Tras un recorrido por festivales nacionales e internacionales, el documental Li Cham (Morí, en tsotsil) llegó a las salas de cine mexicanas como una de las producciones indígenas más destacadas de los últimos años. Dirigida por la cineasta tsotsil Ana Ts'uyeb, la película retrata las vidas de tres mujeres de Chiapas que enfrentaron pérdidas familiares, violencia y discriminación, pero que encontraron nuevas formas de reconstruir sus proyectos de vida.
¿De qué trata Li Cham?
La cinta sigue a Juana, Margarita y Faustina, tres mujeres tsotsiles cuyas vidas fueron marcadas por la violencia patriarcal y las limitaciones impuestas por los llamados usos y costumbres. A través de sus testimonios, el documental muestra cómo la pérdida y el dolor se transforman en procesos de resistencia y búsqueda de autonomía. El título, Li Cham, que significa "Morí", hace referencia a esas muertes simbólicas que anteceden a una nueva etapa en sus vidas.
Uno de los temas centrales de la película es la transformación social impulsada por el movimiento zapatista en Chiapas. De acuerdo con la directora, la llegada del zapatismo permitió que muchas mujeres comenzaran a cuestionar prácticas de desigualdad y a defender derechos que anteriormente les eran negados, como el acceso a la tierra, la educación y la participación comunitaria.
¿Quién es Ana Ts'uyeb?
Ana Ts'uyeb es una cineasta maya-tsotsil originaria de Naranjatic Alto, en los Altos de Chiapas. Desde muy joven fue testigo de las desigualdades que enfrentaban las mujeres de su comunidad y de los cambios sociales impulsados por el movimiento zapatista. A los 15 años dejó su comunidad para continuar sus estudios y posteriormente se formó en Comunicación Intercultural, enfocando su trabajo en documentar historias de pueblos originarios y mujeres indígenas.
La idea de Li Cham surgió en 2018 durante una investigación periodística sobre tres mujeres tsotsiles. Con el paso de los años, aquel proyecto académico evolucionó hasta convertirse en su primer largometraje documental. Las protagonistas no son desconocidas, son personas cercanas a ella: su madre, su tía y otra integrante de su familia, cuyas experiencias de vida inspiraron la historia que llegó a las salas de cine mexicanas.
Para Ts'uyeb, el cine representa una herramienta para que los pueblos originarios narren sus propias experiencias. En entrevista con El Sur de Acapulco, la directora afirmó que "ya no queremos que otros cuenten nuestras historias", una frase que resume la intención del largometraje y de una nueva generación de realizadores indígenas que buscan construir sus propias narrativas desde sus lenguas y territorios.
La realizadora también ha destacado el papel de las mujeres que la precedieron. Li Cham, señaló que "mi generación es el fruto de lo que está cosechando mi mamá", en una entrevista con La Jornada Maya, al referirse a las luchas emprendidas por mujeres indígenas que abrieron espacios de participación y autonomía para las generaciones más jóvenes.
Un momento clave para el cine indígena
Antes de su estreno comercial, Li Cham obtuvo el premio a Mejor Largometraje Documental Mexicano en el Festival Internacional de Cine de Morelia 2024. Especialistas y cineastas han señalado que su llegada a cadenas comerciales representa un avance para el cine realizado por pueblos originarios, históricamente limitado a festivales, museos y espacios culturales alternativos.
El estreno de Li Cham coincide con un crecimiento de las producciones realizadas por cineastas indígenas y afrodescendientes en México. Impulsadas por apoyos como el Estímulo a la Creación Audiovisual para Comunidades Indígenas y Afrodescendientes (ECAMC), estas obras han comenzado a competir en festivales nacionales de gran relevancia y a encontrar espacios de exhibición más amplios.
Con su llegada a las salas, Li Cham no solo acerca al público las historias de tres mujeres tsotsiles, sino que también refleja el avance de una nueva generación de realizadores que busca contar sus propias historias desde sus lenguas, territorios y formas de entender el mundo.
M. R.