La agencia meteorológica de las Naciones Unidas elevó el viernes su previsión sobre la rápida aparición de un fuerte fenómeno de El Niño en los próximos meses, y advirtió de que es probable que este fenómeno provoque un aumento de las temperaturas globales.
"Se han dado condiciones del Niño en el Pacífico ecuatorial, y existe un notable consenso entre los modelos de predicción en que se tratará de un Niño intenso", afirmó Álvaro Silva, científico de la OMM.
La intensidad del Niño es importante porque aumenta la probabilidad de que se produzcan fenómenos meteorológicos y climáticos extremos en diferentes partes del mundo, señaló Silva.
A principios de junio, la OMM había pronosticado un fenómeno de El Niño moderado o, posiblemente, fuerte, pero señaló que las previsiones recientes le habían dado más confianza en que se están desarrollando condiciones de un Niño fuerte en el Pacífico ecuatorial. La OMM indicó que podría revisar al alza su pronóstico si la información que se obtenga a lo largo del verano boreal apunta a un fenómeno de El Niño muy fuerte.
¿Qué es el fenómeno de 'El Niño'?
El Niño es un calentamiento periódico de las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico central y oriental, que suele durar entre nueve y doce meses, y que puede provocar un aumento de las temperaturas globales y del riesgo de fenómenos meteorológicos extremos, de acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial (OMM).
Las previsiones estacionales indican un patrón típico del Niño fuerte y robusto, que incluye condiciones más secas de lo normal en algunas partes del mundo, como América Central, el Caribe, América del Norte y del Sur, así como patrones más secos en el sur de Asia durante la temporada del monzón en algunas zonas de Indonesia y el sudeste asiático, según la OMM.
"El Niño también supondrá un impulso adicional a las temperaturas globales. Sabemos que, durante los años del Niño, las temperaturas globales suelen alcanzar niveles récord", afirmó Silva.
Europa sufrió la peor ola de calor jamás registrada entre el 20 y el 28 de junio, lo que provocó interrupciones en la generación de electricidad, dañó las infraestructuras y desbordó los sistemas sanitarios, según los expertos. El calor extremo fue, casi con toda seguridad, consecuencia del cambio climático, afirmaron los científicos.
Los efectos del Niño se dejarán sentir en diferentes regiones hasta finales de año y hasta bien entrado 2027, añadió Silva.
rdr