¿Cómo encontrarla? La respuesta corta: no es fácil. Y quizá no debería serlo. Porque el punto no es llegar, sino imaginarla.

Pensar en esa estructura mínima, alimentada por el sol, resistiendo el tiempo, repitiendo una canción que nació sin África y que ahora suena en África, sin nadie que la escuche… salvo el desierto mismo. Es casi poético: una canción que viaja décadas para encontrarse con su propio origen inventado.

¿Es mito o realidad? Es ambas cosas.

La instalación existió –hay registros, fotografías, declaraciones del artista–, pero, como todo lo que se abandona al desierto, su permanencia es incierta. Puede seguir sonando o puede haber sido tragada por la arena. Puede ser un punto físico o una idea persistente.

Y ahí es donde la historia se vuelve más interesante. Porque, al final, “Africa” no trata de África como lugar, sino como concepto. Como ese sitio que todos construimos sin haber ido, ese territorio emocional donde caben la nostalgia, el misterio, la búsqueda de algo más grande que uno mismo.

Descubre la fascinante historia de "Africa" de Toto: desde su creación sin haber visitado el continente hasta la instalación solar que la toca en bucle.
La canción forma parte del disco IV de la agrupación. Especial

Y, si lo pensamos bien, todos tenemos nuestra propia “África”: ese lugar que no conocemos del todo, pero que sentimos cercano. Esa canción que suena en nuestra cabeza incluso cuando no hay música.

Y quizá por eso, cuando Toto canta sobre la lluvia, no importa si llueve en Namibia, en Monterrey o en la memoria. Lo importante es que algo cae, algo limpia, algo conecta.

En medio de la nada –real o imaginada– siempre habrá una canción sonando. Y, a veces, eso es suficiente para no sentirnos tan solos en el trayecto.



nrm

Google news logo
Síguenos en
Carlos Garza
  • Carlos Garza
  • Productor, creador de contenidos y locutor con 35 años al aire. Desde 1990 ha dado voz a innumerables entrevistas con artistas internacionales y ha impulsado proyectos de radio en México y Estados Unidos. Su trayectoria combina experiencia, técnica y una inquebrantable pasión por la comunicación.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.