La manosfera se ha convertido en un tema de creciente atención en los últimos años, especialmente tras diversos casos de violencia ejercida por hombres que han puesto bajo la lupa a comunidades digitales poco reguladas, mismas que comienzan a tener consecuencias preocupantes en el mundo real.
Tras casos como el del estudiante de CCH Sur, Alex Ashton, quien fue vinculado a la comunidad INCEL, y el más reciente de un joven de 15 años que privó de la vida a dos maestras en Michoacán; medios de comunicación, psicólogos y especialistas en ciencias sociales han incrementado su interés por comprender el origen de este fenómeno y los factores que lo rodean.
Ante ello una nueva investigación de CNN liderada por la periodista Saskya Vandorme señalo a plataformas como Telegrama por albergar espacios donde se agrupan hombres heterosexuales con posturas misóginas y discursos extremistas.
La investigación revela un fenómeno más complejo sobre la forma en que estos grupos operan para pasar desapercibidos en entornos digitales. Dentro de estas comunidades, sus integrantes han desarrollado un lenguaje propio que funciona como código interno y refuerza su identidad colectiva.
Exposing a global 'rape academy.'
— CNN International PR (@cnnipr) March 26, 2026
A months-long CNN investigation uncovers a hidden network of men encouraging each other to drug and assault their partners, and swap tips on how to get away with it.
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Términos como incel, red pill, chads o foids son comunes en los espacios de la manosfera y han despertado interés público por su influencia en ciertas narrativas en línea. En este contexto, CNN expuso la aparición de un concepto emergente que se suma a este ya extenso y complejo glosario digital.
Entender el Voyerismo para comprender el 'Eyecheck'
Dentro de las prácticas de las que habla la periodista Saskya descubiertas en el grupo, está el voyerismo, el cual es definido como un trastorno que se caracteriza por la necesidad compulsiva de observar a otras personas sin su consentimiento en un ámbito sexual.
De acuerdo a especialistas en salud mental este trastorno se forma en parte por la falta de límites y educación en torno a la privacidad en la intimidad de las personas involucradas. Sin embargo, se potencia fuertemente en grupos que fomentan esta práctica debido a una cultura machista y misógina que contempla a las mujeres como un objeto u propiedad y no un sujeto.
"Cuando la agresión se comparte, se normaliza. Y si se normaliza, se reproduce", se lee en uno de los informes recabados en el trabajo de CNN.
Ante ello CNN reveló que este grupo de hombres -en el que se infiltro la periodista Saskya- intercambiaba fotos y videos íntimos de sus esposas, sin su consentimiento, donde cometían delitos sexuales en circunstancias específicas.
'Eyecheck' término utilizado en la manosfera para generar 'contenido de sueño'
De acuerdo con la investigación, los videos compartidos dentro de estas comunidades -utilizados para generar sentido de pertenencia, validación entre pares e incluso beneficios económicos- eran clasificados bajo el nombre de 'contenido de sueño'.
Al profundizar en el material, las periodistas identificaron que se trataba de archivos que, según el reporte, involucraban situaciones de abuso sexual hacia mujeres bajo sumisión química.
Dentro de estos espacios no solo se difundía este tipo de contenido, sino que también, de acuerdo con la investigación, se intercambiaban mensajes y recomendaciones orientadas a encubrir estas prácticas y evitar su detección.
En este contexto surge el término 'Eyecheck', descrito como una tendencia interna dentro de estos grupos. Se trataría de un supuesto 'mecanismo de verificación' utilizado en entornos de voyerismo digital, presentado como una forma de reconocer a posibles víctimas bajo el efecto de sustancias, lo que ha generado preocupación por el tipo de dinámicas que se normalizan en estos espacios.
Por su parte, la periodista Vonderman destaca que conocer estos términos no implica adoptar un lenguaje de moda, sino desarrollar la capacidad de identificar cuándo un contenido forma parte de discursos de extrema violencia, permitiendo así una lectura crítica y consciente del entorno digital.