Ciudad de México /
Apareció en mi sueño un colibrí.
Inmóvil en su vuelo, se meció
y con su larga púa penetró
el orificio de una flor. Lo vi
satisfacerse delante de mí.
Desfachatado, él estaba en su yo.
Yo lo vi a él y él en mí se miró.
En su acrobacia me empequeñecí.
Ahora yo era el pájaro pequeño
que sacaba y metía el largo pico
en la Bella de blanca piel rosada.
¿Quién era él? ¿Quién era yo en ese sueño?
¿Y quién tomó con su ahusado hocico
esa flor que volvía de la Nada?
Este poema forma parte de un libro en preparación
AQ / MCB