Andrea Dorantes se convirtió en la primera persona de toda Latinoamérica en llegar al Polo Sur en solitario, sin asistencia y completamente autosuficiente, tras recorrer mil 130 kilómetros a través de la Antártida, una distancia equivalente a viajar de la Ciudad de México a Texas, enfrentando uno de los entornos más extremos del planeta.
A nivel mundial, menos de 80 personas han logrado esta travesía. Andrea es ahora la mujer número 17 en el mundo en completarla y la segunda mujer de todo el continente americano, incluyendo Estados Unidos y Canadá. La expedición inició en Hércules Inlet, a aproximadamente 50 metros sobre el nivel del mar, y concluyó en el Polo Sur, a dos mil 800 metros de altitud, tras 55 días consecutivos de esfuerzo físico y mental extremo.
¿Qué tipo de expedición hiciste?
Estuve más de dos meses en la Antártida, pero de expedición fueron 55 días donde inicié de la costa interna hasta el polo sur, es un recorrido de mil 130 kilómetros y lo hice completamente en solitario y sin asistencia, eso significa que yo llevé todas las cosas necesarias en un trineo para sobrevivir.
¿Qué tan complicado fue cruzar la Antártida?
Creo que es una expedición muy demandante en todos los aspectos, en el físico, mental y emocional, porque no es solo arrastrar un trineo mientras vas esquiando durante 10 o 12 horas diarias, sino también el aislamiento absoluto y de que estás en el lugar más frío, más inhóspito del planeta y saber que vas completamente sola, entonces eso te lo hace más difícil, pero la recompensa es mayor. Siento que lo más difícil de toda esta expedición es la disciplina que debes de tener para que todos los días despiertes y enfrentes lo que vas a enfrentar afuera, que sí son condiciones extremas y debes seguir adelante porque tu vida está en riesgo.
¿Qué sentiste en el último día de la expedición?
Fue muy chistoso porque el Polo Sur lo ves tan lejano y sabes que faltan muchos días, así que cuando empezaba a pensar en el Polo Sur automáticamente cortaba el pensamiento y decía falta demasiado, pero un día te das cuenta de que ya no falta mucho, entonces en el último día llegó dije ya voy a terminar y era un sueño que se veía tan lejano porque fueron años de preparación para llegar de la mejor forma posible, por lo que, al cumplir ese gran sueño es muy difícil de dimensionar y procesar, pero es increíble tener esa sensación de que cumpliste un gran sueño.
¿Qué otra expedición tienes en mente?
Para esta expedición me estuve preparando intensamente durante tres años y fue una expedición muy demandante, que requirió mi presencia total, creí que tendría tiempo para pensar cuál sería la siguiente aventura, pero ahora no tengo claro qué sigue, así que me gustaría compartir mis enseñanzas a través de mis conferencias con jóvenes. Así que mi próxima aventura será totalmente compartir mi historia.
¿Cómo prepararte mentalmente para una expedición en solitario?
La parte mental es fundamental porque estas sin ningún estímulo y vas a estar muy consciente de cada pensamiento, entonces tu debes de tener un dominio completo de tu mente, pero siento que a mi me sirvió mucho la experiencia que tengo, he hecho diferentes retos y creo que cada aventura me dado diferentes herramientas que las pude aplicar en la Antártida para cumplir con ese gran objetivo. En el aspecto físico estuve enfocada en subir músculo porque es una expedición donde pierdes peso y me sirvió mucho que el año pasado hice expediciones en Noruega para entrenar, además crucé Groenlandia de costa a costa y fue también una preparación muy importante.
¿Qué te motiva a hacer este tipo de expediciones?
La verdad si me siento muy afortunada porque me convertí en la mujer número 17 en completar esta travesía, entonces me siento con mucha gratitud de representar a México en una expedición polar donde muy pocos países están presentes y creo que al final lo que me inspira es justamente romper mis propios límites y darme cuenta que ningún sueño es demasiado grande.
Las Cifras
111 kilos pesaba el trineo al inicio de la expedición y llevando únicamente lo indispensable. Al final llegó con 40 kilos, pero Andrea indica que nunca lo sintió más ligero.
40 grados bajo cero era la temperatura mínima en la que se encontraba la mexicana durante su expedición, mientras que la temperatura promedio fue de 28.
La Clave
Es la persona más joven en escalar los siete puntos más altos de los continentes: Monte Everest (Asia), Aconcagua (América del Sur), Denali (América del Norte), Kilimanjaro (África), Elbrus (Europa), Vinson (Antártida), y Puncak Jaya o Kosciuszko (Oceanía).
MGC