Que la obra de un artista oaxaqueño como Sergio Hernández (1957) forme parte del acervo del Metropolitan Museum of Art de Nueva York (Met), es un hecho que reconfigura narrativas y coloca en el mapa global una sensibilidad nacida en el sur de México.
Este año, cinco estampas y una pieza en técnica mixta del pintor y grabador ingresaron al Met gracias a la donación del profesor, curador e investigador Edward J. Sullivan y su esposo Clayton Kirking.
Las obras realizadas entre 2017 y 2020 en el taller Fernando Sandoval, en Oaxaca, mediante aguafuerte, aguatinta y punta seca, además de una intervención con pigmento en azul maya, provienen de la colección personal de Sullivan, figura clave en la difusión del arte latinoamericano en Estados Unidos.
Nacido y formado en Oaxaca, Sergio Hernández ha construido una obra marcada por la confluencia entre la tradición pictórica local y búsquedas contemporáneas. Su práctica recorre el dibujo, la gráfica y la pintura mural, explorando iconografías regionales, cosmogonías y técnicas mixtas que dialogan con materiales y saberes del estado.
La incorporación de su obra al Met no sólo es un reconocimiento individual, sino también un gesto simbólico para el arte oaxaqueño que lo sitúa junto a nombres que ya integran las colecciones internacionales, mostrando la vitalidad de una escena cuyos imaginarios y técnicas continúan renovándose.
Sergio Hernández, artista de la Colección MILENIO Arte, habla del momento creativo en que se produjeron las piezas donadas, la importancia de haber sido coleccionado por Edward J. Sullivan y el nuevo desafío que tiene por delante: la realización de pinturas murales al fresco para el estadio de beisbol Yu’va en Oaxaca.
También se refiere al sentido de este reconocimiento y lo que implica para la visibilidad del arte indígena y contemporáneo de la región.
¿Cuáles y cuántas piezas fueron las que se donaron al Met?
Son cinco obras gráficas y una obra en técnica mixta. Se realizaron entre 2017 y 2020 en el taller del maestro Fernando Sandoval, en Oaxaca. Las técnicas fueron aguafuerte, aguatinta y punta seca. En cuanto a la obra mixta, la intervine con pigmento en azul maya.
¿Cuándo se ingresó la obra al Mety quién las donó?
Las obras pertenecían a Edward J. Sullivan, profesor de Historia del Arte del Instituto de Bellas Artes de la Universidad de Nueva York, Es curador, investigador, docente y coleccionista junto con su esposo Clayton Kirking. Ellos donaron las obras al Metropolitan Museum of Art de Nueva York en este año.
¿Qué significa esto en su carrera?
Es una grata noticia ser parte de tan importante colección, como lo es la del Met.
¿Qué implica esto para el arte oaxaqueño?
Implica ser parte del grupo de artistas representantes de la cultura de Oaxaca, como Francisco Gutiérrez, Rufino Tamayo, Rodolfo Nieto, Francisco Toledo y Rodolfo Morales.
¿Alguna vez soñó con que su arte conquistaría el Met?
Nunca he soñado en ser un conquistador y no ha sido de mi interés representar absolutamente nada. Me da gusto que el profesor Edward J. Sullivan donara mi obra siendo un crítico tan influyente del arte contemporáneo y amante del arte latinoamericano.
En este momento de tensión política y económica en la relación entre México y Estados Unidos, ¿qué representa el que la obra de un artista mexicano enriquezca el acervo de un museo como el Met?
Creo que el Metropolitan Museum of Art es consistente en su interés hacia el arte latinoamericano, y esa característica resalta incluso más debido a la política cultural mexicana, en la que son los indios muertos y no los indios vivos los que interesan. Me alegra incluso ver que la crítica estadunidense actual trate mejor a los creadores indígenas de México que el actual oficialismo cultural, que los invoca siempre, pero no los pela.
¿Qué reto ahora tiene en puerta?
La realización de pinturas murales al fresco en el nuevo estadio de beisbol de Oaxaca Yu’va por invitación de Alfredo Harp Helú y su esposa, la doctora Isabel Grañén Porrúa. En estos murales exploro el tema de la cosmogonía, y están inspirados en la bóveda de Svalbard y las semillas cósmicas.
Así como el Met tiene hoy su obra, ¿qué otros museos en México y en el mundo cuentan con otras piezas suyas?
En el Museo Würth de Künzelsau, Alemania; en el Museo de Arte de San Antonio, Texas; en el Museo de Arte de San Diego, California; en la colección del Museo de Franco Maria Ricci, en el Laberinto de la Masone en Parma, Italia, y en el Museo de Arte Moderno, del Instituto Nacional de Bellas Artes y Literatura, en Ciudad de México.
En palabras del experto
El profesor, curador e investigador Edward J. Sullivan, además de ser coleccionista del creador, también ha escrito sobre su obra. Este es un fragmento del texto “Sergio Hernández y su visión del mundo desde Oaxaca: Notas biográficas y análisis visual”:
“En 1998 Sergio Hernández tuvo su primera exposición individual en el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca bajo el título de ‘El circo’, apuntando ya a su interés por el comportamiento salvaje de animales y humanos, así como por los espectáculos fantásticos y grotescos. Sus obras de tema circense forman parte de su repertorio personal característico, y comienzan a desarrollarse ya desde esta época".
“Más tarde, el artista dirige su atención al antiguo libro maya del Popol Vuh, un texto en el que se inspira para realizar pinturas y grabados que no son una representación literal de este antiguo manuscrito, sino un intento por recuperar la profundidad espiritual y místicas de la sabiduría indígena. Los animales, imaginarios y fantásticos, vuelven a hacerse presentes también en esta serie, y a ellos se suman las imágenes de esqueletos, quienes se convierten también en un tema dominante, entrando así en diálogo no sólo con el arte prehispánico, sino con grandes figuras del arte gráfico de México y el mundo, como Manuel Manilla, José Guadalupe Posada, Francisco Goya, James Ensor, y Paul Delvaux, entre otros”.
“Durante las últimas dos décadas, Sergio Hernández ha tenido decenas de exposiciones en México y en el extranjero. Italia, Alemania, España, Bélgica, Suiza, Rumanía y Holanda han mostrado obras de Hernández en sus galerías y museos”.