La muerte de Julián Figueroa vuelve a colocarse en el centro de la conversación pública luego de que en el programa Todo para la Mujer, conducido por Maxine Woodside, se difundieran audios atribuidos a Imelda Tuñón.
En las grabaciones, la actriz relata lo que, según su versión, ocurrió el día del fallecimiento del hijo de Maribel Guardia, incluyendo presuntas negociaciones con policías y la supuesta entrega de dinero para evitar que se realizara la autopsia.
En el material, Imelda sostiene que no tuvo control sobre las decisiones que se tomaron en ese momento. Describe que permaneció en el lugar sin poder intervenir y sin contar con recursos económicos propios para influir en lo que estaba ocurriendo. Bajo esa narrativa, afirma:
“A mí no me preocupa porque yo realmente no estuve involucrada, yo vi, estuve ahí, me tenían ahí sentada pero no pude decidir nada, aparte yo no tenía el dinero”.
El audio también incluye un pasaje en el que recuerda la llegada de Maribel Guardia acompañada de su sobrina Maribel, momento que, según relata, detonó una escena de gran tensión dentro del domicilio. En ese fragmento describe:
“y se escucha un grito horrible (…) Después llegan Verónica Bastos y su esposo Alexis Nuñez y ahí empiezan a negociar con los policías para que no se haga la autopsia o necropsia para que no salga que tiene sustancias en el sistema y que tiene puesto un parche de naltrexona”.
De acuerdo con lo que se escucha, Alexis Núñez, productor de Televisa, y la conductora de televisión Verónica Bastos, ambos amigos cercanos de Maribel Guardia, habrían intervenido en la supuesta negociación.
Imelda señala que el monto solicitado inicialmente por los policías era mayor y que posteriormente se redujo. En ese sentido, comenta: “La que sacó los 300 mil pesos para pagar a los policías fue Maribel, el que habló para que tuvieran que pagar menos fue Alexis Núñez con su esposa Verónica Bastos (…) Yo no tenía dinero para pagar eso”.
Más adelante, agrega detalles sobre la presunta entrega del efectivo y el destino del cuerpo.
“Primero estaban cobrando 600 mil, pero yo me acuerdo que los sacaron e incluso los empezaron a contar en la mesa y todo, los sacó Maribel de su caja fuerte (…) taparon ese tema y lo mandaron directo al crematorio”, relata.
Finalmente, la grabación aborda el proceso posterior al fallecimiento y su falta de participación formal en las decisiones tomadas. “Fue cremado, según yo no me hicieron firmar nada a mí, porque de hecho yo no tuve ningún voto de injerencia”, asegura.
Hasta el momento, las personas mencionadas en los audios no han emitido una postura pública frente a estas declaraciones. La difusión del material vuelve a generar cuestionamientos sobre las circunstancias que rodearon la muerte de Julián Figueroa y abre un nuevo capítulo en la controversia mediática en donde Imelda Tuñón se encuentra envuelta además del nuevo problema legal pues José Manuel Figueroa, hermano de Julián Figueroa, ya la denunció por daño moral, pues Imelda Tuñón lo acusa de abuso sexual en contra de Julián, cuando era niño.
JCM