Las redes sociales y las plataformas digitales no solo cambiaron la comunicación cotidiana, sino que transformaron radicalmente las dinámicas afectivas y las formas de relacionarse.
Bajo este panorama, la escritora Mireia Yévenes convirtió una vivencia personal en una ficción cargada de suspenso con Sugar Killer, un thriller psicológico que pone bajo la lupa la autonomía de las mujeres y las brechas de poder.
La trama sigue los pasos de Macarena, una joven inmersa en el circuito del arte y marcada por un pasado complejo. A través de la protagonista, la autora invita a cuestionar los lazos que se tejen en el entorno virtual y la urgencia de construir relaciones basadas en la equidad.
"Soy una gran defensora de los vínculos horizontales, creo que es a lo que deberíamos aspirar como adultos. Para ello necesitamos reflexionar cómo nos estamos vinculando, ya sea con nuestra pareja, con nuestras amistades, con nuestra familia o compañeras de trabajo", explicó Yévenes.
En la obra, la sororidad y el acompañamiento femenino juegan un rol crucial para enfrentar circunstancias que ponen a prueba la integridad individual. La autora plantea la amistad entre mujeres como un refugio indispensable para contrarrestar mandatos sociales.
"El sistema patriarcal nos invita todo el tiempo a compararnos, a batallar entre nosotras, a criticarnos y juzgarnos. Ahí está ese canto a la amistad: al final, lo que te puede salvar es tu amiga", destacó.
Más allá de la intriga propia del género, Sugar Killer busca descolocar al lector para detonar una introspección sincera sobre situaciones que podrían resultar cercanas o cotidianas.
"Yo quería generar incomodidad, porque creo que desde la incomodidad, quien se la permite, puede aprender muchísimo. Si algo de lo que te estoy contando te incomoda es porque te hace espejo con algo de tu vida", concluyó la escritora.
rahp