El artista Joca inaugurará el próximo 23 de mayo a las 20:00 horas la exposición Non Finito en el Museo de la Ciudad de Mérida. Curada por Rafael Pérez y Pérez, la muestra reúne 30 obras que exploran la construcción de la identidad en el contexto contemporáneo a través de un lenguaje pictórico que combina retrato y abstracción. La exposición permanecerá abierta hasta el 30 de agosto de 2026.
Para Joca, el proyecto parte de la idea de que la identidad se encuentra en constante transformación:
“Creo que la identidad hoy en día es efímera en lugar de contundente. Conceptos como verdad, realidad e identidad no son tan fáciles de definir como lo fueron en nuestra niñez. Cuando yo crecí, antes del internet y de las redes sociales, ese tipo de conceptos eran absolutos. Hoy en día, la verdad la construyen los influencers; la realidad ya no solamente se considera como algo físico, sino también virtual; y la identidad se esconde detrás de una computadora, una tablet o un celular”.
La exposición Non Finito
La muestra plantea el retrato como una imagen abierta, donde los rostros aparecen fragmentados, distorsionados o parcialmente disueltos.
“Es un intento por mostrar que no hay una sola cara para nadie. Todos tenemos distintas facetas, somos distintas personas frente a unos y frente a otros, incluso en nuestras redes sociales. No sé si eso haga al retrato más honesto, pero sí más cercano a la realidad actual”, dice el artista.
Para el curador Rafael Pérez y Pérez, la exposición se distancia de la idea tradicional del retrato como representación exacta y propone imágenes atravesadas por la fragmentación y la emotividad.
En Non Finito, Joca también aborda la relación entre tecnología y construcción del yo:
“Vivimos en una época en la que, más que nunca, los momentos importantes se nos escapan entre los dedos por estar más preocupados por construir nuestros avatares virtuales en redes sociales. Nos interesa más lo que el otro juzgue de nuestra vida por lo que compartimos en internet que lo que realmente vivimos a puerta cerrada”.
El concepto de non finito, históricamente asociado a la obra inconclusa, se convierte aquí en una reflexión sobre la imposibilidad de fijar una identidad definitiva.
“Nunca terminamos de conocer a una persona ni siquiera si convivimos con ella todos los días. El ejemplo número uno somos nosotros mismos. No terminamos de conocernos, de mutar y de sorprendernos de nuestras propias decisiones”.
En ese sentido, el artista explicó que su interés no radica en la semejanza física del retrato, sino en aquello que la imagen puede provocar:
“Lo que me interesa es más lo que nos haga pensar y sentir ese retrato”.
La exposición también incorpora una dimensión vinculada a la salud mental y a los procesos de fragmentación interna. Joca contó que fue durante un episodio de disociación cuando descubrió su práctica artística:
“Hacer estas obras me rescató de un abismo psicológico que cada vez se mostraba más amenazante. El trastorno de ansiedad me carcomía por dentro. Por eso no puedo dejar de incluir mis propios trastornos mentales dentro del proceso y el planteamiento de mis obras”.
Sobre la experiencia de presentar su primera exposición institucional en Mérida, el artista comentó que le interesa desplazar la atención de la figura del autor hacia la obra misma:
“La obra es real. La podemos ver, tocar, compartir en redes sociales, fotografiar y enviar a cualquier parte del mundo. Nos puede hacer sentir algo o hacernos reflexionar sobre identidad, salud mental o estándares de belleza. Eso es lo único que importa”.
Más acerca de Joca
Joca (1984) es un artista con nacionalidad mexicana y española cuya práctica explora la relación entre identidad, tecnología y entornos digitales contemporáneos.
Su obra combina elementos del retrato clásico con procesos abstractos y expresivos que abordan temas como anonimato, hiperrealidad y salud mental. Ha presentado exposiciones individuales en Guadalajara, Ciudad de México y Mérida.
hc