Tras tres rondas en LIV Golf Riyadh, evento inaugural de la temporada 2026, Ancer marcha empatado en la cuarta posición con -14, apenas a dos golpes de los líderes (-16). Golf sin ruido, preciso, de ese que no presume, pero aprieta cuando hace falta. En paralelo, Torque GC domina el tablero por equipos, dejando abierta la puerta a una doble celebración.
Este sábado se disputará la cuarta y última ronda, y el margen de error es mínimo. Ancer lo sabe. Lo siente.
No hubo una transformación radical respecto al día anterior. El cambio fue fino, casi invisible, pero letal en resultados.
“La verdad me sentí muy bien hoy. Del tee, con los fierros… bastante sólido. El putt reaccionó muy bien”, explicó tras firmar una ronda de 65 golpes, la mejor de su semana.
“Ayer jugué muy parecido a hoy, pero hoy metí muchos más putts. Eso fue lo que marcó la diferencia”.
En LIV, donde no existe el lujo de reconstruir una mala ronda, embocar es una forma de supervivencia. Y Ancer, ya veterano en este formato, está leyendo bien el ritmo.
Riyadh, la noche y el disfrute.
El contexto también importa. Jugar de noche en Arabia Saudita no es solo una postal exótica: es una experiencia distinta, casi íntima, que Ancer asimila con naturalidad. “Es una manera bastante padre de empezar la temporada. El campo está en increíbles condiciones y jugar de noche es algo que realmente disfrutamos. Es la única semana que lo hacemos”.
No habla un jugador presionado. Habla alguien cómodo, centrado, en control.
El equipo como ancla emocional.
En el tablero colectivo, Torque GC manda. Y Ancer vuelve a poner el acento en lo que no se mide en golpes: el vínculo humano. “Estoy muy emocionado de estar en este equipo, con amigos de muchos años. Disfrutamos competir juntos, empujarnos unos a otros para mejorar”. Declaró el golfista mexicano en conferencia de prensa.
Abraham Ancer's long eagle putt on 6 was a WILD one ????#LIVGolfRiyadh pic.twitter.com/fYyPOikWrI
— LIV Golf (@livgolf_league) February 6, 2026
Esa misma visión lo ha llevado fuera del campo a asumir un rol activo como embajador de XUNTOS, que impulsa valores de comunidad, identidad y colaboración, conceptos que Ancer traslada con naturalidad a su manera de competir. No es un discurso aprendido: es coherencia entre lo que juega y lo que representa.
La última ronda: cabeza fría, ambición intacta
El escenario ideal está claro: cerrar la semana levantando la copa en el primer torneo del año. Pero Ancer no se deja seducir por la épica anticipada. “Sería increíble empezar así la temporada, pero queda mucho trabajo. Las cuatro tarjetas cuentan. Todos tenemos que jugar sólido”.
Ancer llega a la ronda final cerca, entero y con la cabeza en su lugar. Si el putt vuelve a responder y el equipo sostiene el pulso, la noche de Riyadh puede cerrar con acento mexicano. Y sin necesidad de levantar la voz.
CIG