En el Museo de Memoria y Tolerancia se instaló la exposición temporal ‘Juego Limpio: La cancha que nos une”, como un espacio que busca generar conciencia sobre el impacto social del futbol, su capacidad de transformar vidas, así como los desafíos que aún persisten, como la homofobia, el racismo, la explotación sexual y el papel de la sociedad para construir entornos más seguros, incluyentes y sostenibles.
“Es una exhibición que estará durante seis meses y que habla del futbol, pero desde un enfoque social, con un enfoque humano, donde vamos recorriendo la historia de este deporte y todos los avances que se han logrado para tener un Juego Limpio, para que sea inclusivo y para que sea un juego para todos. Además abordamos reflexiones tanto de temas que parecen muy grandes como la igualdad de género, el consumismo de alcohol que hay en los partidos, hasta temas del día a día, que como seres humanos podemos trabajar cuando vamos a un juego”, declaró Anaís Jurado, directora del museo.
La exhibición cuenta con siete salas completamente ambientadas en el universo del futbol, donde se observa la evolución del balompié hasta convertirse en un fenómeno clave en la historia y la cultura de México y del mundo. En las salas hay más de 150 objetos, procedentes de coleccionistas, grandes figuras del futbol y reconocidos comentaristas.
“Son siete salas bastante inmersivas, tenemos mucha tecnología y donde hay mucho material audiovisual, tenemos una replica de las butacas del Estadio Azteca, además de un área intervenida por grafitis, en fin, un sin número de cosas”, mencionó Jurado.
Así, Juego Limpio es una exposición que propone experimentar la emoción del deporte no solo desde la narrativa, sino también desde la práctica, vinculando el fútbol con valores como el respeto y los derechos humanos, dentro y fuera de la cancha.
MGC