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Hijas de su madre

CHIC CDMX

Elegimos a tres mamás y les pedimos a sus hijas que escribieran por qué las consideran su ejemplo a seguir.
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Una cosa es cómo se cuentan las mujeres a sí mismas, en una entrevista, por ejemplo, y otra cómo las ven sus hijas. En este primer número de Chic CDMX hicimos un ejercicio y buscamos que las mamás que han luchado por sus roles -de madres, profesionistas o artistas- lean cómo las ven sus hijas. Al final, todas tenemos una historia en común: buscar el bienestar de esa nueva generación con el ejemplo. 

El vínculo es importante, de acuerdo con un estudio de 2016 de la División de Psiquiatría de Niños y Adolescentes, de la Universidad de California, en Estados Unidos, la parte del cerebro que regula las emociones es más similar entre madres e hijas que cualquier otra relación intergeneracional. Por eso, ver que ellas reconocen lo que sus madres han hecho es una manera de celebrarlas.

Todas las que somos hijas hemos sentido este vínculo tan especial, que nos hace sentir que pertenecemos pero también que nos confronta con lo que nos gusta y nos disgusta de nuestra mamá y que reconocemos en nosotras. Lo vivimos a diario y si ya somos madres, reímos cada vez que escuchamos salir de nuestra boca las frases que años atrás nos hacían molestar tanto. 

En este Día de la Madre no quisimos conocer lo que mamá opina de su rol, sino hacerles un pequeño homenaje, expresando a través de una carta por qué son las mujeres más fregonas.

Y tú, ¿cómo quieres expresar lo orgullosa que estás de ser hija de tu madre?


Gina Diez Barroso

Fundadora y CEO de Diarq

Mi lección más grande como mamá 

“He aprendido que cada hijo e hija son únicos y distintos, con formas de ser diferentes que hay que respetar y apoyar a cada uno, de manera distinta. Hay que darles alas, y como siempre digo, hay que soplar detrás de sus alas para que puedan volar. Se ríen cuando les digo que quiero educarlos como perritos callejeros, independientes, fuertes, que encuentren dónde estar, dónde dormir, qué comer y que si se cruzan la calle no les pase nada. Ser mamá es la única profesión en que primero se otorga el título y después se cursa la carrera”.

Carta de Ivana a su mamá 

Te quiero contar la historia de la mujer más fregona que conozco. Una mujer que al no encontrar una empresa inmobiliaria que lo hiciera todo, desde encontrar la propiedad, hasta la construcción y el diseño, decidió crearla (DIARQ). Una mujer que al darse cuenta de que no existía una universidad que ofreciera licenciaturas en cine y televisión, decidió crearla (Centro). 

Una mujer que al no saber a qué lugar dirigir a las miles de mujeres que le pedían consejos, decidió crear ese espacio (Dalia). Una mujer que, a pesar de dos divorcios, crió a cinco hijos, tiene 10 nietos y encontró al verdadero amor de su vida con quien está hoy felizmente casada. Una mujer que, a pesar de las dificultades que la vida le pone en su camino, siempre encuentra la manera de seguir adelante, más fuerte. Cuando se encuentra con un obstáculo, busca la solución, y si no la encuentra, la crea.

La verdadera definición de pionera es ella, su misión es dejar el mundo mejor que como lo encontró. Una mujer que además de ser mi mejor amiga, una inspiración y un ejemplo a seguir, da la casualidad que también es mi mamá.

 Mucha gente la conoce por su carrera profesional pero no todos saben que su carrera de mamá es el proyecto más especial que tiene. Su influencia se refleja en cada uno de sus hijos y nietos, que siguen su ejemplo aspirando siempre a dejar una huella positiva en el mundo. Cuando yo era chica, me causaba mucha confusión no poder definir lo que mi mamá hacía en una palabra o en una profesión. 

Hoy en día, me doy cuenta de que su ejemplo me abrió las puertas a no limitar mi potencial o mis posibilidades. Me dio el permiso de seguir mis sueños, aunque no cupieran en una palabra. Hoy en día, gracias a mi mamá, aspiro a ser imposible de definir. Como decía en un principio, Gina Diez Barroso es la mujer más fregona que conozco, y espero que algún día mi hija pueda decir lo mismo de mí.

Con mucho amor,

Ivana de María, emprendedora, creadora de la app Storyplace (27 años)


Samantha Ricciardi

Managing director de la filial local de Blackrock, el mayor administrador de inversiones del mundo.

