En la reciente edición del Festival Internacional de Cine de Berlín, mejor conocido como Berlinale, la cinta Yellow Letters, del cineasta alemán Ilker Catak, ganó el máximo premio, el Oso de Oro.
Aunque en la premiación general, destacó una cinta nacional: Chicas tristes , de la mexicana Fernanda Tovar, pues obtuvo un doble premio: el Oso de Cristal a la mejor película y el gran premio del Jurado Internacional a la mejor película en la sección Generation14plus.
Con imágenes metafóricas y poéticas "esta película nos conmovió profundamente con su humor, tristeza y realismo" al abordar "la violencia sexual y sus consecuencias", comentó el jurado.
¿De qué trata Chicas tristes?
Según la sinopsis que ofrece la pagina oficial de la Berlinale, la cinta mexicana cuenta la historia de Paula y La Maestra, quienes "tienen 16 años y son inseparables".
"Son las nadadoras más fuertes de su equipo y entrenan juntas durante el verano para representar a México en el Campeonato Panamericano Juvenil de Natación", detalla.
El conflicto ocurre cuando una noche, en una fiesta, "Paula se queda sola con Daniel, un buen amigo y su amor platónico de toda la vida. Entre reguetón, coqueteos y chupitos, Paula y Daniel se escabullen juntos al baño. Poco después, La Maestra siente que algo ha cambiado. Paula parece distante y profundamente triste".
"Al principio, insiste en que no pasa nada, pero La Maestra insiste hasta que su amiga empieza a hablar de lo que pasó esa noche. Buscando respuestas, intentan darle nombre a la experiencia, y lo que encuentran resulta devastador".
A medida que las dos chicas reaccionan de maneras diferentes, "su vínculo se pone a prueba. Paula necesita tiempo, mientras que La Maestra se siente obligada a hablar. El miedo, la culpa y la ira empiezan a fracturar su amistad, empujándolas a tomar una decisión que redefinirá quiénes son, juntas y separadas".
¿Qué dio origen a la película?
En el sitio web del Inmcine, hay una charla con la directora, Fernanda Tovar, donde revela el origen de la cinta: "Cuando empecé a escribir esta película, hace ocho años, mi interés era abordar la violencia y esas zonas grises que no encajan en la imagen de una agresión, en un callejón oscuro, a manos de un psicópata. Me preguntaba qué ocurre con otras agresiones más sutiles y difíciles de nombrar".
"Me interesó explorar qué sucede con la intimidad de dos amigas que se enfrentan a la necesidad de tomar decisiones para las que no están preparadas. La violencia entonces funciona más como contexto, que como eje narrativo", agregó.
La película, dijo, "busca mostrar cómo, incluso en momentos difíciles, se puede hablar desde el amor, la ternura y la empatía, sobre cómo se encuentran destellos de luz en situaciones complejas".
hc