Tras ser nombrado Miembro de Honor del Instituto Británico, la máxima distinción del séptimo arte británico, este viernes el cineasta Guillermo del Toro protagonizó una charla en su honor donde reveló un momento difícil tras estrenar El laberinto del Fauno en 2006.
El mexicano convivió con sus admiradores en el National Film Theatre de Londres, ciudad donde el pasado miércoles le fue entregada la distinción artística de manos de la actriz Cate Blanchett y su colega de profesión JJ Abrams, por su prolífica trayectoria.
En el evento En conversación con Guillermo del Toro, moderado por Jason Wood, Del Toro confesó la inseguridad que sintió tras El laberinto del Fauno, pese a ser el filme que le abrió las puertas a los premios Oscar al conseguir seis nominaciones, de las que se llevó tres estatuillas.
Ante el asombro de un auditorio repleto de seguidores, Del Toro confesó: "Pensé que no había más futuro para mí. Era muy complicado conseguir películas de la forma que a mí me gustaba hacer".
¿Cómo nació el amor de Guillermo del Toro por los monstruos?
Del Toro comenzó pronto a verse atraído por el celuloide: a sus 8 años de edad ya jugueteaba con su cámara Super 8 y creaba sus primeras historias; después, en su México natal, escribió y dirigió varios episodios de la serie La hora marcada en 1988.
No rehuyó ninguna de las preguntas, lo que llevó al inicio de su marcado amor por los monstruos, como así reflejan la mayoría de sus creaciones incluida la reciente adaptación de la novela de Mary Shelley, Frankenstein, una de las últimas sensaciones de la gran pantalla.
“Una noche pedí (al monstruo de mi casa) que si me dejaba ir a hacer pis seríamos amigos para siempre (…) y los adoro desde aquel día. Son mis criaturas favoritas.”
Para el director originario de Guadalajara, estas criaturas “tienen un poder de sanación, cuando la película conecta contigo”.
“La única razón por la que la gente está contigo es cuando eres puro, y eso lo soy, el 100 por ciento de lo que ves en las películas soy yo”, afirmó en la distendida charla que duró una hora y media.
Miembro de Honor del Instituto Británico
Del Toro entra, con este nombramiento honorífico en Londres, en una distinguida lista en la que se encuentran Elizabeth Taylor, Orson Welles, Thelma Schoonmaker, Martin Scorsese, Tilda Swinton, la propia Cate Blanchett o más recientemente Christopher Nolan y su predecesor, Tom Cruise.
Su andadura comenzó La invención de Cronos (1992) y desde entonces más de una decena de películas como por ejemplo El espinazo del diablo en 2001; Blade II (2002) en la que trabajó con Wesley Snipes o la historia de Hellboy (2004 y 2008).
No fue hasta en 2018 cuando se hizo con la dorada estatuilla en dos ocasiones gracias a La forma del agua: Mejor Película y Mejor Director; y después a su adaptación de Pinocho (2022) consiguió Mejor Película de Animación.
La Academia Británica de Cine (BFI, por sus siglas en inglés) festeja la contribución del director mexicano a la industria del séptimo arte durante este mes, con un maratón de todas sus películas, y diferentes actividades hasta el próximo 31 de mayo.
hc