Mi lección más grande como mamá 

“Encontrar el equilibrio entre el trabajo y la familia, pero no solo en el tiempo real sino en cómo ocupas tus pensamientos. Cuando llegas a casa y escuchas las discusiones entre hermanos o los eventos del día de los hijos tiendes a divagar hacia el trabajo o tu larga lista de todos. Ser mamá me ha enseñado a darle la misma importancia, o más, a enterarme de quiénes estuvieron en el recreo mis hijas o por qué perdió el partido de rugby mi hijo, que al consejo de administración. Es muy importante que tus hijos sientan que eres empático con sus preocupaciones, retos, éxitos y que verdaderamente los escuches para tener la sensibilidad de cómo están y cómo los puedes ayudar. Y que sepan y sientan que tu apoyo será siempre incondicional”.

Carta de Lara a su mamá 

Mi mamá es la mejor en lo que hace porque es perfeccionista, perseverante, apasionada y, sobre todo, organizada. Para lo que hace, ser perfeccionista es importante, porque no hace nada a medias y le exige lo mejor a quienes trabajan con ella para que todo salga perfecto. 

Ser perseverante le ayuda porque aunque tenga que viajar al otro lado del mundo o trabajar día y noche, no se detiene hasta obtener lo que quiere. Mi mamá es muy apasionada, se esfuerza, siempre da lo mejor, pero no por obligación, sino porque le gusta. Ser organizada es lo más importante, porque con todo lo que hace tiene que tener control en el trabajo y en la casa. Nunca se le olvida llegar a una reunión, ni llevarnos comida a la escuela. 

Algo que hace a mi mamá la persona que es, es que mantiene el balance entre el trabajo y la familia. Aunque mis papás trabajan mucho, todos los fines de semana los pasamos juntos y vamos de vacaciones en cada oportunidad. Lo mejor de mi mamá es que a pesar de su trabajo, siempre hace tiempo para su familia. 

Lara (13 años)

Martha Chapa 

Pintora, escultora y escritora mexicana.

Mi lección más grande como mamá:

“Entender a mi madre, conocerla, disfrutarla y en todo caso ser una buena hija. Y luego, con el tiempo, asumir el rol de madre para transmitir amor, experiencia y fortalezas a mis hijas; con la aspiración de cumplir en la tan difícil, pero al mismo tiempo importante y trascendente, experiencia humana: la misión de llegar a ser una buena madre. Comprometiéndonos juntas en los grandes retos de nuestro tiempo, que lo mismo aluden a la equidad de género, la justicia y la prosperidad común”.


Carta de Laura a su mamá 

Mi mamá es una gran artista plástica mexicana a quien le tengo un enorme reconocimiento, pero para mí: es mi mamá. Es una mujer muy bella y muy inteligente. Ha sido un ejemplo de perseverancia, disciplina y tenacidad. Una de sus más valiosas enseñanzas es su capacidad de enfrentar la vida y de vencer cualquier obstáculo. En los momentos más difíciles de mi vida, siempre está a mi lado y sus consejos son herramientas indispensables para mi propia vida. Le tengo un profundo agradecimiento; su ejemplo me da fortaleza, esa que transmito a mis hijos y que ella me contagia. Quiero mucho a mi mamá, y soy muy afortunada por ser su hija y poder disfrutarla.

Laura, economista

Carta de Martha a su mamá 

Es fácil hablar de una mujer ejemplo de lucha, de cerrar brechas y que, con sus pinceles, su paleta y sus ganas, se convirtió en un referente nacional. La admiración surgió al mismo tiempo que el amor. Me di cuenta desde niña, que también quería encontrar mis propias armas para romper lo que llamo el techo de caramelo. Con ella, aprendí que las recetas que preparamos en las enormes cazuelas, deben tener los mejores ingredientes: la voluntad, la consistencia, la sensibilidad y, sobre todo, la inteligencia de saber dónde estamos paradas.

Juntas aprendemos la una de la otra: la experiencia, por un lado, el arrojo por el otro. No obstante, ambas tenemos la paciencia para la contemplación de la belleza. A Martha Chapa la pintaron desde pequeña, la esculpieron de una pieza, le regalaron primor infinito y bondad. Yo, como su hija, reconozco sus virtudes y matizo con los colores que ella inventa, mi profundo sentimiento de amor.

Martha Ortiz, Chef y propietaria de los restaurantes "Dulce patria" y "Ella Canta". 




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