La Quiñonera, ese refugio de la escena independiente, se transforma durante el maratón futbolero en el lugar donde no sólo se ven los partidos de la selección de México en el Mundial 2026, sino que también se puede apreciar la exposición Al balón le vale m*dres, enriquecida con un calendario de actividades, en Huayamilpas.
Aquí se celebra, se cuestiona y se arma la pachanga intelectual. Si en otros lados todo es “¡gol!”, en La Quiñonera hay retas, crítica, debate, pero también fiesta, dice el cocurador de la muestra, Mario Stoylov.
“Al balón le vale m*dres fue una frase que soltó Néstor Quiñones en una de esas juntas en La Quiñonera, propuesta irreverente que se quedó y dio nombre a esta exposición, la cual sólo usa al balompié como pretexto para abordar diversos temas.
En palabras del cocurador, la idea de la exhibición, que se podrá visitar hasta el 19 de julio, nació del colectivo Malpaís, que extendió la invitación para pensar el futbol no sólo como tema, sino como plataforma política.
“No es una exposición de arte político de futbol, sino políticamente una exposición sobre futbol. Más que una curaduría tradicional, es un trabajo de taller porque trabajar en La Quiñonera es trabajar para el otro, para el artista y para el espectador”.
La muestra convocó a 40 artistas y rehúye la voz única del curador como sacerdote, pues en lugar de imponer un relato, se contempla a la pluralidad para construir el discurso de forma colectiva.
“Me interesaba que expusieran artistas consolidados al lado de artistas emergentes, que convivieran las dos generaciones, hicimos énfasis en recuperar nombres que aún no han recibido el reconocimiento debido, pero también hay creadores como Franco Aceves Humana o Juan Ovando, junto a propuestas periféricas y colectivos como El Bloque Negro”, agrega Stoylov.
La exposición funciona como diagnóstico social, ya que usa al juego como excusa para hablar de la comunidad y la memoria.
“El futbol es la entrada, pero cada obra aborda de una manera u otra y apunta hacia algo más allá. Así lo demuestra el video de Juan Ovando, que parte de imágenes futboleras para hablar del zapatismo y de nuestra relación con los nuevos medios. O la obra de Emi Sopa, que remite a las canchas de la Candelaria y a la vida barrial alrededor del Estadio Azteca”.
Entre las piezas destaca el códice de Franco Aceves Humana, realizado en piedra que se despliega sobre la mesa como un relato transhistórico y humorístico. “Es una obra única porque él es muy chistoso”, cuenta el curador, que valora el tono ácido y absurdo de Franco para abordar temas filosóficos con accesibilidad y humor futbolero.
“Este códice, elaborado en litografía en piedra, está conformado por 15 láminas, recuerda a los escribas medievales pero con una carcajada contemporánea. La obra titulada Tratado curioso de las cosas del Balón Pie en México recurre a las referencias históricas sobre la manera en que habrían registrado los tlacuilos el fútbol en los códices novohispanos. Lees el códice y es muy chistoso porque está en un tono de castellano antiguo, en un tono barroco”, comenta Stoylov.
Aceves Humana escribió en su códice: “es por ser natural y avecinado en México que hice este curioso y docto tratado de lo que a mi ver es de notarse en aquello que del Balón pie en estas tierras trata, y esto para conocimiento de quienes poco o nada saben dello, porque se ylustren y así tengan muy amenas pláticas con taxistas”.
La sede de La Quiñonera, en Huayamilpas, en Candelaria, cerca del Estadio Azteca, aporta su propia historia. La muestra rescata escenas de comunidad, fotografías de chavas en peseros y relatos de cancha que hablan tanto de autoridad como de alegría popular.
Para apoyar a artistas jóvenes se abrió una convocatoria pública que sumó alrededor de 24 propuestas seleccionadas entre casi 90 solicitudes; así, la exposición reúne aproximadamente 52 obras en formatos que van del videoarte a la instalación, pasando por pintura, grabado y escultura.
No faltan piezas con alcance transnacional y social, como la portería tejida de Betsabeé Romero, que es parte de su proyecto “Tejiendo Redes” realizadas con familias migrantes, poniendo el diálogo en los territorios, respondiendo a las comunidades locales y a la tensión fronteriza que atraviesa la práctica del juego.
También hay intervenciones callejeras, El Bloque Negro prestó serigrafías y la cabeza de Donald Trump, utilizada en las retas que cerraron Periférico durante el pasado partido de México contra Portugal.
La programación complementa la muestra con conversatorios sobre fanatismo y comunidad, talleres, como el de hacer balones de semillas, y noches con DJs para que la exposición devenga en fiesta. Es decir, como parte del programa paralelo, se han organizado actividades llamadas “Tercer Tiempo”, para debatir sobre comunidad, identidad, urbanismo, feminismo, arte y futbol.
“Al final de cuentas el futbol es una celebración”, afirma el curador, aunque advierte: “En esta fiesta no está invitada la FIFA. La intención no es demonizar ni enaltecer instituciones, es proponer un campo de posiciones múltiples. No nos gustaba tanto hacer una exposición así contra esa institución. Nos gusta poner todas las posturas para que el espectador se forje un criterio propio”.
Al balón le vale m*dres, logra ser reflexiva y festiva, crítica y comunitaria.
“Es una muestra que juega con la tensión entre propaganda y pensamiento público, y que privilegia la voz colectiva sobre la consigna única. Si el futbol reúne, aquí se muestra cómo el arte puede ser ese terreno de encuentro: para reír, para pensar y para imaginar otras maneras de jugar juntos”.
En colaboración con el proyecto Punto Magnolia, el programa de actividades contempla para el 11 de julio, a partir de las 15:00 horas, la presencia de vendedores populares de Tepito, quienes instalarán sus puestos en el lugar y participarán en un conversatorio para hablar del impacto que el actual evento futbolístico ha tenido en su labor. Ese mismo día, Constanza Estrada y Arcoíris ofrecerán un taller de tuneo de playeras.
La exposición se podrá visitar hasta el 19 de julio, fecha que coincide con la clausura del torneo de futbol más importante del mundo.
PCL