El Papalote Museo del Niño inauguró dos nuevas exhibiciones permanentes: “Interconectados”, dedicada al conocimiento del cuerpo humano, y “Wow Lab”, un espacio enfocado en la experimentación científica.
“Interconectados – Un viaje sensorial por el cuerpo humano” es la renovación de la sala “Mi Cuerpo”, una de las más visitadas del museo, que recibe cerca de medio millón de personas al año. El nuevo espacio fue desarrollado en colaboración con Grupo Bimbo y mantiene un enfoque educativo con una propuesta más sensorial e inmersiva.
La exhibición permite a las y los visitantes explorar la relación entre los sistemas del cuerpo humano, los sentidos y las emociones a través de actividades interactivas. El recorrido incluye el estudio de tres sistemas: circulatorio, musculoesquelético e inmunológico, mediante experiencias como “Sonidos de su interior”, “Radares enigmáticos” y “Sexto sentido”. El espacio está diseñado para recibir hasta 10 visitantes simultáneamente.
La directora del Papalote Museo del Niño, Alejandra Cervantes, señaló que estas aperturas forman parte de una actualización del museo enfocada en el aprendizaje y la experiencia de las infancias.
“En Papalote, los niños no son el futuro, son el presente. Con estas aperturas, no solo renovamos nuestras paredes, renovamos nuestro compromiso con una niñez más sana, curiosa y empática”.
Por su parte, Juan Nosti, director de Marketing de Bimbo México, indicó que la colaboración busca acercar el conocimiento del cuerpo humano mediante el juego y la interacción.
“A través de esta experiencia interactiva, los visitantes tendrán la oportunidad de explorar, de jugar, y de sorprenderse con todo lo que el cuerpo humano hace a diario. Por eso hemos sido aliados del Papalote desde sus inicios hace 33 años, para que todos sus visitantes, chicos y grandes, toquen, jueguen y aprendan.”
Ciencia divertida para todas y todos
En paralelo, el museo presentó “Wow Lab – Ciencia que sorprende”, un laboratorio de experimentación que renovará sus contenidos cada cuatro meses. Este espacio tiene como objetivo acercar a niñas y niños a fenómenos científicos a través de actividades prácticas.
De acuerdo con datos compartidos por el museo, el 75 por ciento de la población mexicana manifiesta interés en la ciencia y la tecnología. En este contexto, “Wow Lab” plantea actividades guiadas por un personaje llamado Curiox, que introduce conceptos científicos mediante dinámicas interactivas.
En su primera etapa, el laboratorio incluye dos experiencias: “Electrovarita”, enfocada en la fuerza electrostática, y “Hechizo embotellado”, que aborda el movimiento circular y la fuerza centrípeta.
Ambas exhibiciones forman parte de la oferta permanente del museo, están incluidas en el acceso general y operan dentro del horario habitual del recinto.
Con este tipo de acciones y desde hace más de 30 años, el Papalote Museo del Niño se ha consolidado como un espacio dedicado al aprendizaje a través del juego y la exploración, con propuestas interactivas dirigidas a infancias y sus familias.
GCM