Con la participación de Juan Luis Hernández Avendaño, Iñigo Fernández y Mariana Ramírez Estrada, en la FILC se presentó el libro 'Historia Mexicana', de Juan de Tovar, publicado por el Grupo de Editoriales Universitarias AUSJAL, donde participan la Universidad Iberoamericana, el Instituto de Estudios Superiores de Occidente y la Universidad Rafael Landívar, abriendo un diálogo sobre la memoria, identidad y cultura.
La importancia de esta obra se concentra en su origen y aborda la historia de los mexicas desde su salida de Chicomóztoc (lugar de las siete cuevas), el mítico sitio de origen de los siete pueblos nahuatlacas: tepanecas, xochimilcas, chalcas, acolhuas, tlahuicas, tlaxcaltecas y mexicas, que migraron hacia el Valle de México, y hasta su derrota frente a la alianza hispanotlaxcalteca, difundida en el Manuscrito Tovar en 1587.
Los panelistas indicaron que este libro representa la primera edición completa, crítica y filológicamente moderna del documento elaborado originalmente a partir de fuentes indígenas y embellecido con ilustraciones de tlacuilos, es decir, pintores-escritores nahuas. Fueron Jaime Marroquín Arredondo y José Luis Nogales Baena los autores e investigadores responsables de la edición.
Reflexionan sobre la historia
“Me parece muy interesante lo que este códice arroja en torno a la historia de los antiguos mexicanos, particularmente en este caso el Imperio azteca, a los mexicas, y me parece interesante el por qué lo tenemos nosotros hoy. La historia es que un virrey le encarga a Tovar hacer esta historia, y este virrey lo hace porque está muy interesada la corona en saber qué pasa exactamente en los capitolios tanto de la Nueva España como en El Perú. Estaban muy interesados en saber qué había antes y sobre todo de estos dos grandes imperios, el Imperio azteca y el Imperio inca”, refirió Hernández Avendaño, rector de la Ibero Torreón.
Sobre Juan de Tovar, destacaron tanto el rector como Mariana Ramírez Estrada, que fue el primer sacerdote jesuita mestizo de la Nueva España, al que se le atribuye el dominio de lenguas originarias. No obstante, se destacó que entró como novicio de la Compañía de Jesús siendo ya sacerdote. Publicó el catecismo en náhuatl.
Iñigo Fernández, por su parte, destacó que se vive en un escenario donde prevalecen debates en torno a la conquista y a las culturas originarias.
Debate sobre el pasado
“En realidad la historia no es en blanco y negro, siempre va a ser en grises. Transitar por estos extremos es muy seductor porque nos hace sentir en el lado correcto de la historia, lo que cada quien entienda, blinda nuestras certezas y nos da la sensación de que siempre tenemos la razón, hablamos desde la razón”, dijo Fernández, quien acotó que la historia es diálogo e historiar exige que el centro de las disciplinas es el ser humano, cuya praxis es el resultado de la atención constante entre libertad y la imperfección.
“De ahí que el interés historiográfico debe o debería, por lo menos, alejarse de las narrativas totalizadoras que simplifican y uniforman el pasado para volcarse en la recuperación del matiz; lo que importa son los detalles porque en los detalles es donde cobran vida las fisuras y contradicciones que otorgan genialidad al relato. Y eso es lo que hacen los autores de esta edición crítica”.
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