Dame mil besos y después dame cien más
Catulo
Aún cuelgan los trajes en el armario,
Algunos pares de zapatos se miran entre sí
Esperando unos pies que no vendrán.
Te has mudado a otro plano, me dicen,
dejándome olvidada.
No me enviaste pasaje, ni correo, ni WhatsApp.
Te has vuelto de lo peor, me aplicaste la ley del hielo
y no me cuentas nada. Y me muero por preguntarte tantas cosas:
si allá no necesitan zapatos, y si la ropa es creación virtual.
Si hacen el amor con la misma necesidad, con la asfixia y las ganas del otro.
Si se miran con los ojos de amor con que nos mirábamos,
Si se confiesan todo o también se guardan secretos.
Si se tocan y se abrazan o esa modalidad solo se da en planos más espesos,
más retrógradas como la Tierra.
¿Acaso utilizan teléfonos para comunicarse?
¿O solo vuelan con el pensamiento de un lugar a otro?
Seguro no hay atascos de tráfico ni violencias inútiles.
Cómo te odio mi querido Catulo
que dejaste a tu Lesbia a expensas de los lobos,
sin embargo, te mando besos y mil besos más,
si es que tienes labios para alcanzarlos.
AQ / MCB