Cultura

“Vivimos en una Edad Media con internet y hogueras digitales”: Ricardo Zárate

El escritor explora en su novela La llamaron monstruo el mal, la deshumanización y la cultura de la cancelación.

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Cristal es una adolescente que aparece cubierta de sangre. Es la única testigo del asesinato de dos niños, pero ante la falta de respuestas, los medios y la opinión pública la convierten en la única culpable.

Esa es la premisa de La llamaron monstruo (Ediciones Urano), novela de terror de Ricardo Zárate, quien explora a través de su protagonista las distintas manifestaciones del mal y la manera en que una sociedad puede convertirse en cómplice de él.

"Es una historia donde hay muchos monstruos y se convirtió en una exploración del mal y de sus diferentes manifestaciones, desde la más sobrenatural. Pero entendí que, para que un monstruo se levante, el entorno debe ser igual de monstruoso. Creo que, para que el mal triunfe, necesita de nuestra complicidad”, explica el autor.

El bosque es otro de los protagonistas de la novela, un espacio clásico del terror."Es una locación que tiene una carga simbólica impresionante y tiene un papel protagónico en la historia. Me encantan las cosas por lo que son y por lo que significan, y es el bosque de la mente, de la sociedad. El bosque tiene su imagen romántica, pero también tiene su parte espantosa porque en ese lugar encontrabas ladrones, asesinos, violadores, brujas... Lo desechado. Entonces, se convirtió en ese lugar oscuro donde se ocultaba la maldad y proviene de ahí este terror psicorreligioso”, agrega Zárate, ganador del Premio Gran Angular de Literatura Juvenil en 2022.

Tras pasar unos años en un psiquiátrico, Cristal sale y decide, junto a su padre, enfrentar la oscura fuerza milenaria que se esconde en el bosque. Sin embargo, descubre que su verdadera motivación no es la venganza.

"La protagonista en un principio cree que lo que la mueve es el deseo de revancha y de venganza. Pero descubre que la fuerza que la está impulsando es el amor y este gran anhelo por la justicia”.

​Para Zárate, escribir la novela también significó reivindicar un género que con frecuencia ha sido considerado menor."Me hizo ver que a veces el género de terror es considerado como algo menor, como de segunda mano, y le han hecho siempre el ‘fuchi’ a todo lo que huele a mitológico o espiritual, encerrándolo en lo esotérico. Pero lo que hace el género es ponerse en el centro y demostrar que estos fenómenos están aquí. Es como esa frase que a veces se considera obvia que dice: ‘El mayor triunfo del demonio es que la gente piense que no existe’, y conviene que la sociedad crea eso; juego con todos esos elementos en la historia”.

Trascender el miedo

En La llamaron monstruo, el autor también aborda la cultura de la cancelación y el linchamiento público.

"Vivimos en una Edad Media con internet. Las hogueras digitales se encienden rápidamente y hasta existe ese placer venéreo por castigar al otro si no piensa o no ve el mundo como nosotros. Curiosamente, el principal inquisidor es el que se dice progre. Hay mucho amor por la diversidad, pero ¿realmente nos interesa la diversidad que no piensa ni ve el mundo como nosotros? Tanto hombres como mujeres son perfectamente capaces de matar a alguien por defender una idea, una creencia, una abstracción. Y este asesinato puede ser literal o simbólico”.

En la novela, el antagonista está claramente definido: el Anticristo, la Bestia: "Creo que el ser humano naturalmente tiende a la mancomunidad y también tiene una tendencia natural a mancharse de barro y caer en el envilecimiento. San Juan lo llamaba la bestia, porque su esencia es la imbecilidad humana. Y para que la bestia se levante, hay que animalizar el entorno, a la gente. Es lo que estamos viendo nosotros, sin darnos cuenta: un proceso gradual y progresivo de deshumanización”.

Sin embargo, Zárate asegura que su intención no es simplemente provocar miedo. "La persona que lee género de terror no lo hace para sentir miedo. Quien quiera sentir miedo, va y lee las noticias. El lector del género busca otras cosas, como trascender un miedo, buscar la luz. Lo dice G. K. Chesterton: ‘Los cuentos de hadas existen para mostrarle al niño que el dragón puede ser vencido’. Y el género de terror lo que nos muestra es la posibilidad de que el mal puede ser vencido. Entonces, hay una cuota de esperanza que el lector busca cuando lee el género”.

Finalmente, el autor, quien un día decidió dejar de lado su carrera de ingeniero industrial y de sistemas para escribir, comenta:

"Fue una decisión totalmente irracional. Es un despropósito, porque dedicarse a escribir en un país no lector se explica desde el sinsentido. Pero... amo mi oficio, es lo que me gusta hacer. Me gustaría convertirme en uno de los escritores que comen tres veces al día de lo que escriben, pero, bueno, tampoco nadie me pidió a punta de pistola ser escritor. Fue una decisión, sí, irracional, pero mía”.

BSMM

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Vicente Gutiérrez
  • Vicente Gutiérrez
  • vicente.gutierrez@milenio.com
  • Periodista desde hace 25 años y especialista en temas culturales, la industria del entretenimiento y cinematográfica. Por su experiencia y conocimiento, también ha participado en temas de política y de negocios. Es reportero de cultura en Milenio y locutor en “La Taquilla”, programa de Radio Fórmula 104.1 FM.
Queda prohibida la reproducción total o parcial del contenido de esta página, mismo que es propiedad de MILENIO DIARIO, S.A. DE C.V.; su reproducción no autorizada constituye una infracción y un delito de conformidad con las leyes aplicables.
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