En distintos tianguis de Jalisco, la venta ilegal de animales sigue ocurriendo a plena luz del día. Sin agua, sin comida, enjaulados y tratados como mercancía. Chuy es un perrito de los que logró salir de esa situación.
Jacqueline Arias, coordinadora de Protección y Bienestar Animal en el municipio de El Salto, presume que Chuy y su hermanito, son los primeros cachorros que logran ser rescatados de estas ventas ilegales.
"Junto con su hermanito son un parteaguas en nuestro municipio del Salto, ya que son los primeros bebés decomisados por venta ilegal en vía pública, de hecho él tiene un soplo en el corazón del cual ya nos estamos haciendo cargo", cuenta Arias.
¿Cómo se dio el rescate de los cachorros?
El rescate fue posible gracias a un operativo coordinado entre protección animal y seguridad pública.
"Trabajamos en conjunto con seguridad pública, en base a nuestro reglamento municipal ellos me notifican a mí de manera interna y nosotros acudimos al lugar para evaluar la situación y en este caso pues ellos estaban en el sol, sin agua, sin comida, en una jaula", relata.
El soplo en el corazón que presenta Chuy no es casualidad. Es una consecuencia directa de una práctica común en la venta ilegal: cruzar animales entre parientes cercanos para producir más crías en menos tiempo y a menor costo.
¿Qué provoca las malformaciones?
Esa reproducción entre animales con lazos de sangre provoca malformaciones y enfermedades congénitas que acompañan al animal de por vida.
Es un daño que no siempre es visible, pero que muchos de estos animales cargan desde que nacen. Los que no logran ser rescatados enfrentan condiciones que en muchos casos no sobreviven.
"Chuy, afortunadamente ya tiene su familia en este caso la persona que lo va a adoptar se hizo cargo de pagar sus estudios se comprometió a pagar el tratamiento que él va a estar requiriendo y lo mismo nos va a dejar su copia de INE, se va a firmar el contrato y se va a entregar en su lugar de adopción", agradece la titular de Bienestar Animal en el municipio.
Chuy tuvo un final diferente. Pero mientras la venta ilegal siga operando en los tianguis de la ciudad, habrá más cachorros en una jaula esperando que alguien los vea.
JVO