Cultura

Morakana, un estudio que cruza arte, ciencia y tecnología

El proyecto, fundado por Tiri Kananuruk y Sebastián Morales Prado, trabaja a partir de la experimentación con sistemas biológicos y tecnológicos.

El estudio Morakana, fundado en Nueva York por la artista tailandesa Tiri Kananuruk y el artista e ingeniero mexicano Sebastián Morales Prado, desarrolla una práctica artística que cruza arte, ciencia y tecnología a partir de la experimentación con sistemas biológicos y tecnológicos. Ambos se conocieron en 2016 durante la maestría en Arte y Tecnología en la Universidad de Nueva York (NYU) y comenzaron a colaborar de manera formal en 2017, consolidando el proyecto durante el confinamiento de 2020.

“Desde 2017 empezamos a colaborar y por muchos años nos ayudábamos mutuamente en nuestras prácticas individuales, pero siempre hablábamos de formar un proyecto juntos porque compartíamos preguntas fundamentales similares”, comenta Tiri Kananuruk.

Durante ese periodo, viviendo en un departamento de 24 metros cuadrados en Chinatown, desarrollaron performances en línea basadas en la observación microscópica de una gota de agua, cuyos movimientos celulares activaban sistemas de audio generativo mediante visión computacional.

“La gota, de apenas unos centímetros, se volvía inmensa y llena de vida”, relata Sebastián Morales Prado.

Herramientas, procesos y obras

Morakana define su práctica a partir de la integración de hardware, software, biología y performance.

“Fundamental en nuestra práctica está la idea de fusionar todo; cuando sumas dos cosas no se suman, se multiplican”, cuenta Kananuruk, al explicar que incluso el nombre del estudio surge de la unión de sus apellidos.

Para el dúo, el desarrollo de herramientas propias es parte central del proceso artístico. “Al crear nuevas herramientas, de cierta manera creas nuevos mundos”, comenta Morales Prado.

El desarrollo de herramientas propias es parte central del proceso artístico. (Foto: Especial)
El desarrollo de herramientas propias es parte central del proceso artístico. (Foto: Especial)

Esa aproximación se refleja en Histolysis, una instalación modular inspirada en procesos de metamorfosis, construida con tarjetas de circuitos, motores y estructuras impresas en 3D que se contraen y expanden de forma pseudo-orgánica.

Histolysis intenta generar en el espectador esa sensación de incertidumbre de que algo está cambiando, pero no saber ni qué ni cómo”, relata Kananuruk, y adelanta que su intención es ampliar la instalación para envolver al visitante.

La relación entre organismos vivos y sistemas electrónicos continúa en Inoculated, proyecto en el que experimentan con el crecimiento de hongos sobre circuitos capaces de recolectar energía de ondas wifi.

Inoculated, proyecto en el que experimentan con el crecimiento de hongos sobre circuitos capaces de recolectar energía de ondas wifi. (Foto: Especial)
'Inoculated', proyecto en el que experimentan con el crecimiento de hongos sobre circuitos capaces de recolectar energía de ondas wifi. (Foto: Especial)

“Después de varios intentos logramos que el hongo colonizara la superficie sin dañar los componentes electrónicos”, cuenta Morales Prado.

Inspirada en los líquenes, la obra plantea una forma de coexistencia entre infraestructura tecnológica y vida biológica y abre la pregunta:

“¿Qué va a pasar en el próximo billón de años?”, comenta Kananuruk.

Otro proyecto relevante es Cumulus, que monitorea nubes en la frontera entre México y Estados Unidos mediante dispositivos autosustentables conectados a datos públicos de la NOAA. La obra traduce información satelital en imágenes visibles en pantallas e-ink y fue reconocida con el Gold Award 2025 del Lumen Prize.

Kananuruk y Morales Prado han recibido también el A’ Design Award por Nopales y el Lighting Design Award por Histolysis, además de participar en residencias y programas como NEW INC, Creative Capital, CultureHub y Genspace. Actualmente trabajan en una herramienta que permita la interacción bi-direccional con organismos unicelulares.

“Es como un microscopio al revés, donde el humano se vuelve del tamaño de una célula”, relata Morales Prado.

El proyecto culminaría en un performance concebido como un dueto entre humanos y organismos microscópicos. “Buscamos conversación, no dominio”, cuenta Kananuruk.

Sebastián Morales Prado y Tiri Kananuruk. (Foto: Especial)
Sebastián Morales Prado y Tiri Kananuruk. (Foto: Especial)

Sobre los fundadores

Tiri Kananuruk es artista y docente; ha impartido clases en la School for Poetic Computation, la Universidad de Nueva York y actualmente en Yale University. Sebastián Morales Prado es artista e ingeniero y se desempeña como director de diseño en Clixo, empresa de juguetes con presencia internacional reconocida por la revista TIME en 2025.

PCL

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Gabriela Gorab
  • Gabriela Gorab
  • Curadora, gestora y columnista de arte y cultura. Licenciada en Artes (Bond U.); estudios en MIT, MoMA, Harvard. Cofundadora de Artists’ Container y Socia de El Lion que Ruge Films. Experiencia en Australia, NZ, Inglaterra, Indonesia y EU.
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