La deslumbrante participación de Bad Bunny en el Super Bowl y luego la triste noticia de la muerte de Willie Colón en Nueva York el pasado 21 de febrero han puesto de nueva cuenta los reflectores en la música latina en Estados Unidos, que tanto ha contribuido a la creación y exploración de nuevos sonidos que luego se han extendido por todo el planeta con numerosos géneros y propuestas, pero con un swing inconfundible.
Guía de la música latina, como su nombre lo indica, es un prontuario que nos acerca al origen, desarrollo y expansión de los ritmos que nos dan identidad, con sus compositores y sus intérpretes, con sus canciones y sus bailes, que han emigrado hacia el norte para conquistar nuevas audiencias, como ha sucedido con el bolero, la rumba y el son procedentes de Cuba.
Escrito por el periodista puertorriqueño Ed Morales, el libro indaga en las raíces africanas, europeas e indígenas de la música latina, verdadero caleidoscopio en el que tienen cabida lo mismo el folclor andino que una canción ranchera, que incluye también el merengue, el bossa nova, la samba o el tango, cuya elegancia y erotismo han dejado huella en Hollywood.
La música latina, escribe el autor, “tiene un swing y un alma que trasciende las fronteras y los idiomas”. En Estados Unidos se ha fusionado con el blues, el jazz y otros ritmos. Ahí está Santana como ejemplo del sentimiento latino en el rock, y Carlos Vives y Gloria Estefan coqueteando con el pop, brindando nuevos aires a los sonidos del vallenato, la guaracha o el son.
Publicada por Robin Book, en esta guía Morales nos lleva por diferentes épocas y estilos de la música latina; entre otras cosas, dedica un amplio espacio a la cumbia con sus grandes exponentes, como Totó la Momposina o el Grupo Niche, habla de la música regional mexicana y del género tejano en el que Selena brilló como nadie, también, inevitablemente, al fin puertorriqueño, del imperio de la salsa en Nueva York, en el que se inscriben, entre una larga lista de estrellas, la cubana Celia Cruz, el panameño Ruben Blades y el puertorriqueño Héctor Lavoe, con quienes Willie Colón, también con raíces en Puerto Rico, grabó algunos de sus mayores éxitos, como señala en el autor en el capítulo correspondiente de Guía de la música latina. En su recuento están el álbum Cosa nuestra (1969) en el que participa Héctor Lavoe y del que se desprende la canción “Che che colé”; Siembra (1978), una de las grabaciones emblemáticas de Willie Colón que muestra su profundo compromiso social y el de Rubén Blades, compositor de la canción homónima y de la célebre “Pedro Navajas”. En el álbum Metiendo mano vuelve a asociarse con Blades, compositor de “Pablo Pueblo”; en 1977 Willie se unió a Celia Cruz con “Usted abusó”, con la Reina volvería a grabar varias veces, una de ellas dio origen al álbum Celia y Willie (1981), ese mismo año lanzaría el álbum Canciones del solar de los aburridos, con un fuerte contenido social y político, como fueron todas sus colaboraciones con Blades.
Guía de la música latina es una obra de referencia sobre nuestros ritmos populares, que han hecho bailar y cantar al mundo entero, pero también han expuesto los problemas de injusticia, clasismo y racismo que aquejan a la región como lo hizo Willie Colón en tantas canciones.
AQ / MCB