Jean-Marie Gustave Le Clézio, Premio Nobel de Literatura 2008, acaba de publicar en Francia Trois Mexique, con ensayos sobre Sor Juana Inés de la Cruz, Juan Rulfo y Luis González y González.
El escritor Adolfo Castañón realizó el trabajo de traducción de este libro bajo el título Tres entradas a México, publicado recientemente por Bonilla Artigas Editores.
“Me gustó mucho traducirlo y sentirme un poquito Le Clézio (risas). Me tocó ser el editor de uno de sus libros, El sueño mexicano o el pensamiento interrumpido, que publicó el Fondo de Cultura Económica, y por supuesto que no soy ajeno a la familiaridad de Jean-Marie Gustave con México. No solo en ese libro explícitamente dedicado a nuestro país, sino también en sus novelas”, dice el maestro Castañón a MILENIO.
Tres entradas a México incluye los siguientes textos: “Sor Juana Inés de la Cruz, entre dos mundos”, “Juan Rulfo, escritor nato”, “Pedro Páramo”, “Don Luis, el hombre de la tierra”, “La tempestad en San José de Gracia, la fiesta de San Juan Nuevo”.
“Le Clézio incluye el ominoso tema del narcotráfico. Habla de cómo a San José de Gracia (sitio protagonista del libro Pueblo en vilo, de Luis González González) le tocó de alguna manera verse manchado. De hecho, hace unos días, uno de los lugares por donde se refugiaron los expulsados por la captura de Nemesio Oseguera, el Mencho, fue en San José de Gracia. Es el pueblito donde don Luis tenía su refugio y ahora ya no se puede regresar por esa invasión. Eso lo disecciona Le Clézio, no lo elude y habla muy bien de él. Es un libro muy completo que también es un buen espejo para México, de ver cómo nos vemos y cómo nos ve la cultura francesa a través de la mirada de este escritor”, comenta.
Castañón reflexiona sobre la obra, escrita entre París, Niza y Nuevo México, de 2023 a 2025: “Ahora nos encontramos con la sorpresa de que él formula un tríptico en el cual hay tres entradas a México que son la Colonia; la literatura, la narrativa de Juan Rulfo, pero también su obra fotográfica, su persona, y el legado del historiador Luis González y González”.
La perspectiva del autor
Le Clézio escribió en su libro: “Michoacán ha conocido su dotación de episodios terribles, guerras, revoluciones, masacres, movimientos políticos extremistas como el de los sinarquistas en los años 30, o la persecución de la religión en la época de los cristeros hasta 1938. Sin duda alguna, hoy atraviesa uno de los periodos más difíciles de su larga historia. Quizá, como el paso de los danzantes en la Iglesia de San Juan Nuevo, la invención de El Colegio de Michoacán y el recuerdo de Luis González, frente a la brutalidad de los narcos y el régimen policiaco del vecino del norte, puedan traer alguna luz”.
Para el maestro, el interés del escritor francés por nuestro país comenzó cuando “él llegó a México a visitar a un amigo hace muchos años y ese amigo se llama Jean Meyer, quien había caído en las redes de México: estaba muy interesado por la guerra cristera. Entonces, aunque quizás haya habido otras historias sobre el tema, una de esas vertientes es su amistad. De hecho, yo le debo a Meyer haber traducido este libro”.
Los centrífugos
“Le Clézio admiraba a Luis González y González y hace énfasis en la perspectiva de lo pequeño, la microhistoria, las líneas de fuga que tienen que ver con lo minúsculo y con el tratamiento, con el enfoque, la perspectiva de la otredad, de lo pequeño, de lo pobre. En ese contexto hay armonía en este libro entre lo que Le Clézio escribe sobre sor Juana, lo que dice sobre Rulfo y Luis González y González”, explica el traductor.
Según Jorge F. Hernández, González y González presentaba a Le Clézio como el próximo Premio Nobel, una predicción que se cumplió en 2008. La relación de admiración mutua es la que sostiene en gran parte el tono íntimo que tiene el ensayo dedicado al historiador michoacano.
Castañón piensa que el francés eligió a sor Juana “porque en ella convergen distintas culturas: la católica, la indígena y la ilusión poética. En Rulfo está presente la alta literatura y también la sensibilidad fotográfica. En Luis González y González, la cosmovisión historiográfica, una filosofía de la historia que tiene que ver con la corriente de la microhistoria y tuvo el mérito absoluto, tenía una antena muy bien puesta para agarrar esa onda. Esa antena tiene que ver con los autores clásicos de Grecia y de Roma. Don Luis era una persona muy culta y no perdía el hilo de ello, y esto lo conecta con sor Juana y, de cierto modo, con Rulfo”.
El traductor opina que en Francia hay escritores centrífugos: “Le Clézio como Blaise Cendrars forman parte de ellos, de esos que están ávidos de conocer el mundo y de situar a la cultura francesa dentro de él con una perspectiva de lo otro, y Le Clézio lo hace de manera majestuosa”.
Finalmente, Castañón cuenta que conoce a Le Clézio: “Habla español, tenemos amigos y causas en común, eso hace que estemos un poco cerca y es impresionante que su nuevo libro sea sobre México. Ojalá que Bonilla Artigas Editores logre que Tres entradas a México pueda llegar a muchos lectores porque es muy importante. Yo estoy muy contento de traducirlo y agradecido con la vida”.
BSMM