Con El amor inventado, Paula Klein (Buenos Aires, 1986) ganó el IV Premio Lumen de Novela, dotado con 30 mil euros. El libro cuestiona la mentira en el periodismo y el impacto que tiene en un matrimonio.
“Es una novela que, más allá de todas estas capas y estructuras o voces que alternan, parte en verdad de una pregunta que puede parecer banal en un principio, pero me parece que es muy compleja y que nos atraviesa a todos: ¿Hasta qué punto conocemos a la persona con la que compartimos nuestra vida?, ¿hasta qué punto todos usamos máscaras, todos componemos ficciones para sobrellevar la realidad?”, dice la autora en videoconferencia sobre su novela.
La trama narra la historia de dos periodistas en Francia: Charles Mornay, quien es acusado de publicar mentiras, y Miranda K, una documentalista que descubre que ha vivido con un impostor durante todo su matrimonio.
“¿Qué clase de mujer eres cuando te pasaste más de un tercio de tu vida viviendo con un impostor? Eso me gustó imaginarlo y pensar qué pasa hoy en día, en el que las engañadas son un poco las ovejas negras de la familia. Hice mucha investigación sobre estafas virtuales, temas de actualidad de los que solemos burlarnos, pero que nos están diciendo cosas de nuestra sociedad y de la relación de dependencia afectiva”, agrega.
El acta del jurado señala: El amor inventado es una novela ambiciosa que nos sumerge en la inquietante investigación de un estafador público y privado. Buscando descifrar a su marido y siguiendo las huellas de su pasado, la documentalista Miranda K. se pregunta acerca de la naturaleza del amor. ¿Acaso no es toda pareja un pacto de ficción?”.
Las escritoras Ángeles González-Sinde, Elena Medel y Sabina Urraca; la directora de la librería Rafael Alberti (Madrid), Lola Larumbe, y la directora literaria de Lumen, María Fasce, formaron parte del jurado de esta edición.
La autora comentó que para construir a su personaje masculino “me pude inspirar libremente de muchos casos reales de periodistas cuya carrera se derrumbó después de descubrirse que habían falseado, ficcionalizado incluso reportajes. ¿Hasta qué punto nuestro deseo de leer algo redondo nos lleva a romper este pacto de honestidad que debería tener la prensa?”.
Paula Klein es académica y profesora universitaria, y su trabajo aborda el periodismo de investigación.
“Vivimos en un mundo de hechos alternativos. El presidente de la potencia más grande del mundo nos habla de que todos los hechos son alternativos. Me interesó mucho la figura del bulshitter, el contador de mierda profesional. Esa persona que te puede decir: 'Este vaso es de color azul' y te va a convencer. Me parece que son personajes muy nefastos que están presentes en puestos de mucho poder, como el personaje masculino de mi novela”.
Y agrega: “En la prensa no puedes mentir; puedes intentar hacer cosas, pero hay un pacto de confianza con el lector que no puedes romper. En cambio, en la ficción sí lo puedes hacer. Pero me parece que es importante que esa frontera entre no ficción y ficción sea clara porque, si no, ya no sabemos dónde estamos parados”.
Para la ganadora del Premio Lumen, la narradora de la novela no es una víctima, ni una cómplice, ni una loca, ni una mujer que niega la realidad.
“Tenía que darle esa complejidad y esa complejidad venía por el exilio, por traumas de infancia, por un deseo de revancha frente a la sociedad que solemos tener los migrantes o los exiliados. Me gustó que de a poco se fue imponiendo eso en la narradora; empezó a surgir una voz más fuerte y más oscura también”.
Además, señaló tener la convicción de que los matrimonios que duran son los que se vuelven hábiles en el secreto, en la omisión y en la mentira noble.
“Esas mentiras que decimos para no lastimar al otro. La novela explora una sospecha que es simple y que es hasta qué punto el amor verdadero puede convivir con el desconocimiento total de la persona que tenemos enfrente, ese secreto que representa el ser amado y que para mí ese secreto es lo que sostiene un amor tan largo y hasta qué punto esas mentiras que nos contamos para sobrellevar la realidad pueden a veces ser tan poderosas como la verdad”.
Finalmente, Paula Klein opinó: “Yo no quise en ningún momento hacer un elogio de la mentira, sino realmente meterme en el fondo de estas cuestiones. Me parece que es una novela que no da respuesta, pero sí confronta un montón de situaciones posibles que la mentira genera, tanto en mujeres engañadas como en víctimas; pero en ningún momento me interesa plantear un juicio moral, porque me parece que la ficción está ahí justamente para sacudirnos y a mí me interesa confrontar al lector con todo eso”.
En el IV Premio Lumen de Novela se recibieron 683 manuscritos procedentes de Argentina (122), Colombia (24), Chile (34), España (396), Estados Unidos (16), México (65), Perú (9) y Uruguay (17). El jurado destacó la cantidad de manuscritos recibidos y la calidad de las novelas finalistas. Por ello, decidió otorgar una mención como finalista a la novela Estado de distancia, de Belén López Peiró.
PCL