El rugido no vino de un estadio, sino de la Glorieta La Minerva. La noche de este miércoles, la icónica fuente de la ciudad se transformó en el escenario más vibrante del Mundial 2026, cuando Maná, la banda más representativa de Guadalajara ofreció un concierto histórico y gratuito que paralizó el corazón de la Perla Tapatía.
Tras haber conquistado el mundo apenas unos días antes en la inauguración del Mundial en el Estadio Ciudad de México, los hermanos de sangre y alma regresaron a casa. Pero no a cualquier recinto: volvieron a la tierra donde empezaron sus sueños, para abrazar a su gente sin boletos y sin costo.
A las 21:00 horas, el escenario se encendió y bajo los acordes de “Déjame Entrar” la banda regresó al origen y su público respondió.
Ríos de gente sobre avenida Vallarta y en los alrededores de la glorieta más emblemática de la ciudad, 160 mil espectadores, según cifras de Protección Civil Jalisco, que llegaron desde temprano, cuando la ciudad modificó su rutina para volverse escenario de conciertos y futbol.
Desde las 12:00 horas carriles centrales de la avenida Vallarta comenzaron a cerrarse para dar paso al majestuoso escenario, un despliegue técnico digno de una superestrella que, sin embargo, buscaba la cercanía más pura.
Fher Olvera, con su inconfundible voz ronca, se dijo emocionado como nunca antes, alcanzando un sueño largamente acariciado, cantarle a su gente, a su tierra y a su Minerva. No era solo un concierto; era un acto de agradecimiento.
“Este es el punto más alto de nuestra carrera", había declarado Fher horas antes. "Decirle a la ciudad que nos dio cancha: gracias, ahí va de regreso, los amamos".
El repertorio fue un viaje en el tiempo. Himnos como “De pies a cabeza”, “Ángel de amor” y la inevitable “Mariposa traicionera” hicieron vibrar la estructura, el escenario y el corazón tapatío, mientras que las pantallas distribuidas a lo largo de Vallarta que la marea humana coreara cada verso.
En el ambiente se respiró un aire especial. No solo estaban los tapatíos de siempre; el contexto del Mundial 2026 atrajo a aficionados de todo el mundo, en los balcones de casas cercanas cantaban y bailaban los vecinos y los colados al mejor lugar.
Gonzalo llegó de la mano de su esposa y regresó a los 90, con su playera verde de la selección, declaró estar viviendo el mejor Mundial de su vida.
Siguieron temas como “Labios Compartidos” y “Eres mi Religión”, y el talento de Sergio, Fher, Alex y Juan que al ritmo de “Me Vale” lograron que Guadalajara -literalmente- vibrara con cada acorde.
Un helicóptero y drones de Protección Civil captaron algunas de las imágenes más bonitas de Guadalajara en mucho tiempo.
Con este ambiente, los tapatíos reciben en la tierra del mariachi el primer juego mundialista en la historia de la selección nacional.
MC